El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha advertido este jueves del riesgo de una “escalada peligrosa” en la guerra de Ucrania, tras el aumento reciente de los ataques rusos, y ha señalado que el conflicto podría desbordar las fronteras ucranianas ante la posibilidad de sabotajes contra países aliados de la OTAN.
“Esta es una guerra extremadamente peligrosa porque en este momento parece encontrarse en un punto muerto. Y los puntos muertos son muy peligrosos”, ha afirmado el jefe de la diplomacia norteamericana, que ha subrayado que este tipo de situaciones solo se desbloquean mediante una salida negociada o cuando una de las partes “escala” el conflicto.
“Una de las partes, la otra o ambas intensifican lo que están haciendo para intentar doblegar a la otra parte y romper el punto muerto”, ha añadido, remarcando que resulta “muy peligroso” en el caso de la guerra entre Rusia y Ucrania “porque esa escalada podría acabar convirtiéndose en una campaña de sabotaje en países vecinos que son miembros de la OTAN”.
“Podrían ser muchas otras cosas que podrían ocurrir y que transformarían rápidamente lo que es una guerra entre dos países en un conflicto regional mucho más amplio y mucho más peligroso”, ha señalado, alertando de que la contienda podría derivar en una espiral regional.
Rubio ha insistido en que este escenario debería empujar “a ambas partes a sentarse a la mesa y estar dispuestas a negociar un acuerdo que ponga fin a esta guerra”.
“En última instancia, no creemos que exista una solución militar para este conflicto, para esta guerra. Creemos que esta guerra debe terminar mediante un acuerdo negociado, cuanto antes mejor, y Estados Unidos está preparado para facilitarlo”, ha reiterado.
El secretario de Estado estadounidense ha matizado, no obstante, que Washington no va a “invertir en procesos inútiles” si no se producen avances reales. “En muchos casos, se ha demostrado que eso es contraproducente. Nos gustaría mucho ver un acuerdo negociado para esta guerra que sea permanente, duradero y justo. Y eso es a lo que estamos comprometidos a seguir trabajando”, ha incidido.
Mientras tanto, sobre el terreno, al menos 33 personas han perdido la vida y una veintena más han resultado heridas este jueves en un ataque del Ejército ruso contra la ciudad ucraniana de Kramatorsk. Este bombardeo se suma a otra oleada de ataques registrada el miércoles en la región de Chernígov, que causó alrededor de una treintena de fallecidos y llevó a las autoridades a decretar una jornada de luto nacional.