El Tribunal Supremo ha ratificado la condena impuesta a Carlos Iglesias de la Cueva, hermano del cantante Julio Iglesias, a seis meses de prisión y al pago de casi 30 millones de euros por haber defraudado 19 millones a la Agencia Tributaria en el ejercicio de 2001.
Así se recoge en una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que la Sala de lo Penal desestima el recurso interpuesto por Iglesias contra el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid.
En su recurso, Iglesias alegaba la vulneración de su derecho a la tutela judicial efectiva, a la presunción de inocencia y a un proceso con todas las garantías, así como la existencia de arbitrariedad en la resolución recurrida.
Sin embargo, los magistrados subrayan que “la sentencia impugnada procede a valorar el conjunto de la prueba practicada y alcanza sobre su base las conclusiones que obtiene de ellas de una forma razonada y razonable”.
La Audiencia Provincial de Madrid declaró probado que Iglesias incluyó en el Impuesto de Sociedades la transmisión de varios terrenos en Madrid sosteniendo que su residencia fiscal se encontraba en Panamá.
Por estos hechos, el tribunal le impuso una multa equivalente a la mitad de 19.624.655,16 euros y el pago de una indemnización al erario público por esos 19 millones, al considerarle autor de un delito contra la Hacienda Pública con la circunstancia atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas.
El fallo de la Audiencia detalla que Iglesias, en calidad de administrador de la sociedad Rolimpa Trading Corporation, omitió toda declaración o ingreso tributario por la venta en 2001 de tres solares por 46 millones de euros, adquiridos en 1989 por 601.012 euros.
Durante la vista oral, Iglesias rehusó contestar a las preguntas y también rechazó un acuerdo para rebajar la pena propuesto por la Fiscalía de Madrid, que mantuvo su petición de cuatro años de cárcel y una multa de 98 millones de euros. En su último turno de palabra, afirmó: “No merezco el trato que he tenido”.