El Centro de I+D+i de Biocombustibles y Bioproductos de Villarejo de Órbigo (León) desarrolla líneas de investigación centradas en la valorización de biomasa agraria y de subproductos procedentes de la industria agroalimentaria, con el fin de transformarlos en materiales y productos de mayor valor añadido para el entorno rural.
El director general del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), David González, se ha desplazado a estas instalaciones para conocer de primera mano los trabajos en marcha y los nuevos proyectos europeos que el centro coordinará en los próximos años junto a otras entidades.
Para llevar a cabo estas investigaciones, el Centro cuenta con laboratorios especializados, plantas piloto y una planta demostrativa a escala semiindustrial, que permite ensayar los procesos antes de su implantación en empresas.
“El Itacyl tiene que estar cada vez más cerca del agricultor, del ganadero y de la industria. La investigación tiene que convertirse en soluciones útiles, en más competitividad y en nuevas oportunidades para el territorio”, ha señalado González.
En este contexto, el Itacyl lidera dos nuevos proyectos europeos, Biovino II y FIBNAT, en colaboración con universidades, centros tecnológicos, compañías y entidades de España y Portugal.
Biovino II y FIBNAT: nuevos usos para residuos agrarios
Biovino II se centrará en explorar aplicaciones innovadoras para orujos, lías y otros residuos generados en las bodegas, con la finalidad de convertirlos en productos como bioalcoholes, ácidos orgánicos, polifenoles o biometano. Esta iniciativa dispone de un presupuesto global cercano a dos millones de euros.
FIBNAT, por su parte, analizará el potencial de fibras naturales procedentes del lúpulo, el cáñamo y la lana para el desarrollo de nuevos materiales destinados, entre otros ámbitos, al sector de la construcción. El proyecto cuenta con una dotación económica global superior a 1,22 millones de euros.
“La idea es sencilla: aprovechar mejor lo que ya producimos, dar nuevos usos a nuestros subproductos y convertirlos en nuevas oportunidades económicas”, ha explicado el director general.
Transferencia de conocimiento y apoyo al medio rural
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental insiste en su objetivo de reforzar en esta legislatura la transferencia directa de conocimiento desde los centros tecnológicos del Itacyl hacia las explotaciones agrarias, la industria agroalimentaria y las empresas, trabajando de forma coordinada con universidades y centros de formación.
La meta es que los proyectos de I+D tengan una aplicación real sobre el terreno y contribuyan a incrementar la competitividad, abrir nuevos nichos de mercado y generar más valor añadido en Castilla y León.
En la actualidad, el Centro de I+D+i de Biocombustibles y Bioproductos participa en tres proyectos de investigación que suman cerca de 825.000 euros de financiación para el Itacyl, en cooperación con universidades, centros tecnológicos, empresas y entidades de España y Portugal.
“Queremos un Itacyl más útil, más cercano al sector y más orientado a resultados. Castilla y León dispone de materias primas, conocimiento y una potente industria agroalimentaria; ahora debemos aprovechar mejor todo ese potencial para generar más valor y más actividad en el medio rural”, ha concluido David González.