La Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha informado este miércoles de que una de sus bases en el sureste del país ha sido alcanzada por varios disparos de origen desconocido, sin que se hayan registrado víctimas entre sus efectivos.
El suceso ha tenido lugar a primera hora de la mañana en la localidad de Kfarchouba, una zona en la que también está desplegado el Ejército israelí en el marco de la ofensiva que ha supuesto la invasión del sur de Líbano.
Según ha explicado la misión, la instalación de la FINUL se ubica junto a la delimitación marcada por la Línea Azul. La fuerza de paz ha confirmado “impactos de bala de armas de fuego ligeras” y ha detallado que los cascos azules “se ponían a cubierto nada más identificar la primera salva de disparos”.
“Nadie ha resultado herido”, ha subrayado la FINUL, que ha indicado que la mayoría de los proyectiles impactaron en el muro perimetral de la base, aunque algunos alcanzaron vehículos y varias estancias del recinto.
La misión de la ONU ha abierto una investigación para esclarecer lo sucedido y ha calificado de especialmente “inaceptable” que, tras la primera ráfaga, se produjera una segunda, máxime tratándose de “una posición claramente señalizada” de la fuerza de paz.
En su comunicado, la FINUL ha advertido de que “esos ataques deliberados ponen en grave riesgo la vida del personal de mantenimiento de la paz, y recordamos encarecidamente a todos los actores sus obligaciones en virtud del derecho internacional de garantizar la seguridad del personal y las propiedades de las Naciones Unidas en todo momento”.
La misión ha remarcado además que “cualquier ataque contra el personal de mantenimiento de la paz de la FINUL constituye una grave violación del Derecho Internacional Humanitario y de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad y puede constituir un crimen de guerra”.