Los hutíes han sostenido este viernes que la ofensiva iniciada la semana pasada contra las fuerzas del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, apoyado por Arabia Saudí, ha sido un "éxito" tras hacerse con enclaves clave en torno al estrecho de Bab el Mandeb. Después de estos movimientos, el grupo ha garantizado la seguridad del tráfico marítimo en la zona, un corredor estratégico cuya estabilidad preocupa a la comunidad internacional, más aún por la tensión que atraviesa el estrecho de Ormuz.
El portavoz de operaciones militares hutí, Yahya Sari, ha explicado que el 3 de septiembre el grupo puso en marcha "una operación militar cualitativa y a gran escala" destinada a "golpear la movilización del criminal enemigo saudí" y a responder al "continuo asedio" sobre las áreas que controla desde 2014, en un conflicto que se prolonga ya casi doce años.
En un comunicado difundido en redes sociales, Sari ha subrayado que en la ofensiva ha habido una "significativa participación" de "las tribus libres" y que fue lanzada "desde varios frentes" con la meta de ocupar varias localidades de la costa occidental, entre ellas Moca y otros puntos próximos al estrecho de Bab el Mandeb, acceso al mar Rojo.
"La operación culminó con éxito y con el favor divino de Dios todopoderoso", ha afirmado Sari, quien ha añadido que "la intensa cobertura aérea" de las fuerzas saudíes no consiguió frenar el avance hutí. Según sus datos, se habrían hecho con seis localidades en las provincias de Taiz y Hodeida, "abarcando una superficie total de 5.400 kilómetros cuadrados".
Sari ha recalcado que "cientos de efectivos" de las tropas rivales han muerto, han resultado heridos o han sido capturados. Ha asegurado además que sus fuerzas han derribado nueve drones saudíes y han liberado a un número no precisado de combatientes hutíes que llevaban "retenidos durante años" en prisiones de estas zonas.
"Las Fuerzas Armadas de Yemen afirman que la navegación marítima es segura para todas las compañías, a excepción de los buques saudíes, los cuales ya están sujetos a un bloqueo", ha señalado, en alusión al bloqueo anunciado en junio por los rebeldes contra barcos de Arabia Saudí, que presentaron como respuesta al "cerco" impuesto por la coalición internacional liderada por Riad en apoyo al Ejecutivo reconocido internacionalmente.
El mensaje se ha difundido un día después de que los hutíes se hicieran con el control de Moca —cuyo aeropuerto ha sido objeto de bombardeos saudíes en las últimas horas, según medios yemeníes— y prosiguieran su avance hasta dominar este viernes las localidades de Dhubab y Murad, consolidando así el control sobre toda la franja costera del mar Rojo que aún no estaba en sus manos.
De acuerdo con la cadena qatarí Al Jazeera, las fuerzas gubernamentales se han visto obligadas a replegarse ante la presión militar hutí, lo que habría permitido al grupo avanzar hacia las islas de Mayun y Zuqar, en Bab el Mandeb, donde continúan los combates. Este retroceso supone un golpe significativo para las autoridades reconocidas internacionalmente.
El estrecho de Bab el Mandeb, que separa la península Arábiga del Cuerno de África y cuenta con unos 29 kilómetros de ancho, es un punto de paso clave. El despliegue de fuerzas hutíes en esta franja de Yemen les permitiría —como grupo respaldado por Irán, pese a las diferencias ideológicas y organizativas— amenazar el tránsito marítimo incluso con sus sistemas de artillería.
La evolución sobre el terreno pone en riesgo el frágil alto el fuego pactado en 2022, tras años de guerra, y se produce en pleno esfuerzo de mediación de Naciones Unidas para alcanzar un acuerdo político que cierre el conflicto iniciado en 2014, responsable de una de las peores crisis humanitarias del planeta.