La Policía británica ha informado este lunes de que las protestas de ultraderecha registradas de madrugada en Portsmouth, contra la llegada de migrantes, han terminado con varios agentes lesionados y daños materiales en coches patrulla.
“Un pequeño número de agentes recibió atención médica en el lugar de los hechos por lesiones, pero ninguna de las personas presentes, ni de los cuerpos de seguridad ni del público, resultó gravemente herida”, ha señalado la fuerza policial en un comunicado recogido por la cadena Sky News.
Según las autoridades, en la concentración, en la que participaron alrededor de 200 personas, resultaron dañados varios vehículos de la Policía, así como coches de los Guardacostas y de la Policía Fronteriza.
“La violencia y los daños a la propiedad no tienen cabida en una protesta pacífica. Por el momento no se ha detenido a nadie, aunque se ha iniciado una investigación para identificar a los responsables de las agresiones a los agentes, los daños a los vehículos u otros delitos”, han agregado las autoridades policiales británicas.
Cientos de manifestantes de extrema derecha se desplazaron hasta la ciudad costera de Portsmouth, en el sur de Inglaterra, para protestar coincidiendo con la interceptación de una embarcación que se dirigía a la costa británica con 140 solicitantes de asilo a bordo.
El Gobierno británico ha condenado “el comportamiento intimidatorio y violento” registrado en Portsmouth, según ha indicado un portavoz de Londres en un comunicado recogido por el diario ‘The Guardian’, en el que recalca que “el derecho a la protesta pacífica es fundamental” para la democracia, “pero jamás debe traspasar la línea del desorden”.
Este incidente tiene lugar poco después de las protestas en el entorno del puerto de Dover, donde centenares de personas, la mayoría con el rostro cubierto y vestidas de negro, bloquearon los accesos a esta transitada infraestructura durante toda la mañana del sábado.