Santander. El presidente-editor de DEMÓCRATA y fundador y presidente de Vinces, David Córdova, ha participado este martes en el 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, donde ha abordado junto a Miguel Escassi, director de Asuntos Públicos de Google España y Portugal, los desafíos regulatorios que plantea la transformación digital y el papel que puede desempeñar España como punto de conexión entre Europa y Latinoamérica.
La conversación se ha celebrado dentro del bloque "España, puente entre Europa y Latinoamérica", uno de los ejes de la segunda jornada del encuentro que AMETIC celebra en Santander. Córdova ha centrado el debate en una cuestión que condiciona cada vez más la competitividad tecnológica: el impacto que tiene la regulación sobre las decisiones empresariales, la inversión y la innovación.
El presidente-editor de este medio ha defendido que la regulación ha dejado de ser un asunto reservado a especialistas para convertirse en una cuestión estratégica dentro de las empresas. "No hay comité de dirección que no incluya en su reflexión cómo nos está afectando o aportando el marco regulatorio en el que actúa", ha señalado. En este sentido, ha apuntado a sus efectos sobre la competencia, las barreras de mercado, la estabilidad para invertir y el desarrollo de la innovación.
A partir de ahí, Córdova ha llevado la conversación a qué condiciones deben darse para construir una regulación eficaz ante tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y ha identificado tres factores que pueden dificultar ese proceso: la desconfianza entre los actores implicados, la asimetría de información y capacidades y la "ideologización del técnico". Sobre este último punto, ha advertido del riesgo de "priorizar la ideología por encima del dato".
Frente a estas dificultades, Córdova ha reivindicado como una de las fortalezas españolas los cuerpos especializados de la Administración y la estabilidad que aportan ante los cambios políticos. Ha destacado el conocimiento y la "memoria" que mantienen dentro de ministerios y organismos reguladores y ha señalado que esa experiencia puede contribuir a reducir la asimetría de información y acercar las decisiones regulatorias a la realidad de sectores tecnológicos cada vez más complejos.
Por su parte, Escassi ha respondido que Google entiende la soberanía digital como capacidad de decisión y no como autosuficiencia tecnológica. "La soberanía es, sobre todo, tener soberanía a la hora de decidir", ha afirmado, citando decisiones como dónde almacenar los datos, cómo protegerlos, con qué tecnología e infraestructura gestionarlos o la posibilidad de cambiar de proveedor. Frente a un modelo basado en producir todos los componentes tecnológicos dentro de las propias fronteras, que ha considerado "un poco absurdo", ha defendido "maximizar el número de opciones" y apostar por aquellas que ofrezcan mayor calidad y seguridad.

Córdova ha cerrado su intervención poniendo el foco en tres factores que pueden dificultar la regulación de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial: la desconfianza entre los actores implicados, la asimetría de información y capacidades y la "ideologización del técnico". Sobre este último punto, ha advertido del riesgo de "priorizar la ideología por encima del dato".
Frente a estas dificultades, el editor de DEMÓCRATA ha reivindicado como una de las fortalezas españolas los cuerpos especializados de la Administración y la estabilidad que aportan ante los cambios políticos. Córdova ha destacado su conocimiento y su "memoria" dentro de ministerios y organismos reguladores y ha señalado que esa experiencia permite reducir la asimetría de información a la hora de diseñar políticas públicas y regular ámbitos tecnológicos cada vez más complejos.