Al menos once personas, entre ellas dos menores y dos paramédicos, han perdido la vida este lunes en una nueva serie de bombardeos llevados a cabo por el Ejército israelí contra la localidad de Kfar Reman, en el sur de Líbano, pese al alto el fuego actualmente en vigor.
De acuerdo con la agencia estatal libanesa de noticias NNA, un primer ataque contra un edificio residencial de tres plantas en la ciudad ha provocado la muerte de nueve personas, entre ellas dos niños, además de causar cinco heridos.
En paralelo, un segundo ataque ejecutado por un dron contra un vehículo en Kfar Reman ha acabado con la vida de dos paramédicos de la Asociación Islámica. Los fallecidos han sido identificados como Alí Shahrur y Hadi Farhat, según el citado medio.
Horas antes de estos bombardeos, el Ejército de Israel había ordenado la evacuación de varias áreas de Deir al Zahrani, también en el sur del país, con el objetivo de atacar una instalación que, según sus autoridades, pertenecería al partido-milicia chií libanés Hezbolá.
“Instamos a todos los residentes que se encuentren en el edificio marcado en rojo en el mapa adjunto y en los edificios colindantes a que lo evacuen: os encontráis cerca de una instalación perteneciente a la organización terrorista Hezbolá contra la que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) van a actuar”, ha anunciado la portavoz en árabe del Ejército israelí, Ella Waweya.
Asegurando no desear “causar ningún daño” a los residentes de esa zona a evacuar, Waweya ha justificado esta actuación esgrimiendo que la misma es producto de la “flagrante violación del acuerdo de alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá, tras el lanzamiento de un dron cargado de explosivos contra las FDI”.
“La actividad terrorista de Hezbolá obliga al Ejército a actuar con contundencia contra ella”, ha sostenido en un mensaje en redes sociales, advirtiendo a la población llamada a evacuación que deberán abandonar “inmediatamente” la zona estipulada y alejarse de ella “al menos 300 metros”.
Según el balance más reciente difundido por el Ministerio de Sanidad libanés, desde el inicio de la ofensiva israelí en el sur del país el pasado mes de marzo han muerto 4.362 personas y 12.378 han resultado heridas, en el marco de unos ataques que continúan a pesar del alto el fuego acordado.
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de acuerdo, con mediación de Estados Unidos, que establecía las bases de un alto el fuego permanente e incluía la recuperación plena de la soberanía libanesa en el sur, además del desarme de Hezbolá, una condición rechazada tajantemente por el grupo chií.
Desde entonces, las autoridades israelíes han invocado motivos de seguridad y la negativa de Hezbolá a aceptar el desarme para mantener sus operaciones militares en el sur de Líbano, en el contexto de la nueva invasión lanzada después de que la formación chií disparara proyectiles contra territorio israelí en respuesta a la ofensiva conjunta iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.