El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha acudido esta tarde-noche a la sede de la Fiscalía del país para declarar por un incidente ocurrido en 2024, cuando lanzó al río Danubio el teléfono móvil de un hombre que le estaba grabando.
El dirigente húngaro, al que el Parlamento retiró la inmunidad específicamente por este caso, está siendo investigado por un posible delito de robo, después de que se le acusara de arrebatar el dispositivo al ciudadano antes de arrojarlo al agua.
En sus cuentas en redes sociales, Magyar se ha limitado a señalar que ha participado en el interrogatorio relativo a los hechos del 21 de junio de 2024 en una discoteca de Budapest, poco después de que el partido húngaro Tisza quedara en segundo lugar, por detrás del Fidesz del ex primer ministro Viktor Orbán, en las elecciones al Parlamento Europeo.
“Presenté una breve declaración y negué la comisión de delito alguno. Daré más información conforme se desarrolle el asunto”, ha comentado. El teléfono fue finalmente recuperado y entregado de nuevo a su propietario en perfecto estado de funcionamiento.