La Generalitat incorporará 185 auxiliares oficiales de inspección veterinaria que prestarán apoyo directo a los veterinarios oficiales en mataderos, salas de despiece y establecimientos de manipulación de caza, con el objetivo de reforzar la seguridad alimentaria, según ha aprobado este martes el Consell Executiu.
Este control sanitario se realiza de manera constante y animal por animal sobre el 100% de los ejemplares, de acuerdo con la normativa alimentaria de control oficial. Esta tarea la llevan a cabo los veterinarios oficiales de salud pública junto con los auxiliares oficiales de inspección veterinaria, que actúan de forma conjunta integrando los equipos de inspección sanitaria conocidos como Servicios Veterinarios Oficiales de matadero.
Con la nueva licitación se dará respuesta a las necesidades actuales mediante la incorporación de 185 auxiliares oficiales, lo que supone un aumento del 6% respecto a la dotación previa.
Gracias a este refuerzo se podrá intensificar el control sanitario en distintos programas, entre ellos los de salmonela y campylobacter, apoyar a los veterinarios en las auditorías de control oficial de la UE y de países terceros, y optimizar las labores de supervisión tanto de la higiene de los procesos como de la sanidad y el bienestar de los animales.
Inversión y refuerzo del clúster cárnico
El contrato, dotado con unos 44 millones de euros, se activará en 2027 y podrá prorrogarse en dos ocasiones: una primera extensión para todo 2028 y una segunda para el ejercicio 2029.
“Este posicionamiento refuerza el papel de Catalunya como clúster cárnico y agroalimentario de referencia en Europa, pero también exige un sistema sólido, continuado y altamente especializado de controles oficiales”, explica la Generalitat.