El portavoz nacional del PP, Borja Sémper, ha afirmado este lunes que con el marco jurídico actual ya es posible proceder al retorno de los migrantes irregulares que entraron de forma masiva en Ceuta, descartando así impulsar fórmulas extraordinarias como el estado de excepción.
“Hemos dicho en muchas ocasiones que el retorno de las personas que entraron de una manera irregular en España no requieren un nuevo marco jurídico sino que está amparado por el presente y por el europeo. Se puede hacer ya”, ha declarado Sémper en una rueda de prensa en la sede del PP, tras la reunión del comité de dirección que ha presidido Alberto Núñez Feijóo.
El dirigente ‘popular’ respondía de este modo a las palabras del exministro de Defensa Federico Trillo, que ha abogado por declarar el estado de excepción en Ceuta al considerar que facilitaría la expulsión de “todos los invasores ilegales, sean o no menores”.
En una entrevista concedida con Europa Press, Trillo explicó que si se declara el estado de excepción “en ese momento se pueden expulsar a todos aquellos que se han introducido ilegalmente”. Este instrumento, de carácter constitucional y extraordinario, se activa mediante un decreto del Consejo de Ministros autorizado por el Congreso en situaciones de grave alteración del orden público, y permite al Estado restringir derechos y asumir facultades excepcionales para afrontar escenarios que desbordan la normalidad institucional.
Sémper reclama acelerar los expedientes de expulsión
Al mismo tiempo, Sémper ha abogado por acortar los plazos administrativos para que el retorno de esos inmigrantes se materialice cuanto antes. “Se pueden agilizar los trámites. Propusimos incrementar en tres turnos servicios de extranjería mañana, tarde y noche para que esos expedientes fueran agilizados. Hoy, de eso, no existe nada”, ha lamentado.
El portavoz del PP ha recordado que se considera a Marruecos un “país seguro” y ha remarcado que, si el país vecino va a “organizar una Copa del Mundo, puede acoger perfectamente a las personas que saltaron la valla”.
“Es tan excepcional lo que hemos visto en Ceuta, que requiere una respuesta también a la altura, excepcional. Y esto es lo que estamos pidiendo desde el minuto uno al Gobierno”, ha enfatizado Sémper, insistiendo en que el Ejecutivo debe reaccionar con mayor contundencia.
Al referirse de nuevo a las manifestaciones del exministro de Defensa en los gobiernos de José María Aznar, Sémper ha subrayado que “cualquiera obviamente tiene perfecto derecho a aportar al debate público lo que considere”, pero ha recalcado que la postura oficial del PP “es clara”.
Vivas evita pronunciarse sobre el estado de excepción
Por otro lado, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha evitado respaldar expresamente la opción de aplicar el estado de excepción y se ha limitado a señalar que no es su competencia determinar cuál debe ser la herramienta jurídica para hacer efectivo el retorno de los migrantes irregulares que accedieron a la ciudad autónoma.
Al ser preguntado de forma directa por la propuesta de Trillo de declarar el estado de excepción para facilitar la devolución de los inmigrantes irregulares, sean o no menores, Vivas ha admitido que “Ceuta vive una situación excepcional” y ha reiterado que la recuperación de la normalidad constituye una exigencia “absolutamente irrenunciable” para la ciudad.
No obstante, Vivas ha rehusado concretar qué figura legal debería aplicarse. “Cuál sea el instrumento jurídico que haya que aplicar al objeto de lograr esa finalidad, pues no me corresponde a mí”, ha manifestado durante su intervención en el desayuno de Nueva Economía Fórum, presentado por Feijóo y al que han acudido numerosos ‘barones’ del PP.
En ese mismo acto, uno de los presidentes autonómicos del PP presentes ha defendido, en conversaciones privadas, reforzar la plantilla de funcionarios para agilizar los expedientes de expulsión. “Se necesitan 4.000 funcionarios haciendo expedientes”, ha exclamado, en sintonía con el planteamiento de Feijóo.
En cualquier caso, Vivas ha indicado que desconoce si la figura del estado de excepción es realmente viable en este contexto y no ha descartado que pudiera valorarse una medida de ese tipo en un escenario extremo, por ejemplo si “mañana entran otros 60.000” inmigrantes irregulares en España.