Qué propone Irene Montero y con quién quiere presentarse: las claves de su candidatura

La eurodiputada de Podemos oficializa este sábado su intención de disputar la presidencia del Gobierno con una candidatura “nítidamente de izquierdas” y “lo más amplia posible”; vivienda, salarios, reducción de jornada, pacifismo y clima serán los principales ejes, aunque las alianzas siguen abiertas

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La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, durante la celebración del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, en la sede nacional del partido, a 5 de septiembre de 2026, en Madrid (España).  Jesús Hellín - Europa Press

La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, durante la celebración del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, en la sede nacional del partido, a 5 de septiembre de 2026, en Madrid (España). Jesús Hellín - Europa Press

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Irene Montero da este sábado un paso decisivo hacia las elecciones generales de 2027. La eurodiputada y secretaria política de Podemos presentará en Madrid las bases de su candidatura a la presidencia del Gobierno con la intención de encabezar un espacio de izquierdas que vaya más allá de la formación morada, aunque todavía no existe un acuerdo cerrado sobre los partidos que lo integrarían.

El acto, previsto bajo el lema “Paz, casa, trabajo”, servirá para convertir en proyecto electoral una aspiración que Montero había hecho pública hace más de un año. Ione Belarra ya le pidió en abril de 2025 que encabezara la candidatura de Podemos a las próximas generales. Ahora, la exministra de Igualdad quiere presentarse como una alternativa capaz de reconstruir un espacio situado a la izquierda del PSOE.

La cuestión fundamental, sin embargo, continúa sin respuesta: ¿con quién se presentará? Podemos habla de una candidatura “lo más amplia posible”, pero mantiene su veto a Movimiento Sumar y, al mismo tiempo, lleva meses explorando un acercamiento político con Gabriel Rufián y otros sectores de la izquierda.

Vivienda: que el alquiler no se coma el sueldo

El primer gran eje será la vivienda, uno de los principales problemas que Podemos pretende colocar en el centro de la campaña.

La formación plantea intervenir con más intensidad sobre el mercado para conseguir “precios justos” en el alquiler y evitar que el pago de una vivienda absorba una parte desproporcionada de los ingresos de las familias. Entre las propuestas adelantadas está profundizar en la regulación de los precios, una cuestión que Podemos ha convertido durante toda la legislatura en uno de sus principales puntos de presión sobre el PSOE.

La estrategia conecta además con el lema elegido para lanzar la candidatura: “casa” como uno de los tres elementos que Podemos considera básicos para recuperar votantes de izquierda.

Salario mínimo de 1.800 euros y trabajar menos

El segundo bloque estará centrado en el empleo y los salarios. Montero defenderá una nueva reducción de la jornada laboral sin pérdida de sueldo y plantea elevar progresivamente el salario mínimo hasta los 1.800 euros.

Podemos quiere presentarlo como un paso adicional después de los incrementos del SMI y de la reforma laboral desarrollados durante los últimos años, pero con un planteamiento más ambicioso que el defendido hasta ahora por el Gobierno.

La candidatura utilizará la idea de “trabajar menos para vivir mejor” como uno de sus cinco grandes principios.

Los primeros avances publicados antes del acto no coinciden completamente sobre el objetivo exacto de la reducción de jornada: algunas informaciones apuntan hacia 35 horas semanales, mientras RTVE recoge un planteamiento inicial de avanzar hacia las 37. La concreción deberá quedar fijada en el programa que Montero vaya desarrollando de cara a las generales.

Bajar el coste de la vida

El tercer frente será el poder adquisitivo. Podemos pretende relacionar la subida de los precios de la vivienda, los alimentos y otros bienes básicos con lo que considera una creciente concentración de riqueza.

La candidatura promete medidas para reducir el coste de la vida y recuperar capacidad de compra, aunque todavía no se ha presentado un programa electoral completo con las herramientas fiscales o regulatorias concretas que se utilizarían.

Ese matiz resulta importante: lo que Montero presenta este sábado son los grandes ejes políticos de su candidatura, no todavía un programa definitivo para las elecciones de 2027.

Menos gasto militar y más dinero para servicios públicos

El término “paz” será probablemente uno de los elementos que más diferencien a Montero del PSOE y de otras fuerzas de izquierda.

Podemos rechaza el aumento del gasto militar y defiende que una mayor parte de los recursos públicos se destine a sanidad, educación, políticas de conciliación, cuidados y lucha contra la violencia machista y la emergencia climática, en lugar de aumentar la compra de armamento.

La política internacional se ha convertido durante los últimos años en uno de los principales elementos de identidad de la formación morada, especialmente por sus posiciones sobre Gaza, Ucrania, la OTAN y el incremento del gasto en Defensa.

Montero quiere trasladar esa posición a la campaña y presentarse como la candidata de un espacio abiertamente contrario a la escalada militar.

La emergencia climática completa las cinco grandes prioridades anunciadas. Podemos quiere combinar las políticas ambientales con una lectura social de la transición energética, defendiendo que el coste de las medidas no recaiga principalmente sobre trabajadores y familias.

De esta forma, la candidatura se articulará alrededor de cinco conceptos: vivienda asequible, reducción del tiempo de trabajo, mejora del poder adquisitivo, paz y acción climática.

¿Se presenta por Podemos?

Montero es la principal dirigente política de Podemos después de Ione Belarra y su candidatura nace desde la estructura del partido. Sin embargo, la formación todavía no ha confirmado que la papeleta de las generales vaya a presentarse exclusivamente bajo las siglas de Podemos.

El objetivo declarado es construir una candidatura más amplia.

Eso permite a Podemos lanzar ya a su candidata sin cerrar previamente las negociaciones con posibles aliados. Primero se presenta el liderazgo y el proyecto político; después llegará la discusión sobre las siglas, las listas y las coaliciones.

Gabriel Rufián aparece en la ecuación

Uno de los nombres que más se ha repetido en los últimos meses es el del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián.

Montero y Rufián han protagonizado actos conjuntos y han defendido públicamente la necesidad de movilizar y reagrupar a una izquierda debilitada electoralmente. La propia Montero llegó a afirmar en primavera que hacer equipo con él le parecía “muy buena idea” y posteriormente defendió que Podemos y ERC podían ayudar a impulsar un espacio político más amplio.

Eso no significa que exista una candidatura conjunta acordada.

ERC no ha aprobado incorporarse a una plataforma estatal encabezada por Montero, y cualquier participación de Rufián tendría que resolverse dentro de su propio partido. Por ahora, el acercamiento es fundamentalmente político y estratégico.

Podemos mantiene el veto a Movimiento Sumar

El principal obstáculo para una candidatura única de toda la izquierda alternativa continúa siendo la relación entre Podemos y Movimiento Sumar.

Las fuentes de Podemos consultadas por EFE señalan que el veto al partido de Yolanda Díaz se mantiene actualmente, consecuencia del profundo enfrentamiento abierto desde la creación de Sumar y de la experiencia de las elecciones generales de 2023.

La exclusión de Irene Montero de aquellas listas fue uno de los episodios que terminó de romper la relación entre ambos espacios.

Podemos acabaría abandonando el grupo parlamentario de Sumar meses después y pasando al Grupo Mixto.

Sumar, IU, Más Madrid y Comuns preparan otra candidatura

Mientras Montero pone en marcha su proyecto, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns trabajan en paralelo en la construcción de otra candidatura para las generales.

Las cuatro organizaciones pretenden definir durante este otoño su proyecto, la marca electoral y posteriormente la persona que encabezará la lista. De momento mantienen la puerta abierta a que puedan incorporarse otras fuerzas, incluida Podemos.

La paradoja es evidente: ambos bloques aseguran querer una candidatura amplia, pero en este momento avanzan por separado.

La posibilidad de reconstruir una coalición similar a la de 2023 dependerá de si consiguen superar unos desencuentros políticos y personales que llevan años acumulándose.

Una campaña especialmente dirigida a los jóvenes

Otro elemento diferenciador será la estrategia electoral. Podemos quiere explotar especialmente la capacidad de Montero para llegar a votantes jóvenes a través de las redes sociales.

La formación destaca que la eurodiputada ha superado el millón de seguidores y considera que las plataformas digitales serán uno de los principales escenarios de disputa política frente al crecimiento de Vox y otros movimientos de derecha radical entre los votantes de menor edad.

No se trata únicamente de comunicación. Podemos quiere convertir las redes en una infraestructura central de campaña para compensar una organización territorial más debilitada que la que tenía durante sus primeros años.

La batalla por liderar la izquierda empieza antes de las elecciones

Las elecciones generales están previstas para 2027, pero la batalla por ordenar el espacio situado a la izquierda del PSOE ya ha comenzado.

Irene Montero parte con una ventaja: Podemos ya tiene candidata mientras buena parte del resto del espacio todavía debe decidir quién encabezará su proyecto. Al mismo tiempo, arrastra una dificultad evidente: la formación ha perdido representación territorial y actualmente dispone de una fuerza parlamentaria muy inferior a la alcanzada por Unidas Podemos en sus mejores años.

La candidatura que Montero presenta este sábado intenta precisamente revertir esa situación.

Su estrategia puede resumirse en dos movimientos: recuperar una identidad de izquierda claramente diferenciada del PSOE y, al mismo tiempo, intentar construir alrededor de ella una alianza electoral más grande que Podemos.

Lo primero ya está definido. Lo segundo sigue completamente abierto. Rufián aparece como posible aliado, Movimiento Sumar continúa vetado por ahora y Sumar, IU, Más Madrid y Comuns preparan en paralelo su propio proyecto electoral. Las negociaciones de los próximos meses determinarán si las generales de 2027 llegan con una izquierda alternativa reunificada o nuevamente dividida en varias papeletas.

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