El consejero delegado de Santander España, Ignacio Juliá, ha insistido este jueves en que el valor económico e industrial que está generando el avance de la inteligencia artificial (IA) no debe concentrarse exclusivamente en las grandes plataformas tecnológicas, sino que ha de repartirse de forma más equilibrada entre las compañías que integran estas soluciones y los clientes finales a los que se dirigen.
Durante su intervención en la mesa “Tecnologías transformadoras y liderazgo empresarial: casos de éxito”, en el Foro Tecnológico Global celebrado en Euroforum Palacio de los Infantes, Juliá ha alertado de que las “diferencias de costes” entre las distintas tecnologías disponibles obligan a analizar con detalle “cómo se utilizan y quién obtiene la rentabilidad real” que se deriva de ellas.
Por esta razón, el directivo ha abogado por establecer un reparto más justo de los beneficios generados a lo largo de “toda la cadena de valor”, desde los creadores de modelos y aplicaciones de IA hasta las empresas que las incorporan a su actividad productiva.
En lo que respecta al grupo financiero, el máximo responsable de Santander en España ha señalado como una de las líneas clave de su estrategia el impulso de plataformas propias que permitan capturar y trasladar de manera directa ese valor tanto a la entidad como a sus usuarios, dentro de una transformación de fondo que afecta a la generación de ingresos y a la mejora de la eficiencia en los costes.
Al mismo tiempo, el primer ejecutivo de Santander España ha detallado el proceso de reconversión interna que está viviendo el banco con la adopción de la IA, una fase que, según ha subrayado, obliga a replantear el modelo operativo y a evolucionar la cultura corporativa.
En esta línea, la entidad está revisando de forma integral sus procedimientos internos y reforzando la coordinación entre los equipos, desde la identificación de una necesidad del cliente hasta la definición de la respuesta en los niveles más altos de decisión.
Entre los usos concretos de la tecnología, Juliá ha puesto el foco en la aplicación de la IA generativa para la prevención de riesgos, delitos y estafas, así como para facilitar la comprensión de cuestiones complejas por parte de los usuarios.