El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha vuelto a lanzar este jueves un serio aviso a Irán, reiterando que cualquier agresión contra el país se topará con una “poderosa respuesta” por parte de las fuerzas israelíes. Según ha recalcado, el eventual contraataque de Israel haría que el país asiático “retrocediera varias décadas” y dejaría “aún más desestabilizado al régimen de los ayatolás”.
“Ante la posibilidad de que, debido al estrangulamiento económico y a la fuerte presión que soporta, Irán decida actuar contra Israel, advierto una vez más a los dirigentes iraníes: cualquier ataque contra Israel, por cualquier motivo y en cualquier lugar, recibirá una respuesta contundente que infligirá a Irán daños severos, sin precedentes”, ha afirmado.
En este sentido, ha subrayado que la represalia israelí tendría como objetivo directo “sus principales instalaciones energéticas, las cuales suministran recursos y capacidades al aparato iraní de guerra y terror, así como a la integridad de los ciudadanos del Estado de Israel”, para después remarcar que “tal golpe haría que Irán retroceda décadas y desestabilizaría aún más al régimen de los ayatolás”.
Katz ha difundido este mensaje con motivo del Rosh Hashaná --festividad que marca el inicio del nuevo año judío-- y ha asegurado que los iraníes “detestan” a las autoridades surgidas tras la Revolución Islámica de 1979, insistiendo en que la ciudadanía del país desea “fervientemente” el fin de ese sistema. “Al pueblo iraní: espero que el año que viene Teherán esté libre de opresión y tiranía”, ha zanjado.
El responsable de Defensa israelí ha multiplicado en los últimos días las advertencias y amenazas dirigidas a Teherán ante la posibilidad de ataques contra Israel durante el próximo periodo festivo, en un contexto marcado por la escalada de tensión en Oriente Próximo tras la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero por las fuerzas estadounidenses e israelíes contra Irán.
En paralelo, Estados Unidos ha llevado a cabo en los últimos días varias oleadas de bombardeos sobre territorio iraní, a las que Teherán ha respondido con ataques contra intereses estadounidenses en la región. Todo ello sucede mientras permanece bloqueado el diálogo mediado por Pakistán, que busca un acuerdo para poner fin a la guerra desencadenada por la citada ofensiva.