Las protestas contra la gestión de la crisis migratoria en Ceuta han desembocado en dos jornadas de fuerte tensión en torno a la playa del Trampolín. Este jueves cientos de manifestantes se han desplazado hasta la zona donde han derribado y quemado los campamentos levantados por los migrantes. Antes, decenas de personas con banderas de España han intentado impedir el paso de los camiones de Cruz Roja que llevaban alimentos al mismo asentamiento.
Campamentos destrozados y quemados en El Trampolín
La situación se ha agravado al llegar a la playa. Allí, varios participantes han derrivado estructuras improvisadas que servían de refugio a los migrantes y prendieron fuego a parte de los campamentos, en una zona que durante las últimas semanas se ha convertido en uno de los principales focos de la crisis.
La Policía Nacional intervino para controlar la situación y han llegado a efectuar disparos disuasorios al aire durante los altercados.
El Trampolín ya había protagonizado varios episodios durante las últimas semanas. El pasado 20 de agosto, más de 1.200 migrantes fueron trasladados desde la playa hacia instalaciones habilitadas en Loma Margarita y Loma Colmenar, según la Delegación del Gobierno. Horas después, alrededor de 500 regresaron al asentamiento, lo que obligó a suspender temporalmente las labores de limpieza.
Intentan impedir que Cruz Roja lleve alimentos
Los incidentes han tenido una nueva derivada durante la tarde de este jueves. Decenas de personas con banderas de España han tratado de impedir el paso de los camiones de Cruz Roja encargados de transportar alimentos hasta los migrantes que permanecen en El Trampolín.
El episodio se ha producido después de que el ministro de Política Territorial y persona designada al frente del mando único para gestionar la crisis, Ángel Víctor Torres, alertara precisamente de las amenazas que están recibiendo voluntarios de Cruz Roja en Ceuta y pidiera a los partidos políticos un mensaje inequívoco de rechazo a la violencia.
"No se puede atacar a ceutíes musulmanes, como no se puede atacar a ningún inmigrante por ser inmigrante", ha afirmado el responsable del mando único.
Torres se ha referido expresamente a la situación de la organización humanitaria: "No puede ser que voluntarios de Cruz Roja, que son de Ceuta, se sientan amenazados por entregar comida en la playa de El Trampolín y quieran desistir de hacer un trabajo voluntario porque reciben amenazas".