Las autoridades somalíes han confirmado la muerte del responsable de Inteligencia del grupo yihadista Al Shabaab, Abdulahi Hashi Hirshi Labayir, en una operación desarrollada el 23 de agosto en colaboración con “socios internacionales” en la región de Yuba Medio, en el sur del país.
La Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISA, por sus siglas en inglés) ha detallado en redes sociales que Labayir, conocido como 'Ijlas', se incorporó a Al Shabaab en 2006 y fue designado en 2013 máximo responsable de los servicios de Inteligencia de la organización, vinculada a la red terrorista Al Qaeda.
En su comunicado, la NISA ha subrayado que el dirigente “jugó un importante papel en la recopilación de información, planificación y coordinación de planes de los extremistas”, además de recordar que “era uno de los sanguinarios que atormenta desde hace mucho al pueblo somalí”. “Estaba acusado de atrocidades contra civiles”, ha añadido el organismo.
El servicio de Inteligencia ha incidido en que “su asesinato supone un golpe a la cúpula y las capacidades de Inteligencia de los extremistas”, aunque no ha ofrecido más información sobre el desarrollo concreto de la operación ni sobre los países que participaron en ella. Por el momento, Al Shabaab tampoco ha emitido comentarios sobre la muerte de su jefe de Inteligencia.
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Somalia ha informado del inicio de “una gran operación” contra Al Shabaab en las inmediaciones de la localidad de Basra, en la frontera entre los estados de Medio Shabelle y Bajo Shabelle, en el sur del país, y ha indicado que dos “altos cargos” no identificados del grupo figuran ya entre los fallecidos en esta nueva ofensiva.
El Ministerio ha recalcado en redes sociales que “las operaciones para desmantelar a Al Shabaab y liberar las zonas afectadas continuarán hasta que la amenaza que suponen los grupos terroristas sea eliminada y el pueblo somalí pueda vivir en una paz y seguridad duraderas”, al tiempo que ha destacado el papel de las fuerzas de seguridad y del Ejército en la lucha contra el grupo extremista.
Al Shabaab, asociado a la organización terrorista Al Qaeda, ha intensificado sus ataques en los últimos meses y ha llegado a hacerse con el control de áreas al norte de Mogadiscio, pese al refuerzo de las operaciones militares por parte del Gobierno somalí con el apoyo de clanes y milicias locales, en el marco de la estrategia impulsada por el presidente Hasán Sheij Mohamud.