Un amplio estudio vincula la terapia hormonal con menor riesgo de demencia en mujeres posmenopáusicas

Un gran estudio británico asocia la terapia hormonal sustitutiva con un menor riesgo de demencia y Alzheimer en grupos concretos de mujeres posmenopáusicas.

4 minutos

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

4 minutos

Más leídas

El tratamiento hormonal sustitutivo (THS) podría estar relacionado con una disminución del riesgo de demencia, sobre todo en ciertos perfiles de mujeres, según una investigación desarrollada por la Universidad de East Anglia y la Universidad de Exeter (Reino Unido).

El trabajo hizo un seguimiento a más de 180.000 mujeres posmenopáusicas británicas, configurando el mayor análisis de este tipo hasta ahora. Los datos revelan que quienes recurrieron a la THS presentaban un 16 por ciento menos de probabilidades de desarrollar Alzheimer, la forma más frecuente de demencia, frente a las que nunca habían utilizado este tratamiento.

La reducción más acusada del riesgo se observó en mujeres con menopausia de origen quirúrgico, que mostraron un 26 por ciento menos de riesgo de padecer cualquier tipo de demencia en comparación con las que no tomaron THS.

El estudio, publicado en “Alzheimer s & Dementia”, también constató que las mujeres con una menor exposición natural a estrógenos a lo largo de su vida, ya fuera por una menarquia tardía o por una menopausia temprana, parecían obtener un beneficio adicional de la THS, con un 16 por ciento menos de riesgo de sufrir cualquier forma de demencia.

La investigación estuvo liderada por la profesora Anne-Marie Minihane, de la Facultad de Medicina de Norwich de la Universidad de East Anglia y directora del Instituto Norwich para el Envejecimiento Saludable.

“La demencia afecta a millones de personas en todo el mundo y las mujeres representan casi dos tercios de los casos de enfermedad de Alzheimer, la principal forma de demencia. A medida que las poblaciones envejecen, comprender cómo influyen los factores específicos relacionados con el sexo en el riesgo de demencia es cada vez más importante”, ha explicado Minihane.

Según detalla la experta, además de la mayor esperanza de vida femenina, se considera que esta diferencia se debe al impacto de la menopausia sobre el metabolismo cerebral y al efecto más marcado en mujeres del principal factor genético de riesgo, el APOE4. “Queríamos comprender mejor cómo la THS podría prevenir la demencia y determinar si determinados grupos de mujeres podrían responder de manera diferente”, ha añadido.

CÓMO SE REALIZÓ LA INVESTIGACIÓN

Para llevar a cabo el análisis, el equipo utilizó datos sanitarios del UK Biobank y siguió a 183.450 mujeres posmenopáusicas durante una media de 13,3 años.

En ese intervalo se registraron casi 4.000 diagnósticos de demencia. Los autores evaluaron si el uso de terapia hormonal sustitutiva durante al menos un año se asociaba con el riesgo de desarrollar demencia y si dicha relación cambiaba según distintos factores biológicos y genéticos.

Asimismo, se ajustaron los resultados por variables que podían influir tanto en la probabilidad de demencia como en la prescripción de THS, como la edad, la situación socioeconómica, la presencia de otras patologías y el uso de fármacos.

“Encontramos que las mujeres que habían utilizado THS tenían alrededor de un 10 por ciento menos de probabilidades de desarrollar demencia y un 16 por ciento menos de probabilidades de desarrollar Alzheimer, en comparación con aquellas que nunca habían utilizado este tratamiento. Sin embargo, la asociación protectora entre la THS y la demencia no fue igual para todas las mujeres”, ha detallado.

MAYORES BENEFICIOS EN DETERMINADOS GRUPOS

“Encontramos que la THS es especialmente beneficiosa para las mujeres que han pasado por una menopausia quirúrgica, por ejemplo, tras la extirpación de los ovarios. En este grupo, las mujeres que utilizaron THS presentaron alrededor de un 26 por ciento menos de probabilidades de desarrollar demencia que aquellas que no recurrieron a este tratamiento”, ha subrayado la investigadora.

También obseron que las mujeres cuyos organismos habían producido de forma natural menos estrógenos a lo largo de su vida, debido a que comenzaron a menstruar más tarde o alcanzaron la menopausia de forma precoz, parecían obtener un mayor beneficio de la THS. Asimismo, su riesgo de desarrollar demencia era alrededor de un 16 por ciento menor cuando utilizaban THS.

La genética resultó igualmente relevante. Las asociaciones entre el uso de THS y la demencia fueron más intensas en las mujeres portadoras de la variante APOE4, un factor de riesgo conocido para el Alzheimer.

“Esto es realmente importante porque las portadoras de APOE4 suelen considerarse mujeres con un mayor riesgo y cuentan con menos opciones de prevención demostradas”, ha agregado Minihane.

EL MOMENTO DE INICIAR EL TRATAMIENTO PUEDE SER CLAVE

La edad de inicio de la terapia hormonal sustitutiva también pareció condicionar los resultados. Las mujeres que comenzaron la THS entre los 46 y los 56 años mostraron la mayor disminución del riesgo de demencia.

Este hallazgo respalda la llamada hipótesis de la ventana crítica, que plantea que la terapia hormonal ofrece más protección cuando se inicia en torno a la transición a la menopausia, y no muchos años después.

Cuando la THS se empezó fuera de ese rango de edad, el estudio no observó el mismo nivel de beneficio, lo que refuerza la importancia del momento de inicio del tratamiento.

IMPLICACIONES PARA UNA ATENCIÓN PERSONALIZADA

“Nuestros resultados se suman a la creciente evidencia de que los efectos de la terapia hormonal sobre la salud cerebral son complejos y están influidos por factores biológicos individuales”, ha señalado la profesora Minihane.

“Aunque la THS se ha prescrito tradicionalmente principalmente para aliviar síntomas de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, este trabajo sugiere que también podría desempeñar un papel en la salud cognitiva a largo plazo de algunas mujeres”, ha resaltado.

Este trabajo amplía un estudio previo de la Universidad de East Anglia, que había observado que la THS se asociaba con una mejor memoria, un rendimiento cognitivo superior y un mayor volumen cerebral en edades avanzadas en mujeres portadoras de la variante APOE4, vinculada al riesgo de demencia.

Los autores apuntan que estos nuevos datos abren la puerta a estrategias más individualizadas en la prescripción de la THS, valorando el tipo de menopausia, la carga genética, la exposición hormonal acumulada y la edad de inicio del tratamiento.

“Estos resultados representan un importante avance. En lugar de preguntarnos simplemente si la THS afecta al riesgo de demencia, hemos podido identificar qué mujeres tienen más probabilidades de beneficiarse y en qué momento. Esta es la base sobre la que pueden desarrollarse enfoques realmente personalizados para proteger la salud cerebral de las mujeres”, ha finalizado el profesor David Llewellyn, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?