El Congreso de los Diputados ha dado este jueves el visto bueno a la toma en consideración de la Proposición de Ley para el reconocimiento de la profesión de biólogo y trabajador social como sanitaria. La iniciativa, registrada por el Grupo Parlamentario Socialista (GPS) y defendida en el hemiciclo por su diputada Margarita Martín, supera así el primer trámite para continuar su recorrido en la Cámara Baja.
La propuesta, que contaba ya de partida con el respaldo de Bildu, ERC y Sumar, además de Compromís y BNG integrados en el Grupo Mixto, pasa ahora a la fase de tramitación parlamentaria tras cosechar 165 votos a favor, 32 en contra y 148 abstenciones.
“La realidad sanitaria ha avanzado más deprisa que la legislación”, ha indicado Martín, quien ha señalado que, por tanto, es necesaria una “respuesta adecuada” en forma de ley. “No estamos regalando una condición profesional ni creando artificialmente una realidad que no existe, estamos reconociendo funciones que ya se desarrollan todos los días en el ámbito sanitario”, ha aseverado.
En su intervención, la diputada ha puesto primero el foco en los biólogos, recordando que participan en múltiples áreas, entre ellas la genética, la reproducción humana asistida o las técnicas diagnósticas. Por este motivo, y porque “la Sanidad moderna es necesariamente multidisciplinar”, reclama su reconocimiento profesional, ya que “llevan décadas con funciones esenciales” también en campos como la biología molecular y la microbiología.
Tras manifestar que los biólogos tienen “incidencia directa en el diagnóstico y la toma de decisiones clínicas”, ha afirmado que, por su parte, los trabajadores sociales cobran importancia a la vez que lo han hecho “las condiciones sociales, familiares y económicas”, las cuales pueden determinar cómo se enferma “y los resultados en salud”. Hacen “un diagnóstico social que es complementario al clínico”, ha subrayado.
MÁS DE 40.000 PROFESIONALES
Durante el debate, la socialista ha aportado la cifra de que “cerca del 40 por ciento de los titulados en Biología ejercen funciones sanitarias”, lo que supone “no menos de 30.000 en el sistema sanitario”. En cuanto al Trabajo Social, “un 20 por ciento ejercen funciones en el ámbito sanitario”, de modo que “más de 40.000” profesionales entre ambos colectivos se verían alcanzados por este reconocimiento, ya que “se vincula al ejercicio en el ámbito sanitario”, ha explicado.
Por ello, Martín considera que la normativa “debe adaptarse” e incorporar de forma expresa el reconocimiento de biólogos y trabajadores sociales, lo que aportará “seguridad” a los pacientes y “calidad” al sistema sanitario. “El reconocimiento no significa invadir competencias, no se trata de quitar espacio a nadie”, ha asegurado, al tiempo que ha avanzado que habrá “requisitos específicos” para acceder a esa consideración y así saldar una “deuda histórica” con estos profesionales.
En términos similares se han pronunciado la diputada de Compromís, Águeda Micó, quien ha defendido que el texto que inicia ahora su tramitación sitúa la ley “en el lugar que ocupa ya la realidad de los biólogos, biólogas, trabajadores y trabajadoras sociales”; y la representante de Coalición Canaria, Cristina Valido (GMX), que ha destacado el “papel fundamental” de los sanitarios afectados, aunque ha reclamado “un marco jurídico adecuado” y una financiación que “será fundamental”.
ACTUALIZAR LA LOPS
“Debe actualizarse la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) para incorporar de forma expresa a las personas biólogas y trabajadoras sociales”, ha subrayado, por su parte, el integrante de BNG, Néstor Rego, que ha anunciado enmiendas para asegurar que los que ejercen en el sistema sanitario “queden incluidos en el ámbito de la ley” y para “que se valore también la incorporación de aquellas otras profesiones que todavía siguen fuera”.
En el debate también han intervenido las diputadas de Bildu, Marije Fullaondo; de Junts, Pilar Calvo; y de ERC, Etna Estrems. Esta última ha señalado que es “insostenible” que en 2026 se ordenen las profesiones sanitarias con una ley de 2003. A este respecto, Fullaondo ha defendido que la Psicología y la Educación Física deben tener cabida en la discusión, mientras que Calvo, que igualmente ha mencionado a los audiólogos, ha rechazado que el desarrollo reglamentario del trabajo social quede “en manos de un real decreto estatal”.
Las reservas sobre el procedimiento elegido para el reconocimiento de biólogos y trabajadores sociales han sido compartidas por el diputado del PNV, Joseba Agirretxea, y por la representante del Partido Popular (PP), Rosa Quintana. A juicio del primero, conviene plantearse “si la modificación de la actual ley es la vía más adecuada”, por lo que ha reclamado “rigor y especial prudencia”, y actuar “sin solapar competencias”.
“El debate no es si los biólogos forman parte de la realidad sanitaria (...), el debate es cómo trasladamos adecuadamente esa realidad al marco jurídico, con rigor, con seguridad jurídica y con respecto al conjunto de la sociedad”, ha sostenido al respecto la ‘popular’, quien ha admitido, en todo caso, que desde la aprobación de la LOPS, “la ciencia, la tecnología y la propia organización de la asistencia sanitaria han evolucionado de manera extraordinaria”.
En el tramo final, la diputada de Sumar, Alda Recas, y el representante de Vox, David García, han escenificado con reproches cruzados el choque entre ambas formaciones. Recas ha afirmado que García y su grupo “no conocen más profesionales que los de siempre”, mientras que este último ha denunciado el malestar de los sanitarios generado, a su juicio, por la gestión de la ministra de Sanidad, Mónica García.