Las elecciones a gobernador de Estados Unidos han comenzado a modificar el mapa político del país con una victoria especialmente significativa para el Partido Demócrata en Georgia, donde Keisha Lance Bottoms ha derrotado al republicano Rick Jackson y ha recuperado una gobernación que llevaba más de dos décadas en manos del Partido Republicano. El resultado, confirmado por las proyecciones electorales, coincide con otras contiendas competitivas en Ohio, Texas e Iowa, donde el avance del escrutinio determinará si se producen nuevas alternancias.
La elección de Bottoms supone además un hito histórico: la antigua alcaldesa de Atlanta será la primera mujer negra elegida gobernadora de un estado de Estados Unidos y la primera mujer que dirige Georgia. Su victoria permite a los demócratas recuperar el Ejecutivo estatal por primera vez desde las elecciones de 1998.
El resultado altera la fotografía inicial de la noche, cuando las primeras proyecciones adjudicaban 13 gobernaciones a los demócratas y nueve a los republicanos, sin que todavía se hubiera producido ningún cambio de partido. Aquellas cifras correspondían a las 3.06 horas de la madrugada española y han quedado superadas por las nuevas adjudicaciones.
Georgia cambia de partido tras más de dos décadas de gobiernos republicanos
La victoria de Keisha Lance Bottoms frente a Rick Jackson pone fin a la etapa republicana iniciada con la elección de Sonny Perdue en 2002 y continuada por Nathan Deal y Brian Kemp.
Bottoms, de 56 años, fue alcaldesa de Atlanta y posteriormente trabajó en la Administración de Joe Biden, donde desempeñó responsabilidades de asesoramiento y participación pública. Durante la campaña se enfrentó a Jackson, empresario del sector sanitario que financió una parte importante de su candidatura con recursos propios.
Su triunfo adquiere especial relevancia por producirse en un estado que también ha sido decisivo en las últimas elecciones presidenciales y legislativas. Georgia ha pasado de ser uno de los territorios tradicionalmente republicanos del sur a convertirse en uno de los principales escenarios de competencia entre ambos partidos.
La elección coincide, además, con la victoria del senador demócrata Jon Ossoff, que ha conseguido conservar su escaño en la Cámara Alta frente al republicano Mike Collins.
Florida continúa en manos republicanas con una victoria histórica de Byron Donalds
En Florida, el Partido Republicano ha conseguido conservar la gobernación gracias a Byron Donalds, que ha derrotado al demócrata David Jolly y sucederá a Ron DeSantis al frente del Ejecutivo estatal.
Donalds se convertirá en el primer gobernador negro de la historia de Florida. Congresista federal desde 2021 y aliado político de Donald Trump, llega al cargo después de una campaña en la que el Partido Republicano ha defendido la continuidad de su gestión estatal.
La victoria prolonga una etapa de gobiernos republicanos que comenzó en 1999, después de que los demócratas ganaran por última vez unas elecciones a gobernador de Florida en 1994.
Jolly, antiguo congresista republicano que posteriormente se incorporó al Partido Demócrata, no ha conseguido romper esa continuidad.
Ohio y Texas concentran la atención por la posibilidad de una alternancia
Entre las contiendas todavía pendientes de una adjudicación verificada destacan Ohio y Texas, dos estados donde los republicanos llegaron a las elecciones con el control de la gobernación.
En Ohio, la demócrata Amy Acton encabezaba uno de los recuentos parciales de la noche con el 54% de los votos frente al 43% del republicano Vivek Ramaswamy, cuando se había contabilizado el 47% del sufragio. Se trata de una instantánea anterior, que no permite por sí sola dar por resuelta la elección.
Acton, antigua directora del Departamento de Salud de Ohio, aspira a devolver a los demócratas una gobernación controlada por los republicanos desde 2011.
En Texas, la demócrata Gina Hinojosa aparecía por delante del gobernador republicano Greg Abbott con el 57% frente al 42%, según una actualización anterior correspondiente al 40% del escrutinio.
La elección tiene una relevancia especial por el peso político y económico de Texas y por la larga continuidad de gobiernos republicanos en el estado. Sin embargo, esas cifras parciales no permiten adjudicar todavía la victoria a ninguno de los candidatos.
Iowa y Kansas, dos elecciones que también pueden alterar el mapa
En Iowa, el demócrata Rob Sand compite por suceder a la gobernadora republicana Kim Reynolds frente a Zach Lahn. Sand, hasta ahora auditor del estado, ha centrado buena parte de su campaña en el coste de la vida, la gestión pública y la lucha contra la corrupción.
Durante las primeras horas de la noche, Sand aparecía con el 75% de los votos frente al 25% de Lahn, aunque aquella fotografía correspondía únicamente al 5% del escrutinio.
Posteriormente han circulado informaciones que atribuyen la victoria al candidato demócrata, pero la adjudicación requiere una confirmación independiente antes de incorporarla como resultado definitivo.
En Kansas, la demócrata Cindy Holscher compite contra el republicano Ty Masterson por suceder a Laura Kelly. A diferencia de Georgia, Ohio o Texas, una victoria demócrata en este estado no implicaría un cambio de partido, puesto que Kelly ya gobierna Kansas.
Uno de los primeros recuentos otorgaba a Holscher el 62% frente al 38% de Masterson, con el 36% de los votos contabilizados. La evolución posterior del escrutinio determinará si el Partido Demócrata consigue conservar esta gobernación.
Míchigan y las gobernaciones que los demócratas buscan conservar
Míchigan es otro de los estados relevantes de la noche. Allí, la demócrata Jocelyn Benson aspira a suceder a Gretchen Whitmer y conservar el Gobierno estatal frente al republicano John James.
En los primeros resultados disponibles, Benson alcanzaba el 57% de los votos frente al 41% de James, con un 14% del escrutinio. La cifra refleja una ventaja inicial, aunque todavía no permite establecer el resultado final.
Entre las victorias demócratas proyectadas durante la noche también figuran las de Kathy Hochul en Nueva York, Phil Weiser en Colorado, Josh Shapiro en Pensilvania, JB Pritzker en Illinois y Wes Moore en Maryland.
Por su parte, el republicano Eric Barlow ha conseguido conservar Wyoming para su partido.
La evolución de las elecciones en Nevada, Arizona y Wisconsin también contribuirá a definir el reparto territorial de poder entre demócratas y republicanos.
Las gobernaciones adquieren importancia ante el nuevo equilibrio del Congreso
Los resultados de las elecciones a gobernador coinciden con un cambio de escenario en Washington, donde los demócratas han conseguido arrebatar dos escaños del Senado a los republicanos y las proyecciones apuntan a que recuperarán la Cámara de Representantes.
Aunque las gobernaciones no intervienen directamente en la aprobación de las leyes federales, sus titulares desempeñan un papel importante en la aplicación de políticas públicas, la gestión presupuestaria estatal, las cuestiones electorales y las relaciones institucionales con la Casa Blanca.
La victoria de Georgia garantiza ya una ganancia territorial para los demócratas, mientras los resultados pendientes de Ohio, Texas, Iowa y otros estados determinarán el alcance del cambio político tras las elecciones de mitad de mandato.