La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares ha impuesto una pena de cinco años y tres meses de cárcel a un joven por intentar acabar con la vida de un compañero en un centro de menores de Palma aplicándole un mataleón.
Según detalla la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, los hechos ocurrieron el 6 de abril de 2025 en un centro de tutela y asistencia de menores. En ese momento, el acusado ya había cumplido la mayoría de edad, mientras que el perjudicado aún no había llegado a los 18 años.
En torno a las 15.00 horas, el procesado se dirigió al cuarto de baño donde estaba la víctima y comenzó a insultarle, haciendo referencias a su madre, lo que originó una pelea que terminó con ambos forcejeando en el suelo.
En ese instante, el joven le sujetó fuertemente por el cuello, aunque dos empleadas del centro, una integradora social y una psicóloga, intervinieron de inmediato y consiguieron separarlos.
Tras ello, trasladaron al agresor a otra habitación para intentar tranquilizarle, pero este arrancó la pata de una mesa y volvió a abalanzarse contra el compañero. De nuevo en el suelo, le aplicó un mataleón, rodeándole el cuello con el brazo y bloqueándole con las piernas.
En un momento, el menor dejó de forcejear, cerró los ojos, bajó los brazos y la cabeza se le desplomó hacia un lado. Al observar esta situación, otro interno que presenciaba lo ocurrido decidió aplicarle también un mataleón al condenado, logrando que soltara a la víctima.
Instantes después se personaron cuatro agentes de la Policía Nacional, que redujeron al agresor. Cuando lo conducían hacia el coche patrulla para su traslado a comisaría, el joven se arrojó por las escaleras y sufrió una fractura de costillas. Un policía y una trabajadora del centro resultaron igualmente lesionados al tratar de impedir que se tirara.
La Sala aprecia que los hechos encajan en un delito de tentativa de homicidio, al considerar que el acusado asumió el riesgo de causar la muerte de su compañero al realizarle el mataleón, además de un delito de resistencia.
Por la tentativa de homicidio se le impone una condena de cinco años de prisión y por la resistencia, de tres meses. Asimismo, deberá abonar una indemnización de 1.500 euros al menor agredido, 120 euros a la trabajadora del centro y 280 euros al agente de Policía lesionado.