España se convierte en el único país de la UE con una huelga general y con el Parlamento disuelto

Europa no registra un precedente equivalente: Grecia, Portugal y España convocaron sus grandes huelgas con los Parlamentos en activo y las medidas aún en trámite

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Numerosas personas sostienen una pancarta con lema 'Hacia la huelga general' durante la manifestación para exigir una reducción del precio de los alquileres de la vivienda, el 3 de octubre de 2026, en Madrid. Foto: Europa Press.

Numerosas personas sostienen una pancarta con lema 'Hacia la huelga general' durante la manifestación para exigir una reducción del precio de los alquileres de la vivienda, el 3 de octubre de 2026, en Madrid. Foto: Europa Press.

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Finalmente, el 11 de noviembre, los sindicatos UGT y CCOO han convocado una huelga general. Una huelga que se produce en un contexto peculiar, señalado este martes por la jefa de campaña del presidente en funciones y líder del PSOE, María Jesús Montero, afirmando que esta manifestación irá en contra de la oposición y no del Gobierno de Pedro Sánchez. 

Con todo, España afronta una situación para la que resulta difícil encontrar un precedente equivalente en la Unión Europea.

Y es que, los sindicatos CCOO y UGT preparan una huelga general de ámbito nacional mientras las Cortes Generales ya están disueltas, el país se encuentra inmerso en el proceso electoral para las elecciones del 29 de noviembre y el Gobierno trata de llevar a la Diputación Permanente -aún no se sabe qué día, aunque ya están publicados en el BOE- unos decretos de vivienda que fueron rechazados por el Congreso.

En cualquier caso, el análisis comparado de las huelgas generales en Europa muestra que las grandes movilizaciones sindicales de las últimas décadas se han producido, por regla general, en un escenario institucional diferente: con los Parlamentos abiertos, los Gobiernos tomando decisiones y las reformas contra las que protestaban los sindicatos todavía en proceso de negociación, debate o aprobación.

No aparece, entre los precedentes europeos localizados por DEMÓCRATA, otro caso reciente que reúna simultáneamente las circunstancias que concurren ahora en España: una huelga general nacional convocada después de la disolución del Parlamento y con una campaña electoral ya en marcha.

La singularidad no está, por tanto, en que una huelga pueda coincidir con un periodo electoral. Tampoco en que los sindicatos hayan utilizado históricamente la movilización para influir sobre decisiones políticas. Lo excepcional es el momento institucional en el que se plantea la protesta, sin Presupuestos durante casi cuatro años y con unas Cortes que han dejado de funcionar como legislatura ordinaria,  y donde los ciudadanos están llamados a decidir la composición del próximo Parlamento, mientras la protesta se desarrolla en medio de esa disputa electoral.

Las grandes huelgas europeas se hicieron con el Parlamento abierto

El estudio del Parlamento Europeo Towards an EU-wide right to politically strike: A constitutional perspective, publicado en 2024, permite situar el fenómeno en perspectiva. El informe analiza las huelgas políticas y distingue entre aquellas que tienen una relación directa con las condiciones laborales y las denominadas huelgas puramente políticas, dirigidas esencialmente contra una decisión del Gobierno o del legislador.

El periodo de mayor intensidad se produjo durante la crisis económica y de deuda europea.

Grecia llegó a registrar 17 huelgas generales entre 2010 y 2011 y otras 12 durante 2012. España, por su parte, protagonizó huelgas generales en 2010, 2012 y 2013. Portugal también vivió varias movilizaciones nacionales durante esos años.

El patrón se repite: las centrales sindicales utilizaban la huelga como instrumento de presión mientras los Gobiernos y los Parlamentos estaban tomando decisiones que afectaban a salarios, empleo, pensiones, impuestos o gasto público.

El caso griego es especialmente significativo. El 26 de septiembre de 2012 se produjo una huelga general contra el nuevo paquete de austeridad que el Gobierno negociaba en plena crisis de deuda.

El objetivo de la movilización era presionar sobre unas medidas que estaban siendo discutidas y que debían pasar por las instituciones legislativas. Grecia vivió aquel año una sucesión extraordinaria de huelgas generales, pero todas ellas se desarrollaron con el Parlamento en funcionamiento.

Portugal ofrece un escenario parecido. La huelga general del 24 de noviembre de 2011 estuvo dirigida contra las medidas de austeridad y el presupuesto para 2012. El Parlamento portugués estaba entonces inmerso en la tramitación de las cuentas públicas. La movilización se produjo, por tanto, como mecanismo de presión sobre una decisión que todavía estaba en manos de las instituciones políticas.

Y España forma parte del mismo patrón histórico. Las huelgas generales de 2010, 2012 y 2013 tuvieron lugar durante legislaturas ordinarias, con el Gobierno y el Parlamento en funcionamiento. En noviembre de 2012, además, España, Portugal, Italia, Chipre y Malta participaron en una movilización coordinada de dimensión europea, con acciones de solidaridad en otros países, entre ellos Francia.

La diferencia con el escenario actual es sustancial. Aquellas huelgas pretendían alterar, frenar o modificar decisiones que estaban siendo adoptadas por Gobiernos y Parlamentos. La que ahora preparan CCOO y UGT se plantea después de que el Congreso haya rechazado los decretos de vivienda y una vez disueltas las Cortes.

Grecia: 25 huelgas generales en seis años

La dimensión del precedente griego permite entender hasta qué punto la huelga general ha sido una herramienta habitual de presión política en Europa. Entre 2010 y 2015, Grecia acumuló 25 huelgas generales, según la literatura comparada recogida por el European Trade Union Institute. El fenómeno fue particularmente intenso durante los años de la austeridad, cuando los sindicatos respondieron con movilizaciones sucesivas a las reformas exigidas al país.

Pero incluso en el caso europeo más extremo, las huelgas se desarrollaron en un contexto de actividad legislativa. El Parlamento era el lugar donde se discutían los recortes y donde finalmente se aprobaban las medidas. La huelga buscaba condicionar ese proceso.

Es una diferencia importante respecto a España: la presión sindical se ejercía entonces sobre un poder legislativo plenamente operativo, no sobre unas Cortes ya disueltas.

Portugal: una huelga durante la tramitación de los Presupuestos

La huelga portuguesa de noviembre de 2011 ofrece quizá una comparación todavía más clara. Las centrales sindicales convocaron el paro contra las medidas incluidas en los Presupuestos de 2012 y contra las políticas de austeridad del Gobierno. El calendario parlamentario y el calendario sindical estaban directamente conectados.

El Parlamento tenía que pronunciarse sobre las cuentas públicas. La huelga pretendía precisamente ejercer presión sobre quienes tenían que tomar esa decisión.

No existía, por tanto, la ruptura temporal que se produce en España en 2026: primero el rechazo parlamentario de los decretos; después, la disolución de las Cortes; y, finalmente, la convocatoria de una huelga general durante el proceso electoral.

Francia: el precedente más cercano, pero sin huelga general

El caso francés de 2024 es el que más se aproxima al actual escenario español por una razón concreta: hubo disolución parlamentaria y campaña electoral inmediatamente después.

Emmanuel Macron disolvió la Asamblea Nacional el 9 de junio de 2024 y convocó elecciones legislativas para el 30 de junio y el 7 de julio. Durante las semanas posteriores se produjeron grandes movilizaciones contra la posibilidad de una victoria de la Agrupación Nacional. Decenas de miles de personas salieron a las calles y diferentes organizaciones sociales y políticas llamaron a movilizarse durante la campaña.

Pero Francia no ofrece el mismo precedente sindical. Aquellas movilizaciones fueron fundamentalmente protestas políticas y sociales. No hubo una huelga general nacional comparable a la que preparan ahora CCOO y UGT en España.

La comparación francesa permite, precisamente, delimitar la singularidad española: sí existe un precedente reciente de Parlamento disuelto, elecciones en marcha y movilización política en las calles; no existe el mismo precedente de una huelga general nacional convocada en ese escenario.

Eslovenia: una huelga el día de las elecciones, pero de carácter sectorial

La comparación europea ofrece incluso un caso en el que una huelga coincidió con unas elecciones. En Eslovenia, en 2004, una organización sindical de periodistas convocó un paro que comenzó el mismo día de las elecciones generales.

Sin embargo, tampoco puede considerarse un equivalente al caso español. No era una huelga general nacional contra una política del Gobierno, sino un conflicto sectorial relacionado con las condiciones laborales y la negociación colectiva.

Es otro ejemplo de la diferencia entre huelga y elecciones y el supuesto que se plantea ahora en España: la primera tiene precedentes; la combinación de huelga general nacional, Parlamento disuelto y conflicto político durante la campaña resulta mucho más excepcional.

Italia y otros países: huelgas políticas con instituciones en funcionamiento

La misma pauta aparece en otros países. Italia ha protagonizado huelgas generales contra reformas fiscales, presupuestarias o laborales. Una de las referencias recogidas en la documentación comparada es la huelga general del 30 de noviembre de 2004 contra el proyecto presupuestario y las medidas fiscales del Gobierno.

De nuevo, el elemento común es el mismo: la movilización se produjo mientras las instituciones estaban funcionando y las decisiones permanecían abiertas a la negociación política.

El Parlamento no era un actor ausente. Al contrario: era uno de los principales destinatarios de la presión sindical.

La primera huelga europea también nació con los Parlamentos abiertos

El 14 de noviembre de 2012 se produjo uno de los episodios más relevantes de movilización sindical transnacional durante la crisis. España, Portugal, Italia, Chipre y Malta participaron en la primera huelga de dimensión europea, mientras hubo movilizaciones de solidaridad en Francia.

Aquel episodio resulta especialmente útil para la comparación porque se produjo en el momento de máxima presión de las políticas de austeridad. Los sindicatos europeos utilizaron la huelga para responder a decisiones concretas de los Gobiernos nacionales y a las políticas económicas que estaban siendo debatidas y aplicadas.

Tampoco entonces se planteó el escenario que ahora aparece en España: un país con las Cortes disueltas y una huelga general convocada en plena carrera electoral.

La literatura académica: una huelga puede tener efecto electoral

La singularidad institucional no significa que una huelga durante una campaña no pueda tener precedentes en términos de impacto político. La literatura académica ha estudiado precisamente la relación entre huelgas generales y comportamiento electoral.

Un estudio sobre 16 países de Europa occidental entre 1980 y 2012 concluyó que las huelgas generales pueden tener consecuencias electorales y que ese efecto puede resultar especialmente relevante cuando la movilización se produce cerca de unas elecciones.

Las huelgas pueden modificar la percepción de los votantes sobre la responsabilidad de los Gobiernos y aumentar el coste electoral de determinadas políticas.

Es decir, la huelga no sólo puede ser un instrumento para intentar modificar una decisión gubernamental. Cuando las elecciones están próximas, puede convertirse también en un elemento de la competición electoral.

La diferencia es que, en el escenario habitual, la huelga se produce mientras el Gobierno todavía está sometido al control ordinario del Parlamento. En España, la movilización se plantea cuando los ciudadanos ya están llamados a decidir quién ocupará ese Parlamento después del 29 de noviembre.

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Varias personas observan la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol. Foto: Europa Press. 

Las Cortes están disueltas, pero no ha desaparecido toda actividad parlamentaria

Hay una precisión constitucional que resulta imprescindible para entender el escenario. La disolución de las Cortes no significa que desaparezca cualquier forma de actividad parlamentaria.

La Constitución mantiene las Diputaciones Permanentes del Congreso y del Senado durante el periodo entre legislaturas. El artículo 78 les atribuye determinadas funciones, entre ellas las relacionadas con los supuestos previstos constitucionalmente durante los periodos en los que las Cámaras no están reunidas.

Precisamente a través de este mecanismo el Gobierno pretende intentar llevar adelante los decretos de vivienda que el Pleno del Congreso ha rechazado.

Por eso, hablar de una España «sin Parlamento» sería impreciso. Lo que existe es algo distinto: las Cortes están disueltas, la actividad ordinaria de las Cámaras ha terminado, las Diputaciones Permanentes mantienen las competencias que les atribuye la Constitución y el país se encuentra ya en un proceso electoral.

Es en ese marco, y no en el de una legislatura ordinaria, donde se plantea la huelga general.

Un escenario que no encuentra equivalente claro en Europa

La comparación permite establecer una conclusión: las huelgas generales son una herramienta conocida en las democracias europeas y han sido utilizadas en numerosas ocasiones para presionar a Gobiernos y Parlamentos. También existen antecedentes de protestas durante campañas electorales y de huelgas coincidentes con elecciones.

Pero el patrón cambia cuando se cruzan todas las variables.

Grecia tuvo decenas de huelgas generales durante la crisis, pero con su Parlamento funcionando. Portugal convocó huelgas contra sus presupuestos mientras estos se tramitaban. España hizo lo mismo durante las reformas de 2010, 2012 y 2013. Francia vivió en 2024 una campaña electoral después de la disolución de su Asamblea y grandes movilizaciones en las calles, pero no una huelga general nacional comparable. Eslovenia tuvo una huelga coincidente con unas elecciones, pero fue sectorial y vinculada a un conflicto laboral.

Ninguno de estos casos reproduce el escenario que se abre ahora en España.

Por eso, en términos de comparación europea, España se sitúa ante un supuesto singular: una huelga general nacional que se prepara con las Cortes ya disueltas, el proceso electoral en marcha y después de que el Congreso haya rechazado las medidas que están en el centro de la protesta.

La excepcionalid, por tanto -explican a DEMÓCRATA fuentes de la UE expertas en esta materia-, no reside en la existencia de una huelga general ni en que los sindicatos intervengan en un conflicto político. Ambas cosas tienen una larga tradición europea. Lo diferencial es el momento: la presión sindical llega cuando la legislatura ha terminado y la próxima decisión política está ya en manos de los electores.

 

Más claves, contexto y preguntas con FREN

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¿Qué trámites parlamentarios siguen pendientes en España tras la disolución de las Cortes Generales?

Tras la disolución de las Cortes Generales por convocatoria de elecciones, la actividad parlamentaria ordinaria prácticamente se detiene, pero no todo desaparece ni se cierra en falso. Una parte de los trámites se extingue y hay que volver a empezar en la nueva legislatura; otros quedan suspendidos pero pueden reactivarse; y un núcleo muy reducido de funciones pasa a la Diputación Permanente, que mantiene un “mínimo vital” de Parlamento mientras no se constituyen las nuevas Cámaras.

1. Iniciativas legislativas: qué se extingue y qué puede reactivarse

La regla general es que la disolución del Congreso y del Senado hace decaer las iniciativas que estaban en tramitación:

  • Proyectos de ley del Gobierno: se extinguen. Si el nuevo Gobierno quiere seguir adelante, debe aprobar y remitir un nuevo proyecto en la siguiente legislatura.
  • Proposiciones de ley de los grupos o de otros sujetos legitimados: también decaen. Podrán registrarse de nuevo cuando se constituyan las nuevas Cortes.
  • Iniciativas en fase avanzada (ponencia, comisión, dictamen pendiente de Pleno, remisión al Senado, etc.): igualmente se consideran concluidas sin aprobación definitiva, salvo que ya hubiera recaído votación final sobre el texto.

El efecto práctico es que no sigue “pendiente” ninguna ley en sentido estricto: no hay un derecho a retomar la tramitación en el punto en que se dejó, sino la posibilidad política de registrar de nuevo la misma iniciativa, con independencia de lo avanzado que estuviera el expediente anterior.

2. Control al Gobierno y otras iniciativas de control

El control parlamentario ordinario (preguntas orales, interpelaciones, mociones, comisiones de investigación, etc.) se basa en la existencia de unas Cámaras vivas. Con las Cortes disueltas:

  • Preguntas, interpelaciones y mociones registradas y pendientes de debate decaen. Si los nuevos diputados quieren insistir, deben volver a registrarlas.
  • Comisiones de investigación: se extinguen con la legislatura, incluso aunque no hayan aprobado conclusiones. No se “heredan” por defecto; habrá que crear nuevas comisiones en su caso.
  • Solicitudes de comparecencia no celebradas también decaen, y habrán de ser solicitadas de nuevo en las nuevas Cámaras.

Por tanto, no quedan pendientes en sentido jurídico instrumentos de control ordinario tras la disolución; lo que existe es un espacio político para replantearlos después.

3. Presupuestos Generales del Estado y materia presupuestaria

Los Presupuestos siguen rigiendo aunque las Cortes se disuelvan, porque ya son una ley en vigor. Lo que sí se ve afectado son sus trámites parlamentarios:

  • Si el Proyecto de Ley de Presupuestos estaba en tramitación y no se había aprobado, decae. La nueva mayoría decidirá si presenta un proyecto nuevo o prorroga los anteriores.
  • Cualquier modificación presupuestaria en curso (créditos extraordinarios, suplementos, etc.) que requiera ley seguirá la misma regla general: la iniciativa decae y habrá que reiniciarla.

En paralelo, el Gobierno pasa a estar en funciones y, como recoge la Ley del Gobierno, no puede aprobar un nuevo proyecto de Presupuestos para remitirlo a unas Cortes disueltas, aunque sí puede adoptar medidas urgentes por decreto-ley cuando concurran los requisitos constitucionales.

4. Papel de la Diputación Permanente: qué sí puede seguir tramitándose

La gran excepción es la Diputación Permanente, prevista en el artículo 78 de la Constitución. Una vez disueltas las Cámaras, esta asume ciertas facultades muy tasadas hasta la constitución de las nuevas Cortes:

  • Reales decretos-leyes (art. 86 CE): si el Gobierno aprueba decretos-leyes estando las Cortes disueltas, la Diputación Permanente del Congreso puede convalidarlos o derogarlos dentro del plazo de 30 días. Es prácticamente la única tramitación “legislativa” viva en ese periodo.
  • Estados de alarma, excepción y sitio (art. 116 CE): si se declaran con el Congreso disuelto o con el mandato expirado, la Diputación Permanente asume las competencias del Pleno para autorizar prórrogas y declarar o prorrogar los estados de excepción y sitio.

Fuera de esos supuestos constitucionalmente tipificados:

  • La Diputación Permanente no puede legislar (no tramita proyectos ni proposiciones de ley).
  • No ejerce el control ordinario (no hay sesiones de control, ni preguntas, ni interpelaciones políticas de rutina).
  • No asume otras autorizaciones que corresponden a las Cámaras (tratados internacionales, autorizaciones militares, etc.), salvo que la Constitución se lo atribuya de forma expresa.

Cuando se constituye la nueva Cámara, la Diputación Permanente debe dar cuenta de las decisiones adoptadas, pero estas decisiones (por ejemplo, la convalidación de un decreto-ley) ya habrán desplegado efectos plenos.

5. En síntesis: qué puede considerarse “pendiente”

En rigor jurídico, tras la disolución:

  • Las iniciativas en curso (legislativas o de control) se entienden concluidas sin aprobación ni pronunciamiento y no persisten como expedientes pendientes.
  • Solo permanecen vivos los procedimientos excepcionales que la Constitución vincula a la Diputación Permanente (decretos-leyes y estados de alarma, excepción y sitio), en la medida en que puedan activarse durante el periodo electoral.
  • Lo que sí queda “pendiente” en sentido político es la posibilidad de que la nueva mayoría parlamentaria reabra los mismos debates mediante nuevas iniciativas, pero con número de expediente y tramitación completamente nuevos.

De este modo, la disolución cierra casi todo el tablero parlamentario, pero deja un canal reducido para decisiones urgentes y para la gestión de situaciones de crisis, evitando un vacío completo de control democrático mientras no se constituyen las nuevas Cortes.

¿Qué diferencias hay entre la actividad de la Diputación Permanente del Congreso y la del Senado durante la disolución? ¿Puedes explicarme con ejemplos reales qué decretos-leyes se han convalidado en periodos electorales anteriores? ¿Cómo afecta la disolución de las Cortes a las comisiones de investigación y a sus conclusiones pendientes?

¿Cuáles son las competencias y funciones de María Jesús Montero como ministra y dirigente del PSOE?

María Jesús Montero ha sido en los últimos años una figura central del Gobierno de España y de la dirección del PSOE. Según nuestra base de datos, que recoge los registros oficiales y la prensa de referencia, dejó de ser vicepresidenta primera y ministra de Hacienda a finales de marzo de 2026, cuando Pedro Sánchez nombró a Carlos Cuerpo nuevo vicepresidente primero y a Arcadi España nuevo ministro de Hacienda. Desde entonces concentra su actividad en la política orgánica y parlamentaria, especialmente en Andalucía y en el Senado.

1. Competencias y funciones como ministra de Hacienda y vicepresidenta primera

Durante su etapa en el Ejecutivo (2018–marzo de 2026), Montero fue la responsable del Ministerio de Hacienda y, en la última fase, también vicepresidenta primera del Gobierno. A partir del Real Decreto 1009/2023 (estructura básica de los departamentos) y del Real Decreto 206/2024 (estructura orgánica básica de Hacienda), las principales competencias de su departamento eran, en síntesis:

  • Política fiscal y tributaria: diseño y propuesta de los impuestos estatales, supervisión de su gestión a través de la Agencia Tributaria, impulso de figuras como los gravámenes extraordinarios a banca y energéticas y el impuesto temporal a grandes fortunas.
  • Presupuestos Generales del Estado: elaboración del proyecto de Presupuestos, negociación con los grupos parlamentarios y seguimiento de su ejecución. Bajo su mandato se aprobaron varios presupuestos expansivos orientados a reforzar el Estado del bienestar.
  • Estabilidad presupuestaria y reglas fiscales: aplicación de los marcos de estabilidad, relación con la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal y adaptación de los objetivos de déficit y deuda tras las crisis encadenadas (pandemia, energía, etc.).
  • Financiación autonómica y local: propuesta de reparto de recursos entre comunidades autónomas y entidades locales, gestión del Fondo de Liquidez Autonómica y negociación de condonaciones o reestructuraciones parciales de deuda territorial.
  • Gestión del patrimonio del Estado y contratación centralizada: dirección del Patrimonio del Estado y de la política de racionalización y centralización de la contratación pública estatal.
  • Fondos europeos vinculados a Hacienda: coordinación de una parte relevante de la gestión presupuestaria de los fondos Next Generation EU y otros instrumentos financieros europeos.

Como vicepresidenta primera, además de encabezar Hacienda, actuaba como número dos político del Gobierno: coordinaba la acción económica con la Vicepresidencia de Economía, participaba en las grandes negociaciones con los socios parlamentarios y, en ausencia del presidente, presidía el Consejo de Ministros y representaba al Ejecutivo en el Congreso. La prensa y el propio PSOE la describen como un “pilar clave” del Gobierno y una de las figuras decisivas en las negociaciones presupuestarias y de investidura.

Entre enero de 2020 y julio de 2021 fue también portavoz del Gobierno en Moncloa. En esa función se encargaba de:

  • Explicar en rueda de prensa los acuerdos del Consejo de Ministros.
  • Coordinar el mensaje gubernamental con los distintos ministerios.
  • Actuar como cara visible del Ejecutivo en momentos de alta tensión política o económica.
2. Funciones como dirigente del PSOE

En el plano orgánico, las fuentes oficiales del PSOE y la prensa coinciden en que Montero es actualmente:

  • Vicesecretaria general del PSOE federal (número dos del partido).
  • Secretaria general del PSOE de Andalucía (PSOE-A) y candidata a la Presidencia de la Junta en las elecciones andaluzas de 2026.

Como vicesecretaria general, sus funciones políticas y estratégicas abarcan:

  • Formar, junto al secretario general Pedro Sánchez, el núcleo de dirección del partido a nivel estatal.
  • Diseñar la estrategia política y de discurso del PSOE, especialmente en materia económica, social y territorial.
  • Ser una de las principales negociadoras de acuerdos de gobierno y parlamentarios con otras fuerzas (Podemos, Sumar y socios territoriales), según subrayan diferentes crónicas y comunicados del propio partido.
  • Actuar como referencia pública en los debates sobre fiscalidad, Estado del bienestar y confrontación con PP y Vox, aportando “munición ideológica” al debate económico desde posiciones socialdemócratas.

Como secretaria general del PSOE-A y líder de la oposición andaluza, sus cometidos son:

  • Dirigir la organización socialista andaluza (provinciales y agrupaciones locales) y supervisar las listas electorales.
  • Marcar la línea de oposición al Gobierno de Juanma Moreno, con especial énfasis en sanidad, vivienda y servicios públicos.
  • Coordinar la labor del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento de Andalucía, donde ejerce como portavoz, y conectar esa acción con la posición del PSOE federal.
  • Impulsar la campaña y la movilización del electorado progresista de cara a las elecciones andaluzas.
3. Cargos parlamentarios recientes

Además de sus responsabilidades internas en el PSOE, los registros parlamentarios indican que Montero compatibiliza su liderazgo andaluz con una presencia relevante en las Cortes Generales: es senadora por designación autonómica del Grupo Socialista y forma parte de la Diputación Permanente del Senado, además de ejercer como portavoz adjunta del Grupo Socialista en la Junta de Portavoces. Estos puestos le permiten seguir influyendo en la agenda nacional y articular la coordinación entre el PSOE federal, el Senado y la política andaluza.

¿Puedes detallar ejemplos concretos de decisiones fiscales o presupuestarias relevantes que tomó María Jesús Montero como ministra de Hacienda? ¿Qué papel juega hoy María Jesús Montero en el Senado y cómo coordina esa labor con su liderazgo en el PSOE andaluz? ¿Cómo se reparten las funciones estratégicas en la cúpula actual del PSOE entre Pedro Sánchez, María Jesús Montero y otros dirigentes clave?

¿Cuántas huelgas generales se han convocado en España durante la actual legislatura y cuántas han coincidido con periodos electorales?

Según la información disponible, durante la actual legislatura estatal (la salida de las elecciones generales de julio de 2023 hasta la disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre de 2026) se han convocado dos huelgas generales de ámbito estatal en España. De ellas, una se ha planteado explícitamente en un contexto de periodo electoral.

1. Número de huelgas generales convocadas en la legislatura

  • Huelga general del 15 de octubre de 2025
    La Orden TED/1139/2025, de 13 de octubre, y la Orden HAC/1128/2025 recogen que el Gobierno fija servicios mínimos “ante las diversas huelgas generales convocadas en el territorio nacional para el día 15 de octubre de 2025”.
    En esos textos se detalla:
    • Una convocatoria de huelga por UGT y CCOO que afecta a actividades laborales y funcionariales en todo el Estado, con paros de dos horas por turno.
    • Convocatorias de huelga general de 24 horas por parte de otros sindicatos (por ejemplo, Confederación General del Trabajo, Comisiones de Base, etc.) que se extienden a todo el territorio nacional.
    Aunque parte de la movilización se articula como paros parciales, el propio BOE se refiere expresamente a “huelgas generales” de ámbito estatal ese día, por lo que puede considerarse una jornada de huelga general.
  • Huelga general por la vivienda, acordada para otoño de 2026
    UGT y CCOO han acordado convocar una huelga general de 24 horas en otoño de 2026 por salarios y vivienda. Así lo recoge Demócrata en “UGT y CCOO acuerdan convocar una huelga general por la vivienda este otoño”, donde se indica:
    • Que será un paro general de 24 horas.
    • Que la decisión debe ser ratificada por los máximos órganos de dirección.
    • Que todavía no se ha fijado el día concreto, pero se celebrará en otoño.
    Por tanto, aunque la fecha no está cerrada, sí existe una convocatoria acordada de huelga general en la recta final de la legislatura.

Con estos elementos, puede afirmarse que en la legislatura actual se han registrado:

  • Dos huelgas generales de ámbito estatal convocadas: 15 de octubre de 2025 y la huelga general por la vivienda acordada para otoño de 2026.

2. Coincidencia con periodos electorales

El matiz clave de tu pregunta es qué huelgas generales han coincidido con “periodos electorales”. Aquí conviene distinguir:

  • 15 de octubre de 2025: la documentación oficial (órdenes de servicios mínimos y cobertura en prensa, como esta pieza de Demócrata sobre la huelga por Gaza) no la vincula a un ciclo electoral concreto, sino a la protesta internacional por Palestina y otras reivindicaciones. No aparece asociada a una campaña o a una convocatoria de elecciones en esa fecha, por lo que no consta que coincidiera con un periodo electoral estatal.
  • Huelga general por la vivienda en otoño de 2026:
    • El presidente del Gobierno ha anunciado un adelanto electoral y fijado las elecciones generales el 29 de noviembre de 2026, tal y como recuerda Demócrata en varias piezas sobre el cierre de la legislatura.
    • El propio artículo de Demócrata sobre la huelga explica que la convocatoria se producirá “en un escenario político marcado por las elecciones generales del próximo 29 de noviembre”, situando las movilizaciones “en plena cuenta atrás electoral”.
    • Otras informaciones, como declaraciones de la patronal difundidas por CEOE y CEPYME, subrayan que se trata de una huelga “en plena convocatoria electoral”.
    • Al mismo tiempo, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha señalado que la intención sindical es que la fecha no coincida con la campaña formal, sino que tenga lugar antes de su inicio, aunque ya en un contexto abiertamente electoral.
    Desde el punto de vista político y mediático, se trata claramente de una huelga general llamada dentro del periodo electoral, entendido como el tiempo entre la convocatoria de elecciones y la votación, aunque se intente evitar el solapamiento estricto con los días de campaña oficial.

A partir de estos datos, la respuesta sintética sería:

  • Huelgas generales convocadas en la legislatura: 2.
  • Huelgas generales que coinciden con un periodo electoral (convocatoria anticipada de generales de noviembre de 2026): 1, la huelga general por la vivienda acordada para otoño de 2026.

La cifra puede matizarse en función de la definición estricta de “periodo electoral” que se adopte (sólo campaña oficial o todo el intervalo desde la convocatoria), pero con la información disponible, solo la huelga general por la vivienda encaja claramente en ese contexto electoral.

¿Puedes detallar mejor el contenido y los convocantes de la huelga general del 15 de octubre de 2025? ¿Qué argumentos están utilizando los sindicatos y la patronal respecto a la huelga general por la vivienda en otoño de 2026? ¿Cómo encajan jurídicamente estas huelgas generales en relación con los periodos de precampaña y campaña electoral?

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¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Qué particularidad hace única la huelga general convocada en España respecto a otros países de la UE?

Pregunta 1 de 3

¿En qué país europeo se realizaron 25 huelgas generales entre 2010 y 2015, siempre con el Parlamento en funcionamiento?

Pregunta 2 de 3

¿Qué diferencia principal se señala entre las huelgas generales previas en España y la que se convoca ahora?

Pregunta 3 de 3