El Ministerio de Exteriores de India ha citado este miércoles al encargado de negocios de Pakistán para trasladarle una queja formal por la conducta “inaceptable y poco profesional” de unidades navales paquistaníes después de la colisión entre un buque indio y un barco de su Armada en aguas del mar Arábigo.
Según ha explicado la cartera india en un comunicado, el incidente tuvo lugar en aguas internacionales y no provocó daños de consideración, pero el comportamiento del buque paquistaní vulneró de forma directa el artículo 10 del acuerdo bilateral firmado en abril de 1991 entre India y Pakistán sobre avisos previos de ejercicios militares, maniobras y movimientos de tropas.
Las autoridades indias han remarcado ante el diplomático paquistaní “la necesidad de que todas las unidades militares” actúen “con el debido cuidado y respeten las disposiciones de los acuerdos pertinentes entre ambas partes para evitar que se repitan incidentes similares”.
Asimismo, el Ministerio ha señalado que “el encargado de negocios de India en Islamabad también ha recibido instrucciones de presentar una protesta similar ante el Ministerio de Exteriores de la República Islámica de Pakistán”, reiterando así su malestar por lo ocurrido.
Horas más tarde, el Ministerio de Exteriores de Pakistán ha respondido convocando al encargado de negocios indio en Islamabad, a quien ha trasladado “una enérgica protesta por una acción altamente provocadora e inaceptable” atribuida a un buque de la Armada india en su Zona Económica Exclusiva (ZEE).
En su propia nota oficial, Islamabad ha detallado que “mientras la Armada de Pakistán realizaba su ejercicio bienal SEASPARK-26, el buque indio efectuó maniobras agresivas a una distancia peligrosamente cercana de un buque naval paquistaní, lo que resultó en un contacto entre ambas embarcaciones”.
El Ministerio paquistaní ha añadido que este episodio “constituye una grave violación del Derecho Internacional y del acuerdo bilateral de 1991”, además de “conllevar el riesgo de agravar las tensiones en la región”. “Se ha pedido al encargado de negocios que transmita al Gobierno de India el firme rechazo de Pakistán ante esta acción bélica”, ha enfatizado.
La diplomacia paquistaní ha reclamado igualmente a Nueva Delhi que “cumplir estrictamente con el Derecho Internacional y los acuerdos bilaterales, particularmente aquellos destinados a prevenir incidentes en el mar”.
En su mensaje, Islamabad ha ido más allá al afirmar que “Pakistán insta a la comunidad internacional a pedir a India que abandone su postura beligerante y se abstenga de acciones irresponsables que podrían desestabilizar aún más el sur de Asia”, insistiendo en que la región “no puede permitirse seguir siendo rehén perpetuo de la imprudente búsqueda de conflicto e inestabilidad por parte de India”.
El suceso se registró en la noche del 15 de septiembre, cuando una embarcación de la Armada paquistaní se aproximó de forma peligrosa a un buque de guerra indio que llevaba a cabo una misión rutinaria en el norte del mar Arábigo, a unos 220 kilómetros al este de Omán.
De acuerdo con fuentes citadas por el diario ‘The Times of India’, el navío paquistaní navegaba a gran velocidad y ejecutaba maniobras consideradas “poco profesional e insegura”, aunque finalmente no se produjeron daños materiales ni víctimas.
El incidente se enmarca en un contexto de relaciones bilaterales deterioradas. Desde 2019, ninguno de los dos países mantiene embajador en la capital del otro, después de que el Gobierno del primer ministro indio, Narendra Modi, decidiera retirar el estatus especial de la región de Jammu y Cachemira, administrada por India, lo que provocó una ruptura diplomática con Pakistán.