El Gobierno ruso ha reclamado este martes a Alemania que aporte “pruebas” sobre la supuesta implicación de Moscú en el ataque con drones explosivos contra el aeropuerto de Leizpig, situado en el este del país. Al mismo tiempo, ha advertido de que adoptará “medidas” en respuesta al cierre de la Casa Rusa de la Ciencia y la Cultura en Berlín y del Consulado General de Rusia en Bonn, en el oeste alemán.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Zajarova, ha denunciado que “Bajo un pretexto completamente inverosímil y descabellado, Berlín ha vuelto a tensar las relaciones bilaterales”, y ha subrayado en declaraciones a la agencia TASS que Alemania no ha presentado “ninguna prueba convincente ni seria” sobre los hechos que se le atribuyen a Rusia.
Según Zajarova, Berlín habría “inventado un pretexto” para adoptar medidas contra Moscú. Ha insistido en que “Moscú responderá a todas las decisiones antirrusas” y ha añadido que el Gobierno alemán está “manchada” por su implicación en la guerra de Ucrania y en “atentados terroristas contra civiles”.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, ha responsabilizado este mismo martes a Moscú de un “ataque fallido” contra el aeropuerto de Leizpig, encuadrando el episodio dentro de las “acciones híbridas” que, según Berlín, estarían llevando a cabo las autoridades rusas contra varios países europeos, y no como un “hecho aislado”.
En respuesta, el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, ha confirmado que el Ejecutivo alemán cerrará el Consulado General de Rusia en Bonn a partir del 18 de septiembre, dará por terminado el contrato con la Casa Rusa en la capital, Berlín, y citará al embajador ruso para trasladarle formalmente la protesta del Gobierno.