Más de medio millar de agricultores se ha concentrado este jueves ante la sede de la Presidencia de la Junta de Castilla y León para reclamar al Gobierno autonómico un paquete de ayudas específicas para el sector agrario, al que consideran en “quiebra” y “ruina” tras una pésima campaña de cereal que deja en el aire la sementera de la campaña 2026-2027.
Respaldados por responsables de cooperativas y empresas vinculadas al campo, los asistentes han llenado la Plaza de Castilla y León tras una gran pancarta con el lema “De cabeza a la ruina ¡soluciones para el campo ya!” y con carteles contra el acuerdo de Mercosur o en los que se denuncia que mientras en 2020 agricultores y ganaderos eran “héroes”, desde 2024 se les trate como “delincuentes” por salir a reclamar condiciones “dignas”.
Con sombreros y banderas de las distintas organizaciones agrarias convocantes (Asaja, Unión de Campesinos, UPA y COAG), los manifestantes han hecho sonar petardos y han encendido tracas, todo ello ante un amplio dispositivo policial que vigilaba la protesta.
En este contexto, el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, ha subrayado que se trata de la cuarta movilización del año en un escenario “muy grave” para el cereal en la Comunidad, con una cosecha muy floja, unos costes que se han “disparado” por encima de 800 euros por hectárea en secano, unos precios en origen estancados en torno a 200 euros la tonelada y un rendimiento medio de 3.100 kilos por hectárea.
El balance final de la campaña se sitúa, según Dujo, en 4,9 millones de toneladas, un 40 por ciento menos que el año anterior, con unas pérdidas que cifra en 300 millones de euros. Ante esta situación, ha advertido de que el campo “no aguanta más” y carece de “capacidad económica” para afrontar la sementera 26-27”.
“Estamos en una situación de quiebra, de desánimo, de una situación en la cual no entendemos que lo que siempre ha sido un sector bollante, con profesionalidad, con producción, hoy, debido a los altísimos costes, debido a las guerras, debido a la mala política europea y de los gobiernos, estemos en la ruina”, ha señalado.
El dirigente de Asaja ha remarcado que es inviable arriesgar 160.000 euros en la próxima siembra sin el respaldo claro de las administraciones. Ha recordado que el Gobierno central ha aprobado unas ayudas que consideran “insuficientes”, pero que permitirán movilizar 150 millones para el cereal de Castilla y León, y ha reclamado que la Junta aporte una cantidad similar y “en condiciones similares”.
Reclamo directo a Mañueco y exigencia de ayudas equivalentes
Donaciano Dujo se ha dirigido de forma expresa al presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, que se comprometió “sin fisuras” con el campo, para que apoye a un sector que genera riqueza en el medio rural y al que, ha dicho, “hay que salvar de este bache”.
En términos parecidos se ha manifestado el coordinador de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, quien ha advertido de que encarar la próxima campaña con la actual coyuntura es “prácticamente imposible”, por lo que ha reclamado a la Junta un grado de implicación equiparable al del Ministerio mediante ayudas directas.
“No nos vale cualquier otra fórmula”, ha señalado González Palacín, quien considera que sólo con ese tipo de apoyo se podrá afrontar una campaña “más o menos tranquila”, ya que, de no ser así, se dejaría “a los pies de los caballos” al principal sector económico de Castilla y León, del que dependen “mucha gente”, incluidas empresas transformadoras y la agroindustria.
Aunque califica la coyuntura de puntual, el responsable de UCCL ha recalcado la urgencia de medidas de calado, como seguros agrarios que cubran 4.000 kilos por hectárea, una “red de seguridad” que considera imprescindible para garantizar la viabilidad de las explotaciones.
Además, González Palacín ha pedido una Política Agrícola Común (PAC) enfocada a los agricultores a título principal, una norma para frenar la especulación de las petroleras y evitar abusos en los combustibles, y la revisión de los acuerdos comerciales internacionales que, a su juicio, provocan que el cereal español sea el último en venderse.
COAG reclama un presupuesto específico y freno a las importaciones
El coordinador de COAG Castilla y León y miembro de la Alianza UPA-COAG, Lorenzo Rivera, ha recordado que las organizaciones ya alertaron hace dos años, en una reunión con el presidente de la Junta, sobre la delicada situación del cereal. Entonces, ha explicado, se les respondió que era “libre mercado” y que no había “posibilidades”, pero después los conflictos bélicos y el contexto internacional han disparado los costes y las importaciones, agravando la ruina de los productores.
“La gente llega a un límite en el que ya no hay reservas de dinero para poder afrontar nuevas sementeras, tampoco hay capacidad de crédito y sobre todo se acaba la paciencia”, ha advertido Rivera, quien ha insistido en que el cereal es un sector estratégico y un motor económico. Si se deja caer, ha alertado, puede quedar reducido a algo “residual”, como ocurrió con la remolacha, un escenario que no quieren repetir. “Son dos millones de hectáreas que tenemos de capacidad de producción de cereal, y además un cereal que se necesita en este país”, ha agregado.
El responsable de COAG ha reiterado su demanda a Mañueco para que habilite un “presupuesto especial” para un sector en situación “crítica” y ha pedido que las ayudas, al igual que las estatales, se orienten a compensar el sobrecoste de fertilizantes y gasóleo, recordando que la Comunidad “para eso cobra el 28 por ciento del porcentaje de los impuestos de la gasolina y del gasóleo, como todas las comunidades autónomas”, y que “tiene obligación de comportarse y de poner dinero sobre la mesa para salvar a este sector”.
Rivera también ha puesto el foco en las importaciones de cereal procedente de Ucrania, que ha asegurado que en su mayoría están en manos de grandes fondos de inversión, y ha instado a activar las cláusulas de salvaguarda de la Unión Europea para limitar su impacto en los productores locales.
UPA alerta del abandono del campo y exige cumplir la ley de la cadena
El secretario general de UPA en Castilla y León, Aurelio González, ha recordado que ya solicitaron apoyo a la Junta para superar la crisis actual y poder encarar la próxima siembra, que ha calificado de “fundamental”, porque ahora “las cuentas no salen” y, cuando esto se repite varios años, se termina por “abandonar”.
“No podemos permitirnos dejar perdido una gran parte del territorio de Castilla y León que al final puede ser pasto de las llamas”, ha advertido González, que ha reclamado ayudas dirigidas a los agricultores a título principal y a las explotaciones familiares, las que mantienen los pueblos “abiertos”.
Junto a las ayudas directas, ha exigido que se haga cumplir la ley de la cadena alimentaria, ya que, pese a existir una dirección y un defensor específicos, no se conoce ninguna actuación ni sanción, a pesar de que sí se han presentado denuncias.
González ha asegurado que los agricultores saben “hacer las cuentas” y calcular sus pérdidas y ha criticado que no lo hagan los “licenciados que están en la Junta”, que, según ha dicho, esperan a que sean los propios productores quienes denuncien y se “enfrenten” a las empresas que les compran. Por ello, ha pedido que no se conceda “ni un solo euro de ayuda” a las industrias que incumplan la ley de la cadena alimentaria.
“Tenemos que salvar claramente la soberanía alimentaria y ese es nuestro trabajo, producir alimentos y es el trabajo que hemos heredado de nuestros padres, de nuestros abuelos y tenemos que mantenerlo porque tenemos que mantener el medio rural y futuro para nuestros hijos, para eso tenemos que estar en la calle”, ha concluido.