El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abogado por reforzar las normas que regulan la inteligencia artificial (IA) para impedir que el entorno digital termine siendo “una jungla sin ley”. Lo ha hecho durante una nueva sesión del Diálogo de Alto Nivel sobre protección de los derechos de la infancia frente a la Inteligencia Artificial, en la que ha participado junto a los líderes de Francia, Kenia y Australia, copresidentes de la coalición junto a Sánchez.
“Un mundo digital sin reglas no es un espacio de juego, es una jungla sin ley”, ha advertido el jefe del Ejecutivo en su intervención inicial, en la que ha subrayado que, aunque la IA ofrece grandes posibilidades en campos como la investigación sanitaria, también implica “enormes riesgos”.
Entre esos riesgos, ha denunciado que “algunos tecno-oligarcas concentran poder y riqueza, moldean valores y preferencias”, impulsando una tecnología que “agrava problemas como el ciberacoso, el odio, los delitos sexuales o la soledad”.
En esta línea, ha recalcado que “las empresas deben rendir cuentas por el impacto de sus actividades entre los menores” y que “no pueden privatizar los beneficios y socializar los costes”.
Sánchez ha destacado además la iniciativa del Gobierno español para fijar en 16 años la edad mínima de acceso a las redes sociales, una decisión ya aplicada en Australia y que Francia ha endurecido al establecerla en 15 años.
La propuesta ha recibido el respaldo de los mandatarios presentes. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sostenido que “proteger a los niños en línea es una prioridad fundamental de salud pública, un hecho probado y documentado por científicos de todo el mundo”.
“Defendemos y compartimos esta prioridad con el mismo compromiso respecto a la inteligencia artificial”, ha añadido, instando a no “repetir los errores del pasado y esperar veinte años para ver el impacto de los chatbots en los menores”.
En el marco del Diálogo de Alto Nivel, Macron ha sostenido que “la IA no debe estar disponible para los niños sin antes ser probada, evaluada y, por lo tanto, autorizada”, y ha avanzado una nueva cita en noviembre “en el Foro de París para dar el siguiente paso”.
Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha avisado de que “a medida que avanzan las capacidades de la IA, también lo hacen los riesgos, y también la necesidad de colaborar a nivel internacional” para poder orientarla “en lugar de dejar que ella nos moldee a nosotros”.
Al mismo tiempo, el presidente de Kenia, William Ruto, ha recordado que “para muchos niños africanos, el acceso a la tecnología significa acceso a la educación, el conocimiento, la atención médica y nuevas oportunidades”. Por ello, ha insistido en que la respuesta “no puede ser negarles este acceso”, sino “ampliarlo” y lograr “la tecnología sea más segura (...) para que cada niño pueda aprender, crear y participar estando protegido de cualquier daño”.