Al menos cuatro personas han perdido la vida este viernes en varios ataques atribuidos al Ejército ucraniano contra territorio ruso y contra una área de la provincia de Zaporiyia (sur de Ucrania) bajo control de las fuerzas de Moscú, en el contexto de la invasión iniciada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
En un primer episodio, al menos tres personas fallecieron tras un ataque contra un “convoy humanitario” en Zaporiyia, de acuerdo con la denuncia del gobernador de la región rusa de Omsk, Vitali Jotsenko, que ha asegurado que todas las víctimas eran originarias de esta zona del país euroasiático.
En este sentido, ha manifestado que “un ataque cobarde de las Fuerzas Armadas ucranianas contra un convoy humanitario que iba de Omsk a la zona de la operación militar especial -nombre que da Rusia a la invasión de Ucrania--” causó tres muertos y un herido en Zaporiyia, sin aportar por ahora más información.
En otro incidente, al menos una persona murió en la región de Perm tras un ataque con drones atribuido a Ucrania contra una “instalación industrial” en la zona, según el gobernador, Dimitri Majonin, quien ha indicado que todavía se están evaluando los posibles daños materiales provocados en el complejo.
Asimismo, trece personas, entre ellas un menor de seis años, resultaron heridas en un nuevo ataque con drones contra la región de Vorónezh, según ha denunciado el gobernador regional, Alexander Gusev, que ha detallado que dos de los heridos permanecen ingresados en la unidad de cuidados intensivos.
Por último, el Ministerio de Defensa ruso ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales que los sistemas de defensa antiaérea interceptaron durante la noche 592 drones ucranianos en distintas regiones de Rusia, incluida la capital, Moscú, así como en aguas del mar Negro y en la península de Crimea, anexionada en 2014.