Un hombre de 61 años que estaba ingresado por una enfermedad oncológica ha fallecido en el Hospital Universitario de Donostia, en San Sebastián, después de contagiarse de viruela del mono durante su hospitalización. El paciente presentaba otras patologías graves y los responsables médicos del centro no han confirmado que la infección por el virus mpox fuera la causa de su muerte.
El contagio se produjo después de que el hombre compartiera habitación con otro paciente que tenía la infección. Según las informaciones difundidas tras las explicaciones de los responsables sanitarios, el diagnóstico del segundo enfermo se conoció posteriormente y se activaron las medidas de aislamiento correspondientes.
La dirección médica del Hospital y el responsable de Enfermedades Infecciosas han explicado que no pueden atribuir directamente el fallecimiento a la viruela del mono. La situación clínica previa del paciente, que estaba siendo atendido por un cáncer y otras enfermedades graves, impide establecer esa relación con la información disponible.
Tras detectar el episodio, el centro activó medidas de seguimiento de los contactos. Más de 30 personas, principalmente profesionales sanitarios, recibieron la vacuna y quedaron bajo vigilancia durante 21 días. Los responsables del hospital consideraron poco probable que se produjeran nuevos contagios relacionados con este caso.
Qué es la viruela del mono y cómo se contagia
La viruela del mono, también denominada viruela símica o mpox, es una enfermedad infecciosa causada por el virus MPXV, perteneciente al género de los ortopoxvirus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que suele manifestarse mediante erupciones o lesiones cutáneas, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares e inflamación de los ganglios linfáticos. Los síntomas pueden aparecer entre uno y 21 días después de la exposición.
La transmisión se produce principalmente por contacto estrecho con una persona infectada. Esto incluye el contacto directo con las lesiones de la piel, el contacto físico íntimo y determinadas exposiciones cara a cara, que pueden implicar partículas respiratorias infecciosas. También es posible contraer el virus a través de objetos contaminados, como ropa o ropa de cama.
La mayoría de las personas que padecen viruela del mono se recupera en unas semanas, pero la enfermedad puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte en algunos casos. La OMS señala que los niños, las embarazadas y las personas con un sistema inmunitario debilitado pueden tener un mayor riesgo de desarrollar formas graves.
El seguimiento de los contactos durante 21 días responde al periodo en el que pueden aparecer síntomas tras la exposición. La OMS recomienda que las personas que hayan estado en contacto con un caso vigilen su estado de salud durante ese tiempo y sigan las indicaciones de las autoridades sanitarias.