La llegada de migrantes por mar a las costas europeas se ha reducido un 39% en lo que va de año en comparación con el mismo periodo de 2025. España se mantiene como el tercer país con mayor número de desembarcos, según los datos difundidos este jueves por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que advierte de que, pese al descenso en las llegadas, se han contabilizado cerca de 2.300 fallecidos, unos 300 más que el año anterior.
De acuerdo con las cifras del organismo, en lo que llevamos de 2026 han alcanzado Europa por vía marítima alrededor de 60.000 migrantes y refugiados, un 39% menos frente a los 98.040 registrados en el mismo tramo de 2025. En paralelo, 2.292 personas han muerto o desaparecido durante la travesía, por encima de las 1.999 documentadas en ese periodo del año pasado, lo que confirma a las rutas del Mediterráneo y el Atlántico como las más letales del planeta.
"Estas cifras cuentan dos historias a la vez", ha subrayado la directora general de la OIM, Amy Pope. "Llegan a Europa menos personas por vía marítima que en estas mismas fechas el año pasado. Sin embargo, sigue habiendo un número alarmante de personas que mueren o desaparecen al intentar ponerse a salvo", ha argumentado, según un comunicado difundido por la organización.
"Casi todas las muertes y desapariciones en el mar se pueden evitar. Las consecuencias perduran mucho tiempo después: los restos mortales quedan sin identificar, lo que obliga a las familias a buscar respuestas más allá de las fronteras, a menudo durante años", ha lamentado.
Descenso de llegadas por rutas y aumento de fallecidos
La OIM precisa que el mayor desplome en las llegadas se registra en la ruta del Mediterráneo central, que enlaza el norte de África con Italia. En este corredor, los desembarcos han caído un 55%, desde 48.231 hasta 21.393 personas, aunque las muertes han aumentado de 844 a 996. A continuación se sitúan Grecia, con 20.428 llegadas frente a las 25.427 de 2025, y España, con 16.794, por debajo de las 22.855 contabilizadas el año anterior.
En el caso griego, los fallecidos han pasado de 284 a 417, mientras que en las rutas con destino a España se han registrado 879 muertos. Además, entre enero y mediados de septiembre, la Guardia Costera de Libia ha interceptado a 17.067 migrantes en aguas del Mediterráneo y los ha devuelto a territorio libio, según sus propios datos.
"Detrás de cada cifra hay un ser humano, una familia, una comunidad", ha reseñado Pope, que ha insistido en que "el aumento de las muertes, incluso cuando disminuyen las llegadas, demuestra que los migrantes emprenden travesías cada vez más peligrosas".
"Necesitamos una cooperación internacional sostenida que salve vidas, proteja a las personas en situación de movilidad, combata la trata y la explotación, y amplíe las vías seguras y regulares", ha defendido, en línea con el llamamiento de la OIM para esclarecer el paradero de los migrantes desaparecidos y prestar apoyo a sus familias, en consonancia con el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.