Los jefes de Estado y de Gobierno del Med9, el grupo que reúne a los países mediterráneos de la UE, han aprobado una declaración conjunta en la que subrayan que la protección de la frontera exterior comunitaria es una “responsabilidad compartida” y reclaman un refuerzo de la solidaridad tras lo sucedido el pasado mes de julio en Ceuta, cuando se produjo la entrada de miles de migrantes.
La declaración se ha hecho pública al término de la cumbre celebrada en Split (Croacia), con la participación de los líderes de los nueve Estados miembros que integran este foro: Francia, Italia, Croacia, Chipre, Malta, Grecia, Eslovenia, Portugal y España.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, figuraba inicialmente entre los asistentes, pero canceló su viaje después de anunciar el adelanto electoral. En su lugar, España ha estado representada por el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro.
El documento, suscrito entre otros por el presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, sostiene que “la protección efectiva de las fronteras exteriores de la UE es tanto una responsabilidad compartida como esencial para mantener una política creíble y sostenible de migración y asilo”.
Los firmantes reconocen que la crisis vivida en Ceuta ha evidenciado “la necesidad de una respuesta unida y basada en la solidaridad a nivel UE a la presión repentina y a gran escala de cualquiera de las fronteras exterioresde la UE”.
En la misma línea, los mandatarios mediterráneos remarcan que “proteger las fronteras externas de la Unión es una responsabilidad europea compartida y que debe aplicarse la solidaridad europea de forma igual en todas las secciones de esas fronteras”.
El Gobierno español ha venido criticando la falta de respaldo de algunos socios tras la llegada masiva de 80.000 migrantes a Ceuta, con especial mención a Italia, que decidió reintroducir de inmediato los controles Schengen con España y, más de dos meses después, aún no los ha levantado.
Pese a ello, en el texto del Med9, que también lleva la firma de Meloni, los líderes revalidan su “solidaridad con los Estados miembro bajo presión” y destacan “la importancia de una fuerte preparación, alerta temprana y de un oportuno apoyo político, operativo y financiero por parte de la UE”, además de “una gestión de fronteras eficiente, en pleno cumplimiento con el Derecho Internacional y de la UE”.
Asimismo, puntualizan que “estos esfuerzos deberían incluir medidas para contrarrestar la desinformación relacionada con la migración, el tráfico de seres humanos y el tráfico de migrantes” y celebran la entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo, insistiendo en la relevancia de aplicarlo íntegramente.