La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) ha comunicado este jueves la activación de una ayuda de emergencia de dos millones de dólares, alrededor de 1,7 millones de euros, para hacer frente a las graves inundaciones registradas en el norte de Nepal, que han provocado cerca de 180 fallecidos y la desaparición de casi 600 viajeros, en su mayoría turistas extranjeros.
“Terribles riadas repentinas en Nepal. Se han movilizado equipos de emergencia y hay más en espera mientras evaluamos la situación. Estamos en estrecho contacto con las autoridades y los socios regionales”, ha indicado el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU y máximo responsable de OCHA, Tom Fletcher, en un mensaje en redes sociales.
En esa misma comunicación, Fletcher ha confirmado el desbloqueo de una aportación inicial del Fondo Mundial de Emergencia de las Naciones Unidas (CERF) por valor de 1,7 millones, destinada a responder a la crisis en Nepal y que se utilizará “para salvar vidas mediante atención médica de urgencia, refugio y agua”.
La crecida súbita del río Bhotekoshi en el distrito montañoso de Rasuwa, cercano a la frontera con Tíbet, en China, ha arrasado infraestructuras y viviendas. En las tareas de búsqueda y rescate se han recuperado hasta el momento 177 cuerpos, si bien las autoridades temen que el número final de víctimas mortales sea considerablemente superior.
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, basándose en datos de los organismos turísticos nacionales, ha situado en 579 el número de viajeros desaparecidos en las áreas afectadas, de los cuales 466 serían ciudadanos extranjeros y 113 de nacionalidad nepalí.