El Juzgado de Instrucción número 6 de Ceuta ha abierto diligencias contra el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez Triano, por un presunto delito de prevaricación omisiva, después de la denuncia presentada por la asociación Manos Limpias.
La organización sostiene que el delegado no adoptó las medidas necesarias pese a haber sido informado por los servicios de inteligencia de una posible entrada masiva desde Marruecos. La denuncia fue presentada el pasado 26 de agosto ante el Juzgado Decano de Ceuta y posteriormente ampliada para incluir otros episodios relacionados con la crisis.
El procedimiento judicial parte, por tanto, de las acusaciones formuladas por Manos Limpias y deberá determinar si existió alguna actuación irregular por parte del delegado del Gobierno y si esta puede tener relevancia penal.
La denuncia se apoya en las declaraciones de Robles
Manos Limpias fundamenta parte de su denuncia en la comparecencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ante la Comisión de Defensa del Congreso el pasado 25 de agosto.
Según recoge el sindicato en su escrito, Robles afirmó que los servicios del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) habían advertido al delegado del Gobierno de la situación que podía producirse en Ceuta.
La ministra explicó que el CNI había trasladado el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva, información sobre los movimientos de personas que se preparaban para acceder irregularmente a territorio español desde Marruecos.
Manos Limpias considera que esa información obligaba al delegado del Gobierno a adoptar medidas para evitar la entrada masiva y sostiene que su supuesta falta de actuación pudo contribuir a las consecuencias posteriores.
La cuestión central de las diligencias será determinar qué información recibió efectivamente Pérez Triano, cuándo la recibió y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.
La denuncia fue ampliada por otros episodios
El sindicato amplió posteriormente su denuncia al considerar que existían otros hechos que debían ser investigados.
Entre ellos figura la agresión sufrida por cuatro militares en Ceuta, después de que una patrulla de Regulares fuera atacada con piedras en la zona de Benzú.
Manos Limpias sostiene que también en este caso habría existido una falta de actuación por parte de la Delegación del Gobierno y reclama que se investiguen las posibles responsabilidades derivadas de estos hechos.
La organización llega a calificar en su escrito la actuación que atribuye al delegado como "irresponsabilidad", "inacción" e "imprudencia gravísima".