El Ministerio del Interior ha reconocido la existencia de un listado interno con nombres de periodistas y tertulianos en el que aparecen anotaciones sobre sus posiciones políticas. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska sostiene que se trataba de un "documento informativo, de carácter interno" destinado a mejorar el trabajo de comunicación del Ministerio y niega que tuviera como objetivo señalar, censurar o discriminar a ningún profesional.
La publicación del documento ha provocado, sin embargo, una reacción política y profesional que alcanza incluso al PSOE. Patxi López ha admitido que no le gustan "absolutamente nada" este tipo de listas, Sumar ha anunciado que pedirá explicaciones parlamentarias a Marlaska y la FAPE y la Asociación de la Prensa de Madrid consideran la práctica "incompatible con el Estado de derecho".
Esto es lo que se conoce hasta ahora sobre el documento.
¿Existe realmente una lista de periodistas elaborada por Interior?
Sí. El propio Ministerio del Interior ha reconocido su existencia.
Fuentes del departamento han confirmado que la Oficina de Comunicación elaboró un documento de uso interno en el que aparecían diferentes periodistas. Interior lo define como un "documento informativo, de carácter interno" y sostiene que se utilizaba como herramienta de trabajo para conocer el tratamiento que los profesionales daban a la actividad del Ministerio.
Según la información publicada inicialmente por El Confidencial, el documento llevaba por título Tertulianos. Radio y Televisión y estaba identificado con el sello del Ministerio del Interior y de su Oficina de Comunicación.
La Asociación de la Prensa de Madrid, al sumarse este martes al comunicado de la FAPE, da también por confirmada por Interior la elaboración de un documento que clasifica ideológicamente a decenas de profesionales de la información entre finales de 2023 y 2024.
¿Qué información aparece en las fichas?
La cuestión que ha generado mayor controversia es que el documento no se limita a recopilar nombres, medios de comunicación o áreas profesionales.
De acuerdo con la información publicada y las fichas conocidas, junto a fotografías de los periodistas aparecen descripciones sobre sus posiciones políticas. Entre las expresiones recogidas figuran "afín al PSOE", "apoya al Gobierno", "tendencia conservadora", "alineado con posiciones de derechas", "independiente", "centro derecha moderado", "crítico con la amnistía", "reconocido anti-sanchista", "militante socialista" o "defiende las políticas del PSOE".
También se incluirían referencias a la posición de determinados periodistas sobre asuntos que no están directamente relacionados con las competencias del Ministerio del Interior, como la ley de amnistía, Pedro Sánchez, el PSOE o los partidos independentistas.
¿Quién aparece en el documento?
La información conocida apunta a un listado amplio que incluye directores de medios, columnistas, tertulianos, redactores y periodistas especializados.
Entre ellos figura el director de El Confidencial, Nacho Cardero, al que el documento atribuye una "tendencia de centro derecha" y señala que mantiene "críticas al Gobierno" que califica como moderadas.
La FAPE y la APM han confirmado que entre las personas clasificadas aparecen también responsables o antiguos responsables de asociaciones profesionales, entre ellas la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, la Asociación de la Prensa de Madrid y la Asociación de Periodistas Parlamentarios.
También hay profesionales que cubren habitualmente información relacionada con Interior, Policía Nacional y Guardia Civil.
¿Cuándo se elaboró?
Interior sitúa el documento en 2024, aunque la información publicada por El Confidencial sitúa el origen del encargo a finales de 2023, en fechas próximas a Navidad.
El medio sostiene, citando fuentes conocedoras de su elaboración, que en una primera reunión se pidió clasificar a periodistas incluyendo referencias a sus ideas políticas y que posteriormente se dieron instrucciones para incorporar fotografías a las fichas.
Interior ha confirmado la existencia del documento, pero no ha hecho pública hasta ahora una reconstrucción detallada de quién dio cada instrucción, quién seleccionó los criterios utilizados o durante cuánto tiempo permaneció en uso. Ese es uno de los puntos que quedan por aclarar.
¿Marlaska ordenó elaborar la lista?
Interior asegura que no. Fuentes del Ministerio sostienen que Fernando Grande-Marlaska no ordenó elaborar el listado y que tampoco tuvo conocimiento de su existencia hasta que fue revelado públicamente.
El ministro se ha referido este martes al asunto desde Ceuta y ha descrito el dosier como un "documento de trabajo" destinado "simplemente a conocer y saber lo que se dice de la actuación y la actividad del Ministerio".
Marlaska ha negado una utilización irregular del documento. "No tiene ninguna finalidad espuria", ha defendido, antes de señalar que su objetivo era contribuir a una comunicación "más eficaz".
Según la versión trasladada por Interior, el documento no fue remitido a altos cargos y la Oficina de Comunicación ha atendido a medios y periodistas "sin distinciones".
¿Para qué dice Interior que servía?
La explicación oficial es que se trataba de una herramienta interna para facilitar el funcionamiento de la Oficina de Comunicación.
Fuentes gubernamentales lo presentan como una especie de "fotografía" de periodistas y tertulianos que permitiría conocer sus intervenciones públicas y organizar mejor la relación del Ministerio con los medios.
El argumento del departamento es que no existía intención de señalar, censurar o perjudicar a profesionales concretos.
Lo que todavía no ha explicado públicamente Interior con detalle es por qué una herramienta destinada a conocer la cobertura sobre el Ministerio necesitaba incluir valoraciones ideológicas o posiciones sobre cuestiones políticas ajenas a las competencias del departamento.
¿Qué ha dicho el Gobierno?
La ministra portavoz, Elma Saiz, ha respaldado las explicaciones ofrecidas por Interior y ha defendido que el Ejecutivo "respeta profundamente la labor de los medios de comunicación, cree en la libertad de prensa y actúa en consecuencia todos los días".
Saiz ha insistido en que el objetivo del documento "no es en ningún caso ni señalar ni censurar ni acusar a medios o a periodistas o coartar su libertad".
También ha tratado de devolver las críticas a la oposición al afirmar: "Los de entrar con un lanzallamas en RTVE o los de 'os vamos a triturar' no somos nosotros".
La comparecencia de Saiz tras el Consejo de Ministros de este martes está registrada oficialmente por La Moncloa.
El PSOE reclama explicaciones a Interior
La controversia ha generado malestar incluso dentro del partido que sostiene al Gobierno. El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha sido explícito al asegurar que no le gusta "absolutamente nada" que se elaboren listas para clasificar a personas.
"No me gusta absolutamente nada ninguna lista en que se clasifique a nadie: ni por su pensamiento, ni por su ideología, ni por su raza, ni por nada", ha afirmado.
López ha añadido que espera que el Ministerio del Interior ofrezca explicaciones sobre lo sucedido.
La posición del portavoz socialista introduce una diferencia respecto a la defensa realizada por el Gobierno: mientras el Ejecutivo insiste en el carácter puramente interno y operativo del documento, López cuestiona directamente el hecho de que se produjera una clasificación de este tipo.
Sumar preguntará a Marlaska en el Congreso
Sumar también ha reaccionado con dureza. El diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha anunciado que aprovechará la sesión de control al Gobierno de este jueves para preguntar a Marlaska por qué "se clasifica ideológicamente a los periodistas".
Ibáñez ha calificado la práctica como un "ataque a la libertad de expresión".
La diputada de Más Madrid Tesh Sidi ha considerado que, si se confirman los términos publicados sobre esos informes, estaríamos ante un asunto "gravísimo". Desde Més-Compromís, Águeda Micó ha señalado que le parece "un poco fuerte" que exista un documento de estas características.
El PP habla de una "lista negra"
El Partido Popular ha elevado el tono contra Marlaska.
Su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, ha utilizado expresamente la expresión "lista negra de periodistas del ministro del Interior" y ha asegurado que su existencia "retrotrae a otra época".
El PP vincula el episodio con sus críticas más amplias al Gobierno por su relación con medios de comunicación y jueces.
Conviene distinguir, sin embargo, entre la denominación utilizada políticamente por el PP y la definición oficial: Interior no reconoce la existencia de una "lista negra", sino de un documento interno de trabajo.
Vox resta importancia al listado frente a la crisis de Ceuta
Vox ha seguido una estrategia distinta.
Su portavoz en el Congreso, Pepa Millán, ha asegurado que el informe de la Oficina de Comunicación es "lo menos relevante" de las explicaciones que, en su opinión, tiene pendientes Marlaska.
Millán ha desplazado el foco hacia la actuación del ministro durante la crisis de Ceuta y ha vuelto a reclamar su dimisión y la del Gobierno.
FAPE y APM: "Incompatible con el Estado de derecho"
La reacción más contundente desde el ámbito profesional ha llegado de FAPE y APM.
Ambas organizaciones han expresado su "más enérgica condena" y consideran que ningún organismo público debe "fichar, catalogar o perfilar ideológicamente" a periodistas.
La APM sostiene que este tipo de prácticas introduce un riesgo de vigilancia o represalia y puede condicionar el ejercicio del periodismo crítico. También considera especialmente delicado que una institución capaz de influir en el acceso a fuentes, acreditaciones o trato institucional maneje clasificaciones sobre la afinidad política de profesionales.
Las asociaciones han reclamado tres cosas: que cese cualquier práctica de clasificación ideológica de periodistas, garantías de que las personas incluidas no sufrieron represalias o un trato diferenciado y que se depuren responsabilidades dentro de la Oficina de Comunicación.
¿Qué queda todavía por saber?
El reconocimiento del documento por parte de Interior despeja una cuestión central: el listado existió.
Quedan, sin embargo, varias preguntas sin respuesta pública completa: quién dio la orden exacta de confeccionarlo, quién decidió incorporar categorías ideológicas, qué uso concreto tuvo, cuántas personas podían acceder a él, si existieron versiones sucesivas, cuánto tiempo estuvo operativo y si las clasificaciones influyeron de alguna forma en la relación del Ministerio con los profesionales incluidos.
Interior sostiene que Marlaska no conocía el documento, que no fue trasladado a altos cargos y que ningún periodista recibió un trato diferente por aparecer en él. Las asociaciones profesionales reclaman ahora garantías y responsabilidades, mientras la polémica llegará este jueves al Congreso en la sesión de control al ministro.