El presidente de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes (AITAT), Gonzalo Guillén, rechaza responsabilizar exclusivamente al operario de Adif que autorizó al AVE a reanudar la marcha antes de chocar contra un tren Iryo detenido en Urda (Toledo). En declaraciones a la Cadena SER, Guillén ha defendido que la investigación debe analizar el conjunto de las medidas de protección y ha apuntado a un "fallo sistémico".
"No, en absoluto. Un trabajador es una de las muchísimas barreras de seguridad que tiene que implementarse y nuestra ley no nos lo permite buscar responsabilidades o culpas. Parece ser un fallo sistémico", ha afirmado. El responsable de la autoridad investigadora rechaza así que el análisis del accidente se centre únicamente en la instrucción que dio el trabajador desde el centro de control de Adif.
La declaración de Guillén llega después de que la autorización de "marcha normal" al AVE se situara en el centro de las preguntas sobre el accidente de Urda. El tren de Renfe reanudó la circulación después de una incidencia en el sistema de protección LZB, mientras un convoy de Iryo permanecía detenido en la misma vía. La instrucción permitió al AVE circular sin la limitación de velocidad que habría exigido el régimen de "marcha a la vista". La colisión se produjo a las 8.53 horas del 28 de octubre.
La AITAT ya había señalado en su primera nota informativa que una "cadena de averías, instrucciones y acciones" habría conducido al choque sin que actuasen las barreras de seguridad necesarias. El organismo advirtió entonces de que se trataba de una primera reconstrucción y que todavía no podía establecer conclusiones definitivas sobre las causas.
Más investigadores y atención a las víctimas
El presidente de la AITAT ha explicado también que pretende ampliar el equipo de investigación. La autoridad asumió las funciones de las antiguas comisiones de investigación de accidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil, con el objetivo de concentrar en un organismo independiente las investigaciones técnicas de los distintos medios de transporte.
Guillén también ha anunciado que quiere poner en marcha una unidad de atención a las víctimas. Para ello, ha avanzado que intentará contratar trabajadores sociales y que ha solicitado la colaboración de dos expertos europeos que participaron en la investigación del accidente ferroviario de Tempi, en Grecia, en el que murieron 57 personas en febrero de 2023.
La AITAT investiga, entre otros sucesos, los accidentes ferroviarios de Adamuz, donde murieron 46 personas; Gélida, en Cataluña, y Urda, que dejó 69 fallecidos. Su trabajo debe determinar las causas técnicas de los siniestros y proponer medidas correctoras para evitar que se repitan. La investigación técnica es independiente de la judicial, que es la encargada de depurar las posibles responsabilidades penales.