Ampliación | Suben a 17 los fallecidos y a 41 los heridos en los últimos ataques rusos contra Kiev

Los últimos ataques rusos sobre Kiev dejan 17 muertos, 41 heridos y graves daños en barrios residenciales, mientras la ONU y Zelenski claman por frenar la escalada.

3 minutos

Mercado destruido por bombardeos rusos en Kiev, Ucrania Europa Press/Contacto/Volodymyr Tarasov

Mercado destruido por bombardeos rusos en Kiev, Ucrania Europa Press/Contacto/Volodymyr Tarasov

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

3 minutos

Más leídas

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, ha elevado a 17 el número de fallecidos y a 41 el de heridos tras los nuevos bombardeos lanzados este jueves por las Fuerzas Armadas rusas sobre la capital ucraniana, que en las últimas semanas se ha convertido en blanco de una de las campañas de ataques más intensas desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.

“La capital se recupera de una intensa ola de ataques”, ha indicado Klitschko, que en un primer balance había hablado de 15 muertos y 39 heridos por los impactos rusos, concentrados sobre todo en los distritos de Sviatoshinski, Solomianski y Darnitski.

Según ha precisado horas después el regidor de la ciudad, la caída de restos de un dron provocó incendios tanto en unas oficinas como en una vivienda del distrito de Holosivski, sucesos que se han saldado con al menos dos personas fallecidas y otras dos heridas.

Las autoridades municipales han declarado el 21 de agosto como día de duelo en Kiev en recuerdo de las víctimas. “Las banderas ondearán a media asta en todos los edificios municipales de la ciudad”, ha señalado el alcalde, que también ha ordenado cancelar cualquier evento lúdico o de entretenimiento previsto para este viernes como señal de respeto.

Los ataques han originado incendios ya extinguidos y han dejado daños materiales en varios bloques de viviendas, así como en un centro médico infantil y en una escuela del distrito de Solomianski, ha detallado Klitschko. La alerta aérea permanece activa en la capital.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha asegurado que esta ofensiva rusa fue preparada “durante mucho tiempo” y que en ella se ha utilizado una amplia combinación de misiles balísticos, misiles de crucero y drones “con el objetivo de causar el mayor daño posible a infraestructura civil”.

“Hay destrucción en Kiev y la región, así como en las regiones de Odesa y Chernígov”, ha lamentado en un mensaje difundido en redes sociales, donde ha publicado imágenes de los destrozos. Desafortunadamente, mientras Moscú invierte en misiles balísticos y escalada, estos ataques no siempre reciben la respuesta que deberían del mundo”, ha criticado.

En los últimos meses, Zelenski ha reiterado este tipo de reproches, al considerar insuficiente la reacción de sus aliados a la hora de proporcionar a Ucrania las armas y equipos necesarios para hacer frente al incremento de los ataques rusos.

“Mientras Ucrania no tenga suficiente defensa antibalística, Rusia no considerará seriamente la paz. Estamos haciendo todo lo posible para asegurar que tengamos esa protección (...) pero los interceptores Patriot aún no pueden ser reemplazados, y los necesitamos todos los días. Cada misil adicional salva vidas de nuestra gente”, ha reclamado.

Condena de la ONU y llamamiento a la desescalada

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha rechazado con firmeza el ataque ruso, que ha descrito como “otro trágico ejemplo más de la alarmante tendencia a la escalada de ataques contra zonas pobladas”.

El dirigente de Naciones Unidas se mantiene “profundamente preocupado por la continua escalada de este conflicto”, también en territorio ruso, y especialmente por las agresiones contra civiles, que constituyen una “clara violación del Derecho Internacional Humanitario, independientemente del lugar en que se produzcan”, ha señalado su portavoz, Stéphane Dujarric, en una comparecencia ante la prensa.

Una vez más, Guterres ha instado tanto a Kiev como a Moscú a detener “de inmediato” los ataques contra civiles e infraestructuras esenciales y ha reclamado una “desescalada urgente que conduzca a un alto el fuego total, inmediato e incondicional”.

El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, desplazado a la capital ucraniana, se ha mostrado “impactado” por lo que ha presenciado: “las secuelas de otra noche mortífera para la población civil, en la que viviendas, hospitales y una escuela han sido alcanzados por estos ataques aéreos rusos”.

Ataque contra una comisaría en Yitomir

En paralelo, las autoridades ucranianas han informado de la muerte de tres personas, todos ellos agentes de Policía, y de 53 heridos como resultado del bombardeo ruso de la víspera contra una comisaría en la provincia de Yitomir.

Los equipos de emergencia siguen trabajando en la zona tras haber sofocado el fuego originado por el impacto de los drones. “Es una pérdida irreparable para la Policía Nacional”, ha manifestado la institución, que ha censurado a Moscú por dirigir sus ataques contra personal encargado de garantizar la seguridad de la población civil.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?