La pregunta sobre qué sabía España antes de la crisis de Ceuta acaba de incorporar una pieza nueva. Hasta ahora conocíamos los mensajes del CNI del 29 de julio, las convocatorias que circulaban en redes sociales y los avisos remitidos a la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno y los servicios de inteligencia marroquíes.
Ahora aparece una información anterior. El 27 de julio, tres días antes de la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta, el Ejército español interceptó dos comunicaciones de interés de agentes fronterizos marroquíes en las que se mencionaba la posibilidad de una entrada masiva. La existencia y contenido de esas interceptaciones han sido revelados por El Mundo.
El documento tiene nombre: SIGINTREP 01/2026
La pieza central es un informe identificado como SIGINTREP 01/2026. Fue elaborado por el Regimiento de Guerra Electrónica número 32, REW-32, una unidad del Ejército de Tierra especializada en obtener y analizar señales y comunicaciones.
El registro oficial publicado por Moncloa permite seguir parte de su recorrido. El 30 de julio, a las 12.06 horas, el REW-32 envió el SIGINTREP 01/2026 mediante un mensaje clasificado al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, el CIFAS. Ese envío figura ya dentro del apartado de documentos emitidos después de iniciarse la entrada.
El dato que ahora cambia la cronología es que la información contenida en el informe no habría nacido aquella mañana.
Procedería del día 27.
Qué dicen las dos interceptaciones
Según el documento completo publicado por El Mundo y descrito también por Maldita.es, el Ejército registró “dos interceptaciones de interés en idioma árabe/francés”.
En ellas se señalaba que existía información sobre una posible entrada masiva en Ceuta.
La información se habría quedado tres días dentro del Ejército
Esta es probablemente la parte políticamente más delicada. El Mundo, citando fuentes de la inteligencia militar, sostiene que el texto se remonta al 27 de julio y que quedó registrado y manejado dentro del Ejército de Tierra hasta el día 30.
Según esa reconstrucción, la cúpula militar no recibió la información hasta la misma mañana de la avalancha.
La cronología abre una cuestión distinta de la que estaba dominando el debate sobre el CNI. Si el Ejército disponía desde el día 27 de comunicaciones que hablaban de una posible entrada masiva, ¿por qué esa información no llegó antes a los niveles superiores?
Moncloa confirma el envío del día 30
Hay una parte que no depende de fuentes periodísticas. El inventario oficial publicado por La Moncloa confirma que el SIGINTREP 01/2026 fue transmitido por el REW-32 al CIFAS el 30 de julio a las 12.06.
Lo califica como mensaje clasificado. Ese mismo día, una hora después, a las 13.00, el CIFAS produjo otro documento denominado INTREP Crisis migratoria en plazas e islas de soberanía española en el norte de África.
La maquinaria de inteligencia militar estaba ya plenamente activada.
El problema es el momento. La entrada había comenzado.
El Gobierno publicó solo una parte del informe
La controversia crece porque el documento difundido por Moncloa no muestra íntegramente todos sus apartados. Maldita.es ha comprobado que, entre la documentación oficial publicada el 9 de septiembre, la versión accesible del informe incluye el punto cinco, correspondiente a su valoración.
Ese apartado considera “muy probable” una entrada masiva de migración irregular aprovechando la festividad del Día del Trono en Marruecos.
Maldita señala expresamente que no puede verificar de forma independiente qué figuraba en los apartados uno a cuatro del documento completo. El Mundo sostiene haber obtenido esa versión íntegra y sitúa allí las dos interceptaciones.
Por tanto, lo preciso es hablar de una publicación parcial del documento, no afirmar que el Gobierno haya falsificado el informe o negado su existencia.
¿Por qué hay documentos que continúan clasificados?
El Consejo de Ministros aprobó una desclasificación parcial. El Gobierno explicó el 8 de septiembre que se publicarían tres notas del CNI, un informe del CIFAS y comunicaciones relacionadas con los avisos previos, mientras determinada información sensible permanecería protegida.
La actividad de inteligencia trabaja precisamente con métodos y fuentes cuya exposición puede comprometer capacidades operativas.
Pero cuando el fragmento no publicado contiene información relevante para determinar qué se sabía antes del 30 de julio, la extensión de esa desclasificación pasa inevitablemente al centro del debate.
El aviso militar era anterior al conocido del CNI
Hasta esta revelación, una de las fechas fundamentales era el 29 de julio. Ese día, el CNI avisó de convocatorias difundidas en redes sociales para intentar entrar en Ceuta por mar y por la valla coincidiendo con la Fiesta del Trono.
La información fue comunicada a la Delegación del Gobierno y a la Guardia Civil. El Centro envió también una nota formal a los servicios de inteligencia marroquíes.
La nueva documentación retrocede dos días la cronología.
El 27 ya existía, según el informe revelado, una señal procedente de comunicaciones marroquíes donde se hablaba directamente de una posible entrada masiva.