El ex primer ministro paquistaní Imran Jan, encarcelado en el marco de un proceso por corrupción, fue llevado temporalmente desde la prisión hasta un centro médico en cumplimiento de una orden del Tribunal Supremo, emitida a raíz de los recursos presentados por sus familiares, que habían alertado sobre un posible deterioro de su salud, según ha confirmado su formación, el Movimiento por la Justicia de Pakistán (PTI). Tras concluir los facultativos que no existía riesgo para su integridad en la cárcel, el dirigente ha sido devuelto al centro penitenciario.
“Gracias al esfuerzo de todos vosotros, hoy se realizará el chequeo y tratamiento de Imran Jan Sahib en presencia de su familia y sus médicos personales en el Hospital Al Shifa”, ha anunciado el destacado miembro del PTI y ministro principal de Jáiber Pastunjua, Sohail Afridi, en un mensaje en redes dirigido a los simpatizantes del exmandatario.
El dirigente regional ha subrayado que esta decisión constituye “el primer paso hacia el éxito”, aunque ha llamado a la militancia a “hacer justicia” y a lograr la liberación de Imran Jan “a través de la justicia judicial”, algo que, a su juicio, supondría un hito en la creación y fortalecimiento de “un poder judicial independiente”.
“Vosotros elegisteis a Imran Jan para un Pakistán libre, próspero, desarrollado e independiente. Él siempre os ha apoyado. Si aún hoy Imran Jan se mantiene firme como una roca, es porque vuestra fuerza reside en vosotros. Sois su esperanza”, ha manifestado.
El desplazamiento al centro sanitario se ha desarrollado bajo un amplio dispositivo de seguridad, de acuerdo con el diario paquistaní 'Dawn', que menciona el despliegue de más de 800 agentes de distintos cuerpos policiales en los alrededores, en línea con una orden de seguridad emitida por la Policía de Islamabad.
Según dicho documento, el operativo perseguía salvaguardar la vida, los bienes y la dignidad de la población, prevenir posibles ataques terroristas, preservar el orden público y garantizar la normal circulación del tráfico en la zona.
Tras la revisión efectuada en el Hospital Internacional Shifa, un equipo de seis especialistas concluyó que la permanencia del exmandatario en prisión no entrañaba peligro para su salud, tal y como ha informado la cadena paquistaní Geo TV.
Una vez emitido este informe médico, el antiguo jefe de Gobierno fue conducido nuevamente a su celda en la cárcel de Adiala, según han señalado fuentes penitenciarias citadas por la misma televisión.
El Tribunal Supremo de Pakistán había ordenado el martes anterior el ingreso hospitalario del ex primer ministro, al declararse “consciente de la obligación constitucional y legal del Estado, y por consiguiente del Tribunal Supremo, de salvaguardar la vida, la salud, la dignidad y la seguridad de las personas bajo custodia”.
“Un preso no pierde, por el hecho de estar encarcelado, su derecho a un trato humano y a la atención médica necesaria”, agregaba el auto, recogido por 'Dawn'.