La delegación española del Partido Popular en el Parlamento Europeo ha elevado el tono contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta y Melilla. Los 22 eurodiputados populares, encabezados por Esteban González Pons, han remitido una carta al resto de miembros de la Eurocámara en la que alertan de que la situación supone "la peor crisis de soberanía nacional de la frontera sur de Europa" y advierten de que está en juego no solo la integridad territorial de España, sino también la protección de la frontera exterior de la Unión Europea y la continuidad del espacio Schengen.
En la misiva, el Partido Popular sostiene que la entrada masiva e irregular de más de 60.000 personas en Ceuta y Melilla ha desbordado el ámbito de una crisis migratoria convencional y constituye un desafío para la seguridad europea. Los populares recuerdan además que, según sus datos, cerca de un centenar de inmigrantes ha perdido la vida durante esta crisis, lo que, a su juicio, evidencia la gravedad de la situación.
Esteban González Pons, en representación de la delegación española del PPE, responsabiliza directamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez de no haber aprovechado el respaldo ofrecido por las instituciones comunitarias. El dirigente popular reprocha al Gobierno que no haya respondido a la propuesta de la Comisión Europea para reforzar el apoyo financiero, técnico y operativo a España, incluido un mayor despliegue de Frontex, mientras la presión migratoria continúa aumentando.
Antecedentes
El PP recuerda igualmente que, según datos del Ministerio del Interior, entre el 1 de enero y el 15 de julio de 2026 se registraron 2.991 llegadas irregulares a Ceuta y Melilla, un 140% más que en el mismo periodo del año anterior. Para los eurodiputados populares, estas cifras reflejan un deterioro del control fronterizo que exige una respuesta coordinada por parte de las instituciones europeas.
La delegación española del PPE asegura también que la evolución de la crisis está generando inquietud entre varios Estados miembros. En su carta cita a países como Italia, Finlandia, Suecia, Francia, Dinamarca, Austria y la República Checa, que habrían expresado su preocupación por el impacto que la situación puede tener sobre el funcionamiento del espacio Schengen. En ese contexto, recuerdan que Francia ya ha anunciado un refuerzo de los controles en su frontera con España y que un grupo de 22 países, liderado por Italia y Dinamarca, reclama una respuesta común de la Unión Europea.
Los populares piden al Consejo Europeo y a la Comisión que refuercen el apoyo de Frontex y que impulsen una política más eficaz de cooperación con Marruecos para contener la presión migratoria. Asimismo, recuerdan las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en las que reclamó el cese inmediato de las entradas irregulares en Ceuta y la devolución de quienes accedan ilegalmente al territorio español, así como la posición del primer ministro polaco, Donald Tusk, favorable a una política fronteriza más firme.
La semana del 14 de septiembre
Como parte de esta iniciativa política, el Grupo del Partido Popular Europeo ha solicitado la celebración de un debate urgente en el Parlamento Europeo sobre la situación en Ceuta y Melilla. La discusión tendrá lugar durante la semana del 14 de septiembre, en el pleno de Estrasburgo en el que la presidenta de la Comisión Europea pronunciará su tradicional discurso sobre el estado de la Unión.
La iniciativa coincide además con el mensaje trasladado recientemente por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su visita a Ceuta. "La integridad territorial de España no se negocia, se defiende", afirmó el líder popular, una idea que la delegación española del PPE sitúa como eje de su ofensiva política en Bruselas para reclamar una respuesta europea frente a la presión migratoria en la frontera sur.
Este es el contenido de la carta:
La delegación española del PP en el Parlamento Europeo sostiene que la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta y Melilla constituye "la peor crisis de soberanía nacional de la frontera sur de Europa". Defiende que ambas ciudades son territorio español y europeo desde hace siglos, rechaza que puedan considerarse enclaves coloniales y subraya que la ONU no las incluye entre los territorios pendientes de descolonización.
La carta cifra en entre 60.000 y 80.000 las entradas irregulares registradas el 30 de julio en Ceuta y en unos 400 los inmigrantes que accedieron a Melilla, además de señalar que al menos 88 personas fallecieron intentando alcanzar la ciudad autónoma. También recuerda que todos los partidos con representación en la Asamblea de Ceuta reclamaron medidas extraordinarias y critica la respuesta del Gobierno, al considerar que fue tardía y que rechazó activar la Ley de Seguridad Nacional y el refuerzo ofrecido por Frontex.
El documento afirma que la crisis ha provocado preocupación entre varios Estados miembros y destaca las posiciones de la Comisión Europea, Francia y Polonia en favor de reforzar el control de las fronteras exteriores de la UE. Asimismo, sostiene que 22 países impulsaron una respuesta europea coordinada y recuerda que el Parlamento Europeo debatirá la situación en Ceuta y Melilla durante el próximo pleno de septiembre.
La delegación popular concluye que la instrumentalización de la inmigración pone en riesgo la soberanía de España y la seguridad de las fronteras exteriores de la Unión Europea. En este sentido, responsabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez de mantener una política migratoria y exterior que, a su juicio, debilita la credibilidad del espacio Schengen y reclama una respuesta firme y coordinada por parte de las instituciones europeas.