La ley de protección de menores en entornos digitales incorporará atención sanitaria para las adicciones tecnológicas y contenidos en lenguas cooficiales

La ponencia introduce dos enmiendas transaccionales pactadas por PSOE, Sumar, PNV, ERC, EH Bildu y BNG mientras los grupos preparan una nueva reunión para cerrar el texto

3 minutos

La ley de menores en entornos digitales seguirá su tramitación en el Congreso en las próximas semanas

La ley de menores en entornos digitales seguirá su tramitación en el Congreso en las próximas semanas

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

3 minutos

Más leídas

Con todos los focos apuntando hacia los decretos de vivienda, el Gobierno ha pisado el acelerador un proyecto de ley que tiempo ha que se había atascado y, ahora, quiere despachar con celeridad: el de protección de menores en entornos digitales.

Este martes se reunió la ponencia encargada de redactar el informe y, según confirman fuentes de las negociaciones consultadas por DEMÓCRATA, se han concretado avances porque la intención de los grupos es tratar de aprobarla en pocas semanas.

Además de algunos aspectos técnicos, la ponencia incorporó dos nuevas transaccionales que amplían el alcance de la futura norma: una para garantizar que determinados contenidos públicos destinados a los menores se elaboren también en las lenguas cooficiales y otra para que las comunidades autónomas articulen una atención sanitaria especializada para las conductas adictivas relacionadas con el uso de tecnologías y medios digitales.

Atención sanitaria específica para las adicciones digitales

La principal novedad de las dos transaccionales afecta al ámbito sanitario. El acuerdo incorpora al proyecto la obligación de que las administraciones competentes en materia de Sanidad revisen las actuaciones de prevención de los trastornos adictivos para incluir expresamente las adicciones sin sustancia relacionadas con el uso de medios digitales.

El cambio va un paso más allá de las campañas de prevención. El nuevo artículo 11 establece que las administraciones competentes deberán promover un marco de atención especializada para los casos de conductas adictivas sin sustancias. La responsabilidad de desarrollar esta atención recaerá en las comunidades autónomas con competencias en materia sanitaria. Serán ellas las encargadas de definir, organizar y aplicar los servicios y procedimientos necesarios dentro de sus respectivas redes sanitarias.

De esta forma, la futura ley no se limitaría a abordar el problema desde la prevención o la educación digital, sino que incorpora también una vertiente asistencial para aquellos menores que desarrollen conductas adictivas vinculadas al uso de tecnologías.

La futura ley no se limitaría a abordar el problema desde la prevención o la educación digital, sino que incorpora también una vertiente asistencial

La transaccional establece además que las administraciones sanitarias deberán elaborar y difundir estudios sobre el uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte de los menores y poner en marcha campañas informativas dirigidas específicamente a familias, profesorado y alumnado.

Estas acciones deberán abordar los riesgos específicos asociados al uso por parte de menores de dispositivos inalámbricos y de las tecnologías y entornos digitales.

También se actuará sobre los menores que ejercen violencia digital

La modificación introduce además una referencia específica a los menores que ejercen o hayan ejercido violencia a través del entorno digital.

Los protocolos de actuación deberán revisarse para incorporar estos casos desde un abordaje integral, de modo que la respuesta no se limite únicamente a la protección de las posibles víctimas, sino que contemple también la intervención sobre los menores que hayan ejercido este tipo de conductas.

La incorporación de esta previsión amplía así el enfoque de la ley hacia las distintas posiciones que pueden ocupar los menores en los conflictos que se producen en el entorno digital.

Contenidos públicos también en lenguas cooficiales

La segunda transaccional afecta a los contenidos que deberán desarrollar las Administraciones públicas para promover un uso saludable de los entornos digitales.

El texto pactado establece que las administraciones deberán crear contenidos destinados a promover hábitos saludables, educación emocional, buen trato, igualdad de género, participación democrática y acceso a distintos formatos de cultura.

La novedad introducida por la transaccional es que estos contenidos deberán garantizar también los derechos lingüísticos de los ciudadanos y realizarse en las lenguas cooficiales. El acuerdo ha sido suscrito por Sumar, PNV, BNG, ERC y EH Bildu.

La misma enmienda incorpora, además, una nueva previsión dirigida a las familias: las administraciones deberán garantizar que puedan ejercer su derecho a que los menores no dependan de dispositivos digitales en aspectos fundamentales de su desarrollo, entre ellos la educación, la salud física y mental, el ocio o las relaciones sociales.

Asimismo, las administraciones públicas impulsarán campañas de sensibilización dirigidas al conjunto de la ciudadanía para advertir de los riesgos de contenidos que normalicen la violencia contra las mujeres.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué fase parlamentaria se encuentra actualmente el proyecto de ley de protección de menores en entornos digitales y cuáles son los próximos pasos para su aprobación definitiva?

El Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales (expediente 121/000052) se encuentra hoy, 1 de octubre de 2026, en fase de ponencia dentro de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. Es decir, el texto está siendo negociado artículo por artículo a partir de las numerosas enmiendas presentadas por los grupos y de las transaccionales del Gobierno y sus socios, pero no ha sido aún votado en Pleno del Congreso ni remitido al Senado, por lo que no está aprobado definitivamente.

En cuanto al recorrido ya realizado, el proyecto llega al Congreso como iniciativa del Gobierno tras un anteproyecto sometido a audiencia pública y aprobado por el Consejo de Ministros. En marzo de 2025 el Ejecutivo remite el proyecto de ley orgánica al Congreso, donde es admitido a trámite y se abre un amplio plazo de enmiendas, prorrogado en varias ocasiones por el volumen de propuestas de los grupos y de los actores del sector digital.

El 10 de septiembre de 2025 el Pleno del Congreso celebra el debate de totalidad. En esa sesión se rechaza la enmienda de devolución presentada por Vox —que pedía enviar el texto de vuelta al Gobierno— y, al superar este primer filtro, el proyecto queda ratificado en su toma en consideración y “continúa su tramitación en ponencia, comisión y Pleno”. Desde entonces se despliegan comparecencias de expertos en la Comisión de Justicia y se acumulan enmiendas parciales sobre aspectos clave como el control parental, la verificación de edad, la responsabilidad de plataformas y fabricantes, o la tipificación penal de conductas como los deepfakes pornográficos o la manipulación algorítmica.

Durante 2025 y 2026 el eje del trabajo se desplaza a la ponencia, un órgano reducido designado en el seno de la Comisión de Justicia. Esa ponencia se reúne en varias ocasiones para estudiar las enmiendas, pactar transaccionales y redactar un informe de ponencia. Las crónicas parlamentarias y de prensa describen un proceso intenso de negociación: el Gobierno y sus socios intentan cerrar un texto que, entre otras cosas, prohíbe el acceso de menores de 16 años a redes sociales con contenidos dañinos, refuerza el control parental y endurece la persecución penal de determinados delitos cometidos en entornos digitales, mientras que la oposición y el sector plantean reservas sobre el alcance de las obligaciones y el impacto tecnológico y económico.

La información más reciente disponible indica que, tras reuniones de la ponencia en primavera y verano de 2026, la ponencia sigue “en marcha” y sin fecha cerrada de conclusión de sus trabajos. Los grupos señalan que se han incorporado ya enmiendas de la mayoría progresista y de otras formaciones (por ejemplo en materia de derechos lingüísticos en el entorno digital), pero reconocen que “todavía queda mucho trabajo parlamentario” para perfilar el articulado definitivo.

Desde el punto de vista procedimental, el encaje es el siguiente:

  • Fase actual (Congreso – ponencia en Comisión de Justicia): la ponencia examina el texto y las enmiendas, acuerda cuáles se incorporan y redacta un informe.
  • Próximo hito en el Congreso: una vez cerrado, el informe de la ponencia se eleva a la Comisión de Justicia, que debatirá y votará el articulado para aprobar un dictamen de comisión. Si la comisión no tiene competencia legislativa plena sobre este proyecto, ese dictamen debe ir necesariamente al Pleno.
  • Pleno del Congreso: el Pleno debatirá el dictamen y las enmiendas que sigan vivas y, tratándose de una ley orgánica, deberá celebrar una votación final de conjunto que exige mayoría absoluta. Solo si supera esa votación el texto quedará formalmente aprobado por el Congreso.
  • Trámite en el Senado: el proyecto se remite después al Senado, donde los senadores pueden presentar enmiendas o incluso un veto. El Senado puede aprobar el texto sin cambios, introducir modificaciones o vetarlo.
  • Vuelta al Congreso: si el Senado aprueba enmiendas o formula un veto, el Congreso deberá pronunciarse: puede aceptar o rechazar las enmiendas, y puede levantar el veto con las mayorías que marca la Constitución, manteniendo la última palabra.
  • Sanción, promulgación y BOE: solo cuando el texto definitivo resultante de la relación Congreso–Senado esté cerrado, se remite al Rey para su sanción y promulgación y se publica en el Boletín Oficial del Estado. A partir de ahí la ley entra en vigor en la fecha que disponga su disposición final.

En conclusión, la Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales se encuentra en una fase avanzada pero intermedia de la tramitación en el Congreso: ha superado el debate de totalidad, está en pleno trabajo de ponencia en la Comisión de Justicia y aún debe pasar por dictamen de comisión, Pleno del Congreso, revisión del Senado y aprobación definitiva antes de convertirse en ley vigente.

¿Podrías detallarme qué medidas concretas incluye el proyecto de ley para limitar el acceso de los menores a redes sociales y otros servicios digitales? ¿Qué posiciones están manteniendo los distintos grupos parlamentarios sobre esta ley y en qué puntos principales discrepan? ¿Cómo se coordina este proyecto de ley con la normativa europea sobre servicios digitales y protección de menores en línea?

¿Cuáles son las competencias específicas de las comunidades autónomas en materia sanitaria según la legislación vigente?

Según la legislación vigente, las comunidades autónomas (CCAA) son las principales responsables de la sanidad interior, dentro del marco básico que fija el Estado. La Constitución y las leyes sanitarias estatales (en especial la Ley 14/1986, General de Sanidad, y la Ley 16/2003, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud) articulan un modelo en el que el Estado fija bases y coordina, mientras que las CCAA planifican, organizan y gestionan la asistencia y la salud pública en su territorio.

1. Marco constitucional de reparto de competencias

La Constitución establece un doble plano:

  • Competencias asumibles por las CCAA: el artículo 148.1.21 permite que los estatutos atribuyan a las comunidades la competencia sobre sanidad e higiene. La mayoría de estatutos han asumido esta materia con un alcance muy amplio.
  • Competencias exclusivas del Estado: el artículo 149.1.16 reserva al Estado la sanidad exterior, las bases y la coordinación general de la sanidad y la legislación sobre productos farmacéuticos. Es decir, el Estado fija el marco básico y coordina; las CCAA desarrollan y ejecutan ese marco.

Sobre esta base, las comunidades ejercen las competencias sanitarias que sus estatutos les atribuyen y las que el Estado les transfiere o delega, mientras que las decisiones no reservadas expresamente al Estado se entienden atribuidas a las CCAA, de acuerdo con la Ley General de Sanidad.

2. Competencias específicas de las CCAA en sanidad

En la práctica, las competencias autonómicas se agrupan en tres grandes bloques: organización del sistema, planificación/ordenación y salud pública/asistencia.

a) Organización y gestión del servicio de salud

  • Creación y organización del Servicio de Salud autonómico: cada comunidad constituye su propio servicio de salud, que integra todos los centros, servicios y establecimientos sanitarios públicos en su territorio (hospitales, centros de salud, dispositivos de salud mental, etc.).
  • Gestión de centros y dispositivos: planificación de la red de centros, apertura y cierre de recursos, definición de niveles asistenciales, áreas y zonas básicas de salud, y organización de los servicios de atención primaria, especializada y sociosanitaria.
  • Gestión de recursos humanos: selección, provisión de plazas, organización del trabajo, carrera y régimen del personal estatutario de los servicios de salud, dentro del marco básico estatal (Estatuto Marco) y de la normativa laboral y de función pública.
  • Gestión económica y contractual: elaboración y ejecución de los presupuestos sanitarios autonómicos, contratación de servicios y conciertos con entidades privadas, dentro de los límites de la legislación básica de contratación pública y de las formas de gestión del Sistema Nacional de Salud.

b) Planificación y ordenación sanitaria

  • Planificación sanitaria autonómica: elaboración de planes de salud, estrategias y programas de intervención sobre los principales problemas de salud de la población de la comunidad.
  • Ordenación general de recursos: definición del mapa sanitario (áreas, zonas básicas), criterios de accesibilidad, tiempos máximos de respuesta, y distribución territorial de los dispositivos asistenciales.
  • Cartera complementaria de servicios: sobre la cartera común básica y suplementaria definida por el Estado, las CCAA pueden aprobar prestaciones adicionales con cargo a sus propios presupuestos (por ejemplo, ampliar colectivos beneficiarios o incorporar técnicas no incluidas aún en la cartera común).

c) Salud pública y vigilancia epidemiológica

  • Vigilancia epidemiológica y control de brotes: recogida y análisis de datos, detección precoz de riesgos, investigación y control de brotes epidémicos en coordinación con el Estado cuando la situación supera el ámbito autonómico.
  • Programas de prevención y promoción de la salud: vacunación, cribados poblacionales (cáncer, enfermedades metabólicas, etc.), programas de salud escolar, salud laboral en coordinación con la normativa de prevención de riesgos, campañas antitabaco, de alimentación saludable, etc.
  • Control sanitario del medio y de productos: inspección y control sanitario de aguas de consumo y recreativas, residuos, establecimientos alimentarios minoristas y de restauración, industrias sometidas a control ambiental, y otros factores ambientales que inciden en la salud, de acuerdo con las bases estatales.
3. Funciones de gestión ordinaria dentro de la legislación básica

A la luz de la Ley General de Sanidad y de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, las CCAA ejercen, además, funciones de:

  • Prestación directa de la asistencia sanitaria en atención primaria, especializada, urgencias y transporte sanitario.
  • Gestión de sistemas de información sanitaria y elaboración de estadísticas de salud de su ámbito, coordinadas con los sistemas estatales.
  • Inspección y sanción en materia sanitaria respecto de centros, servicios, establecimientos y profesionales ubicados en su territorio.
  • Participación en los órganos de coordinación del Sistema Nacional de Salud (Consejo Interterritorial), donde se acuerdan criterios comunes, estrategias de salud y actuaciones coordinadas entre todas las administraciones sanitarias.

En resumen, el Estado fija el marco básico, la sanidad exterior, la política farmacéutica y la coordinación general, mientras que las comunidades autónomas disponen de competencias amplias y específicas para organizar, planificar y gestionar la sanidad y la salud pública en su territorio, configurando de hecho el funcionamiento cotidiano del Sistema Nacional de Salud.

¿Podrías explicarme con ejemplos cómo han ejercido algunas comunidades autónomas su competencia para ampliar la cartera de servicios sanitarios? ¿Qué papel concreto juega el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en la coordinación entre el Estado y las comunidades autónomas? ¿Cómo se reparten las responsabilidades entre Estado y comunidades autónomas en una crisis sanitaria de alcance nacional o internacional?

¿Qué partidos forman parte de Sumar y cuál ha sido su trayectoria política reciente?

Sumar nace como una coalición amplia a la izquierda del PSOE, impulsada inicialmente por Yolanda Díaz para unir a fuerzas estatales y territoriales que venían de la experiencia de Unidas Podemos y de distintas confluencias. Con el tiempo, ha ido mutando: de “paraguas” de muchos partidos a un espacio más acotado, donde el peso principal recae hoy en Movimiento Sumar, Izquierda Unida, los Comuns y Más Madrid, en proceso de reconfiguración hacia un “frente amplio” de nueva marca.

¿Qué partidos han formado parte de Sumar?

En su arranque electoral, especialmente en las generales del 23 de julio de 2023, la coalición Sumar agrupó a una quincena larga de fuerzas de izquierda, verdes y territorialistas. Entre las más destacadas se encuentran:

  • Movimiento Sumar: el partido impulsado por Yolanda Díaz para articular el espacio y servir de “argamasa” organizativa.
  • Podemos: integrado en la coalición del 23J tras una negociación muy tensa; abandonó después el Grupo Plurinacional Sumar y pasó al Grupo Mixto.
  • Izquierda Unida (IU): heredera de la tradición comunista y ecosocialista, pieza clave tanto en la campaña del 23J como en los debates posteriores sobre refundación.
  • Catalunya en Comú / Comuns: referente del espacio en Cataluña, con fuerte presencia municipal y en el Congreso.
  • Más Madrid / Más País: el espacio liderado por Íñigo Errejón, con implantación en la Comunidad de Madrid y proyección estatal limitada, pero relevante en la estrategia de alianzas.
  • Compromís: coalición valencianista que concurrió bajo el paraguas de Sumar en 2023 y en las europeas de 2024, aunque posteriormente ha marcado distancias y ha tenido tensiones notables.
  • Chunta Aragonesista (CHA): fuerza aragonesista que se integró en el acuerdo general y obtuvo visibilidad a través de su diputado Jorge Pueyo.
  • Més per Mallorca y Més per Menorca: partidos ecosoberanistas de Baleares, que dieron expresión territorial a la coalición.
  • Verdes Equo / Partido Verde y Alianza Verde: organizaciones ecologistas que aportaron el componente verde a la plataforma.
  • Batzarre, Proyecto Drago, Izquierda Asturiana, Iniciativa del Pueblo Andaluz y otras fuerzas menores de ámbito autonómico o local, que completaron la dimensión plurinacional del proyecto.

En el Congreso, el Grupo Plurinacional Sumar ha llegado a integrar a diputados de Sumar, IU, En Comú, Compromís, Más País–Más Madrid, CHA y Més per Mallorca, además de contar con la presencia política de otras organizaciones que, aunque sin escaño propio, participan en los órganos de coordinación (Equo, Alianza Verde, etc.).

Trayectoria política reciente

La trayectoria de Sumar desde su lanzamiento hasta hoy puede resumirse en varias fases:

  • Construcción del frente común (2022–mediados de 2023): Yolanda Díaz recorre el país en un “proceso de escucha” y va tejiendo acuerdos con fuerzas estatales y territoriales. El objetivo: presentar una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE.
  • Acuerdo del 23J y entrada en el Gobierno (2023): Sumar logra un pacto con más de quince partidos y obtiene 31 escaños, convirtiéndose en cuarta fuerza y socio minoritario del nuevo Gobierno de coalición con el PSOE. Se reparten carteras ministeriales y se conforma un grupo parlamentario plurinacional con portavocías repartidas entre Sumar, IU, Comuns, Compromís, CHA y Més.
  • Ruptura con Podemos y primeras fugas (finales de 2023–2024): el desacuerdo sobre el acceso de Podemos al Consejo de Ministros y otras tensiones llevan a los cinco diputados morados a abandonar el Grupo Plurinacional Sumar y pasar al Grupo Mixto. Empieza una dinámica de erosión interna y pérdida de cohesión.
  • Reveses electorales y dimisión de Yolanda Díaz (2024): los malos resultados en elecciones autonómicas (como las gallegas) y, sobre todo, en las europeas de 2024 —donde Sumar logra tres eurodiputados y deja fuera a IU mientras Podemos obtiene dos por separado— precipitan la dimisión de Díaz como líder orgánica de Sumar, aunque mantiene la Vicepresidencia del Gobierno y la presidencia del grupo parlamentario.
  • Reordenación interna y tensiones (2025): se suceden cambios en la portavocía parlamentaria, dimisiones en la dirección y salidas de diputados. Sumar pasa de 31 a alrededor de 26 escaños, con disputas sobre estrategia electoral y reparto de visibilidad entre socios.
  • Hacia un “nuevo Sumar” o frente amplio (2026): Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid impulsan una nueva alianza de carácter más estable y reglado, abierta a otras fuerzas, pero ya no identificada exactamente con la coalición de 2023. Se habla de una nueva marca electoral —a menudo citada como “Frente Amplio”— y de normas comunes de funcionamiento, primarias y mecanismos de participación ciudadana. Podemos, por ahora, se mantiene fuera de este rediseño.

En síntesis, Sumar ha pasado de ser un amplio paraguas de confluencias a un espacio más reducido y en refundación, que intenta conservar influencia gubernamental y parlamentaria mientras redefine su sujeto político y sus alianzas de cara a las próximas generales.

¿Puedes detallarme qué peso parlamentario tiene hoy cada uno de los partidos que salieron elegidos dentro del Grupo Plurinacional Sumar? ¿Cómo se ha distribuido el poder interno en Sumar (portavocías, ministerios, dirección) entre los distintos partidos desde 2023 hasta ahora? ¿Qué diferencias programáticas principales hay entre Sumar, Podemos, IU, Más Madrid y los Comuns dentro de ese espacio de la izquierda?

Juega

¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Qué administración será responsable de organizar y aplicar la atención sanitaria para menores con adicciones digitales según la nueva ley?

Pregunta 1 de 3

¿Qué partidos han suscrito el acuerdo para que los contenidos públicos destinados a menores se realicen también en lenguas cooficiales?

Pregunta 2 de 3

Además de la prevención, ¿qué otro enfoque incorpora la ley para abordar los riesgos de adicción digital en menores?

Pregunta 3 de 3