El respaldo del PNV al decreto ley de medidas en materia de vivienda aprobado por el Gobierno en Consejo de Ministros y presentado este martes por el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, facilita su convalidación en la Diputación Permanente del Congreso. En cambio, el segundo decreto, centrado en la renovación automática de los contratos de alquiler, previsiblemente será tumbado por el voto en contra ya anunciado por los nacionalistas vascos.
Ambos decretos leyes llegaron al Pleno del Congreso el pasado viernes y terminaron siendo derogados. El primero, que incluía disposiciones de carácter más general, fue rechazado con los votos de PP, Vox y Junts, mientras que el segundo, además de contar con la oposición de esos tres partidos, también fue votado en contra por PNV y Coalición Canaria.
La caída de estos decretos leyes llevó a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre y a proceder a la disolución del Congreso y del Senado. Con las Cortes ya disueltas, el Ejecutivo ha optado por volver a aprobar en Consejo de Ministros los textos derogados introduciendo ligeros cambios para que no sean exactamente idénticos a los anteriores.
En esta ocasión, en lugar de remitirse al Pleno, donde quedó claro que no existía una mayoría suficiente para sacarlos adelante, las normas se someterán a votación en la Diputación Permanente, el órgano que permanece en funcionamiento tras la disolución de las Cámaras y en el que el Gobierno sí reúne los apoyos necesarios para salvar, al menos, el decreto con medidas generales sobre vivienda.
El papel decisivo del PNV
En concreto, la Diputación Permanente está integrada por 69 diputados. De ellos, el bloque de izquierdas suma 34 escaños, repartidos entre PSOE, Sumar, ERC, Bildu y Podemos, formación que aglutina la representación de todo el Grupo Mixto, frente a los 34 que reúnen PP, Vox y Junts.
En este escenario, el PNV se convertía en la fuerza decisiva para inclinar la balanza en ambos decretos. Cuando trascendió la intención del Gobierno de volver a aprobarlos, la formación vasca avanzó que analizaría los nuevos textos antes de fijar su posición. Finalmente, y del mismo modo que ocurrió en el Pleno, los nacionalistas vascos respaldarán el primer decreto y rechazarán el segundo.
De este modo, el decreto que incluye la prohibición de desahucios, los límites a los fondos 'buitre' en la compra de vivienda o las bonificaciones fiscales para propietarios e inquilinos podrá salir adelante con 35 votos a favor y 34 en contra. El segundo decreto, relativo a la renovación automática de los alquileres, continúa sin reunir una mayoría suficiente en este órgano.