El fondo de inversión estadounidense Castlelake ha comunicado de forma oficial que, tras un análisis detallado de la posible operación, descarta lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre easyJet, lo que deja el terreno libre a Apollo para tratar de tomar el control de la aerolínea.
La renuncia del inversor rompe el escenario de rivalidad por la compañía británica de bajo coste y ha tenido un impacto inmediato en el parqué londinense, donde las acciones de easyJet han llegado a retroceder en torno a un 7% en la Bolsa de Londres.
En una nota remitida al mercado, Castlelake trasladó su agradecimiento al consejo de administración y al equipo gestor de easyJet por la “colaboración constructiva” mantenida durante el proceso de análisis.
Con este paso atrás, el fondo queda impedido para presentar una nueva propuesta en el corto plazo, salvo en supuestos muy concretos, como la aprobación expresa del consejo de la aerolínea, el anuncio de una oferta firme por parte de un tercero o un cambio relevante en las circunstancias.
Una escalada de ofertas frenada por la irrupción de Apollo
La salida de Castlelake cierra una etapa de intensas negociaciones. El fondo inició los contactos a comienzos de junio de 2026 con una primera propuesta de 5,60 libras por acción (6,54 euros), que fue incrementando de forma sucesiva hasta 6 GBP (7 euros), 6,25 GBP (7,30 euros), 6,50 GBP (7,59 euros) y, finalmente, 6,90 libras por título (8,06 euros).
Sobre esta última cifra, el consejo de easyJet había alcanzado un principio de entendimiento el pasado 10 de julio.
El tablero cambió por completo cuando irrumpió el gigante del private equity Apollo Management, que presentó una oferta en efectivo más elevada, de 7,15 libras por acción (8,35 euros), superando así la cuantía planteada por Castlelake.
Aunque el consejo de easyJet decidió ampliar recientemente el plazo para que los dos aspirantes tomaran una decisión definitiva, fijando la fecha tope a las 17:00 horas (hora local de Londres) del viernes 7 de agosto, Castlelake ha preferido retirarse antes de la recta final.
Apollo queda solo ante el límite del 7 de agosto
Tras la retirada de Castlelake, Apollo se mantiene como único candidato en disposición de intentar la compra de la aerolínea.
El fondo estadounidense dispone hasta este viernes 7 de agosto para anunciar una oferta firme de adquisición o, en caso contrario, desistir de la operación de acuerdo con la normativa británica sobre fusiones y adquisiciones.
Cualquier propuesta que formule Apollo deberá afrontar, en todo caso, las restricciones regulatorias que afectan a los inversores de fuera de la Unión Europea y del Reino Unido.
Al tratarse de una firma estadounidense, Apollo no puede asumir de manera directa el control total de easyJet: la legislación aeronáutica del Reino Unido y de la Unión Europea exige que la mayoría del capital y el control efectivo de las aerolíneas con licencia comunitaria permanezca en manos de accionistas de la región. Este marco obligará al fondo a articular la operación con la ayuda de un socio estratégico europeo.
Turbulencias operativas y presión por el coste del combustible
La tensión financiera y corporativa llega en un momento especialmente complejo para easyJet. En su tercer trimestre fiscal, la compañía registró un desplome del 70% en su beneficio antes de impuestos, afectada por el impacto del conflicto en Oriente Próximo, la menor demanda en determinadas rutas y, de forma destacada, el encarecimiento del combustible.
La factura de carburante se incrementó un 13% en el periodo, lo que supone unos 105 millones de libras adicionales, debido al mayor precio de la parte del consumo no cubierta con instrumentos de cobertura financiera.
Pese al deterioro de las cuentas trimestrales y la volatilidad en bolsa, la cúpula directiva mantiene una visión optimista para el ejercicio 2026, en el que prevé un aumento de la capacidad cercano al 6% interanual y un avance del 3% en el número de asientos ofertados.