La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber alcanzado al Trend, un buque con bandera de Togo, por intentar atravesar el estrecho de Ormuz sin autorización. El incidente se produce cuando el tráfico marítimo continúa muy por debajo de sus niveles habituales. Solo cuatro buques de materias primas cruzaron Ormuz el jueves, frente a una media de 16 durante los diez días anteriores, según datos preliminares de Kpler recogidos por Reuters. Tres entraron en el golfo Pérsico y uno salió.
La nueva escalada de la tensión en la zona coincide con la negociación abierta por el Gobierno para decidir qué ocurrirá con el escudo económico aprobado para amortiguar el encarecimiento de la energía. Buena parte de sus medidas termina el próximo 30 de septiembre.
El Gobierno abre la puerta a mantener las ayudas
El Ejecutivo se reunió el jueves con los agentes sociales para analizar el impacto económico y social de la guerra y abordar la continuidad del apoyo a familias y empresas.
El encuentro estuvo presidido por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y contó con la participación de los ministerios de Trabajo, Hacienda e Inclusión, junto con representantes de CEOE, Cepyme, UGT y CCOO.
Economía confirmó que el Gobierno trabajará en las medidas del Plan de Respuesta para seguir apoyando a las familias y a las empresas frente a la subida de los precios. Sin embargo, no ha aclarado si prorrogará íntegramente el paquete actual, si modificará sus cuantías o si concentrará las ayudas en determinados hogares y sectores.
La decisión deberá adoptarse antes de que termine el presente mes. Si exige modificar impuestos o prolongar ayudas reguladas por ley, el Ejecutivo tendría que aprobar un nuevo real decreto-ley, que entraría en vigor tras publicarse en el BOE y debería ser convalidado posteriormente por el Congreso.
Rebajas de los carburantes
Una de las principales decisiones afecta a los impuestos sobre los carburantes. El Real Decreto-ley 18/2026 estableció para septiembre una reducción escalonada del Impuesto sobre Hidrocarburos, condicionada a la evolución interanual de los precios.
El mecanismo permitió aumentar la rebaja fiscal del gasóleo después de que su precio superase el umbral previsto en la norma. En el caso de la gasolina, el descuento es menor porque su incremento interanual no alcanzó ese nivel.
Esta regulación solo cubre hasta el 30 de septiembre. El Gobierno puede prolongar el sistema actual, modificar sus umbrales o sustituirlo por ayudas más selectivas. Por ahora no ha comunicado cuál será la fórmula elegida.
Ayudas al transporte profesional
También vencen las ayudas para el transporte por carretera. El decreto incluye apoyo para los titulares de vehículos con derecho a la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos por el gasóleo profesional.
El paquete reserva 275 millones de euros para estas ayudas y alcanza a distintos segmentos del transporte, entre ellos mercancías, viajeros, taxis y vehículos de transporte con conductor que cumplan las condiciones previstas.
Su continuidad figura entre las cuestiones que el Gobierno deberá resolver, especialmente si las restricciones en Ormuz mantienen elevados los costes del combustible.
Apoyo a agricultores y pescadores
El escudo amplió hasta el 30 de septiembre la ayuda extraordinaria para sufragar el gasóleo consumido por los productores agrarios. Su importe puede alcanzar el 70% de la diferencia entre el precio medio semanal y el registrado antes de la guerra, con un límite de 20 céntimos por litro.
Para financiarla, el Gobierno aprobó un suplemento de crédito de 55 millones de euros. El decreto destinó otros 165 millones a compensar el incremento del coste de los fertilizantes.
Las empresas armadoras de buques pesqueros cuentan con un mecanismo similar. La ayuda cubre hasta el 70% de la diferencia del precio del combustible, también con un máximo de 20 céntimos por litro, y dispone de diez millones adicionales.
Agricultura y pesca son, por tanto, otros dos ámbitos en los que el Ejecutivo puede prolongar la protección si considera que persisten las circunstancias que justificaron el escudo. Las asociaciones agrarias ya han anunciado movilizaciones por el precio del gasóleo, con las que presionarán al Gobierno para la extensión de las ayudas.
Rebajas en la factura eléctrica y el gas
El escudo permitió aplicar durante determinados meses un IVA reducido del 10% a la electricidad, el gas natural, las briquetas, los pellets y la leña, siempre que la subida interanual de sus precios superase el 15%.
En la electricidad, la reducción se aplica a contratos con una potencia de hasta 10 kilovatios y a determinados consumidores vulnerables acogidos al bono social. El decreto también contempla que el Impuesto Especial sobre la Electricidad baje del 5,1127% al 0,5% si se activa el umbral previsto.
Estas medidas tributarias están diseñadas para responder automáticamente a subidas intensas de los productos energéticos, pero la cobertura regulada para septiembre concluye al finalizar el mes. Mantenerla en octubre exigiría una nueva decisión del Gobierno.
La protección del empleo ligada a las ayudas
Las empresas que reciben ayudas directas del escudo no pueden despedir por causas relacionadas con la crisis que se pretende combatir. La prohibición alcanza los despidos por fuerza mayor y por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas hasta el 30 de septiembre.
El incumplimiento obliga a devolver la ayuda y determina que el despido sea nulo. La misma protección se aplica a la finalización de los periodos de actividad y a la falta de llamamiento de trabajadores fijos discontinuos.
Una prórroga de las ayudas empresariales obligaría al Gobierno a decidir si extiende también estas condiciones laborales.
Ormuz vuelve a elevar el riesgo energético
El decreto de junio había previsto la retirada gradual del escudo conforme se estabilizasen los mercados energéticos. También incorporó salvaguardas para recuperar la intensidad de algunas medidas si los precios volvían a subir con fuerza.
El deterioro de las rutas marítimas cuestiona ahora aquella previsión de estabilización. Al descenso del tráfico en Ormuz se suma el riesgo sobre el estrecho de Bab el Mandeb, la principal alternativa para transportar petróleo del golfo mientras permanece restringida la navegación por aguas iraníes.