Estados Unidos mantiene su crecimiento en el 1,5% y la presión de los precios complica los tipos

Adjudicar la vivienda a uno de los miembros de la pareja no libera automáticamente al otro de la deuda: el banco debe aceptar el cambio de titulares

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Bnadera de Estados Unidos. Fabian Sommer/dpa

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Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 1,5% durante el segundo trimestre de 2026, sin cambios respecto a la primera estimación, mientras la inflación PCE se mantuvo en julio en el 3,7% interanual. Los dos datos dejan a la Reserva Federal ante una combinación incómoda: una economía que pierde velocidad, pero unos precios todavía alejados de su objetivo.

El Bureau of Economic Analysis ha confirmado este miércoles que el PIB real aumentó a un ritmo anualizado del 1,5% entre abril y junio.

En el primer trimestre había crecido un 2,1%.

La desaceleración se explica por una caída del gasto público y un menor impulso de inversión y exportaciones, compensados parcialmente por una aceleración del consumo.

El consumo mejora dentro de la revisión

Aunque la cifra agregada de crecimiento permanece en el 1,5%, la composición ha cambiado ligeramente.

El BEA revisó al alza el consumo, especialmente los servicios, pero también elevó las importaciones, que restan al cálculo del PIB.

Las ventas finales reales a compradores privados domésticos aumentaron un 4,2%, tres décimas más de lo calculado en el avance.

La inflación sigue muy por encima del 2%

El segundo dato publicado simultáneamente es el de ingresos y gastos personales de julio.

El índice de precios PCE aumentó un 0,2% mensual y un 3,7% interanual.

El PCE subyacente, que excluye alimentos y energía, subió también un 0,2% en el mes y se situó en el 3,3% respecto a julio de 2025.

La Reserva Federal utiliza el PCE como referencia principal para su objetivo de estabilidad de precios, fijado en el 2% a largo plazo.

Los hogares gastaron poco más en términos reales

Los ingresos personales aumentaron un 0,4% mensual y la renta disponible un 0,5%.

El gasto nominal de consumo avanzó un 0,2%, pero una vez descontada la inflación el consumo real permaneció prácticamente plano.

La tasa de ahorro personal aumentó hasta el 3%.

La Fed tiene dos señales en direcciones distintas

Un crecimiento más débil tendería a reducir la necesidad de mantener unos tipos elevados.

Una inflación subyacente superior al 3%, en cambio, dificulta justificar una relajación rápida.

La propia Reserva Federal proyectaba en julio una inflación PCE del 3,6% para 2026 y continúa señalando el 2% como objetivo de largo plazo.

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