Este martes, 1 de septiembre, a las 9.30 horas, arrancará en los Juzgados de Burgos la vista oral contra el principal acusado por el conocido como ‘criadero de los horrores’ de Melgar de Fernamental (Burgos), identificado con las iniciales D.O., extraditado desde Venezuela el pasado febrero tras permanecer en paradero desconocido desde 2020.
Los hechos se remontan a 2013 y, a lo largo de estos años, se sucedieron inspecciones oficiales, avisos y denuncias sobre las deficientes condiciones higiénico-sanitarias y de bienestar animal en el criadero situado en Melgar de Fernamental.
El Seprona llegó a acumular numerosas denuncias y las organizaciones de protección animal, en especial Proanbur y Justicia y Defensa Animal, hicieron pública la situación y reclamaron de forma insistente una actuación contundente para poner fin al sufrimiento de los animales.
En julio de 2019, una inspección del Seprona junto a una veterinaria de la Junta volvió a constatar la gravedad del escenario, hasta el punto de que varios perros tuvieron que ser retirados de inmediato por su delicado estado de salud.
En esa visita se detectó un número de animales muy superior al autorizado para el centro y, en los meses posteriores, se llevaron a cabo nuevas actuaciones y rescates. Durante las inundaciones de noviembre de 2019, voluntarios colaboraron además en la evacuación de decenas de perros del lugar.
El desmantelamiento del criadero
La actuación definitiva tuvo lugar en febrero de 2020, dentro de la denominada Operación Chenilbur de la Guardia Civil. Los registros practicados en las propiedades vinculadas al criadero destaparon una realidad “estremecedora”, ha explica Proanbur a través de un comunicado recogido por Europa Press.
En las instalaciones se hallaron animales muertos, restos de cadáveres y perros aún con vida en un estado de abandono extremo. En una vivienda aparecieron decenas de canes hacinados entre excrementos, sin las condiciones mínimas de salubridad, además de cachorros fallecidos, uno de ellos dentro de una bolsa en un congelador.
Las posteriores investigaciones y necropsias confirmaron el grave abandono que habían sufrido los animales.
En total, la intervención judicial permitió retirar 86 perros supervivientes y dos gatos, que pudieron iniciar una nueva etapa gracias al esfuerzo de acogida y recuperación realizado por protectoras y voluntariado.
Una fuga internacional de más de cinco años
Cuando la Guardia Civil llevó a cabo los registros en febrero de 2020, el principal sospechoso ya había abandonado el país unos días antes.
El Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos dictó entonces una orden internacional de detención y extradición, mientras la investigación seguía su pista fuera de España.
Finalmente, fue localizado y arrestado en Venezuela y, tras el correspondiente procedimiento internacional, fue entregado a las autoridades españolas en febrero de 2026 para ser juzgado.
La emisión de una orden internacional de detención en un procedimiento por maltrato animal ha sido subrayada por expertos en Derecho Animal como un precedente relevante en la persecución de este tipo de delitos.
Un juicio esperado durante años
La vista que se inicia este martes supone la culminación de un proceso abierto hace más de diez años, marcado por múltiples denuncias, inspecciones, rescates, actuaciones judiciales, movilizaciones ciudadanas y el trabajo constante de asociaciones y voluntarios.
Pero, por encima de todo, detrás de este caso hubo animales concretos: perros que sufrieron hambre, enfermedades, hacinamiento y abandono; animales que murieron y otros muchos que lograron sobrevivir y empezar una nueva vida.