La fiscal jefa de Ceuta, Silvia Rojas, ha alertado de la presión que soporta la ciudad autónoma tras la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio. En una entrevista publicada este martes en El País, Rojas advierte de que se está produciendo casi una agresión sexual al día y de que los sistemas públicos se encuentran al límite de su capacidad. Son víctimas, añade, especialmente vulnerables por su condición irregular en el territorio.
La advertencia se produce después de que la Fiscalía haya contabilizado 23 agresiones sexuales desde el comienzo de la crisis migratoria. Nueve de las víctimas son menores de entre 14 y 17 años y cinco de los casos investigados corresponden a agresiones con penetración. Las fuerzas de seguridad han identificado hasta ahora a ocho presuntos autores.
Rojas sitúa el incremento de las agresiones sexuales dentro de una crisis mucho más amplia que está afectando a los servicios de protección de menores, sanidad y educación. La llegada masiva de personas a finales de julio ha sometido a la ciudad a una presión extraordinaria para la que sus recursos ordinarios no estaban dimensionados.
La fiscal jefa reclama que la respuesta tenga en cuenta especialmente la situación de las mujeres y menores que han quedado en una posición de vulnerabilidad. La Fiscalía trabaja en la protección de las víctimas y en la investigación de las denuncias mientras las administraciones tratan de ampliar los recursos disponibles.
La especial vulnerabilidad de las víctimas
La Fiscalía General del Estado ya había advertido del incremento de determinadas categorías delictivas durante la crisis y había señalado la especial vulnerabilidad de las menores migrantes. La falta de recursos, las barreras idiomáticas y la situación de dependencia pueden dificultar además que las víctimas denuncien las agresiones.
Por ello, las administraciones han reforzado los mecanismos de atención y protección. Entre las medidas adoptadas figura el refuerzo de los recursos especializados para víctimas de violencia sexual y la ampliación de los canales de asistencia.
La situación de Ceuta combina así el incremento de las denuncias por agresiones sexuales con una emergencia de protección de menores que ha superado la capacidad habitual de la ciudad. La Fiscalía considera necesario reforzar los recursos para poder atender tanto a las víctimas como al conjunto de menores que permanecen pendientes de una solución.