El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este viernes que un almacén con suministros nutricionales ha quedado completamente destruido y que una instalación de agua respaldada por la agencia ha sufrido daños de gran envergadura a raíz de los bombardeos lanzados por Israel contra la Franja de Gaza esta semana, ataques en los que también han perdido la vida cuatro niños palestinos.
“Los niños y niñas están muriendo y resultando heridos, mientras quienes sobreviven ven cómo se destruyen los servicios esenciales y los suministros de los que dependen”, ha afirmado el director regional de UNICEF para Oriente Próximo y Norte de África, Edouard Beigbeder. “Más allá de la pérdida de vidas, la destrucción de suministros vitales y los daños a servicios esenciales siguen agravando el sufrimiento de niños, niñas y familias que ya luchan por sobrevivir”, ha agregado.
Según ha explicado el organismo, el almacén afectado, con material valorado en más de 770.000 dólares (unos 661.000 euros), fue arrasado el 25 de agosto por un ataque israelí contra sus inmediaciones. Estos productos estaban destinados a asistir a más de 40.500 niños y niñas vulnerables de entre 6 y 23 meses, así como a 4.900 mujeres embarazadas y lactantes.
UNICEF ha indicado además que, un día antes, otro ataque israelí provocó graves daños en un pozo de agua y en una planta desalinizadora apoyados por la agencia en Deir al Balá, en el centro de la Franja. Alrededor de 4.000 personas, entre ellas unos 2.000 menores, dependen de esta infraestructura para disponer de agua potable, por lo que la organización y sus socios están suministrando agua mediante camiones cisterna mientras se llevan a cabo las reparaciones necesarias.
“El acceso a agua segura y suficiente es especialmente importante para la salud y el bienestar de la infancia durante los meses de verano, cuando las temperaturas alcanzan sus niveles más altos”, ha dicho UNICEF en un comunicado, en el que ha detallado que “con el 70% de las infraestructuras de agua y saneamiento de Gaza dañadas, el 63% de la población no puede acceder ni siquiera a seis litros de agua potable por persona al día”.
Ante esta situación, la agencia ha reiterado su llamamiento al “pleno respeto del Derecho Internacional Humanitario”, incluida la protección de la vida y los derechos de la infancia. Asimismo, ha insistido en que “se protejan las infraestructuras civiles y los servicios esenciales para la supervivencia y el bienestar de los niños y niñas” y en la necesidad de que “se garantice un acceso humanitario rápido, seguro y sin trabas”.
Por su parte, las autoridades gazatíes, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han señalado en su último recuento que más de 1.300 palestinos han muerto por ataques de las fuerzas israelíes desde la entrada en vigor del mencionado acuerdo de alto el fuego con Israel.
Además, recalcaron que, desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023 --que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el balance oficial--, se han contabilizado 73.438 fallecidos y 174.447 heridos, aunque advirtieron de que todavía hay cuerpos bajo los escombros y en áreas ocupadas por Israel.