Incendios en España hoy, jueves 27 de agosto: Collserola ya está controlado y Pina de Montalgrao deja un nuevo foco estabilizado

El incendio de Barcelona ha quedado controlado tras afectar a 54 hectáreas, mientras el nuevo fuego declarado en Castellón durante la jornada del miércoles fue estabilizado poco después

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El incendio de Segorbe es uno de los que ya está estabilizado. Javier Escriche / Europa Press.

El incendio de Segorbe es uno de los que ya está estabilizado. Javier Escriche / Europa Press.

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La situación de los incendios forestales presenta este jueves, 27 de agosto, una evolución favorable en los principales focos registrados durante las últimas horas. El incendio declarado en Collserola, en Barcelona, ha quedado controlado después de varios días de trabajos y tras afectar a 54 hectáreas, mientras los equipos mantienen la vigilancia sobre el perímetro para evitar posibles reproducciones. 

La principal novedad de la jornada anterior se produjo en Pina de Montalgrao, en Castellón, donde un nuevo incendio forestal movilizó medios terrestres y aéreos durante la tarde. La rápida intervención permitió estabilizar el fuego en alrededor de una hora y media, mientras el incendio de Segorbe continúa controlado y otros grandes focos de agosto siguen en fase de vigilancia.

Collserola queda controlado tras afectar a 54 hectáreas

El incendio declarado en el Parque Natural de la Sierra de Collserola, en Barcelona, ha quedado controlado tras afectar a 54 hectáreas. El fuego obligó durante la emergencia a confinar preventivamente los barrios de Torre Baró y Ciutat Meridiana y a desalojar unas 30 viviendas.

La mejora de las condiciones durante la noche y el trabajo de los equipos permitieron consolidar el perímetro y avanzar hasta la fase de control. Los Bomberos continúan sobre el terreno para eliminar posibles focos secundarios y completar las labores de extinción, mientras se mantiene la investigación sobre las causas del incendio.

Pina de Montalgrao deja un nuevo incendio forestal estabilizado

El nuevo foco más relevante de las últimas horas se declaró el miércoles en Pina de Montalgrao, en la provincia de Castellón. El incendio movilizó cuatro unidades de bomberos forestales, una dotación terrestre del Consorcio Provincial, un coordinador forestal y cuatro medios aéreos después de confirmarse que el fuego afectaba a masa forestal.

La evolución fue favorable y el incendio quedó estabilizado aproximadamente una hora y media después de declararse. Los medios aéreos pudieron retirarse y los equipos terrestres continuaron trabajando sobre la zona afectada para completar las labores de extinción. 

Segorbe continúa controlado después de afectar a 633 hectáreas

El incendio de Segorbe, originado por un rayo y extendido al entorno de Gátova, permanece controlado después de seis días de trabajos. La última superficie afectada confirmada asciende a 633 hectáreas dentro del entorno del Parque Natural de la Sierra Calderona. 

La declaración de control ha permitido dejar atrás la fase más grave de la emergencia, aunque el incendio todavía no ha sido extinguido. El operativo mantiene trabajos de vigilancia y consolidación sobre el perímetro mientras continúan algunas restricciones en el entorno afectado.

Pinofranqueado mantiene la vigilancia tras quedar controlado

El incendio de Pinofranqueado, en la comarca cacereña de Las Hurdes, continúa controlado después de la emergencia que obligó a evacuar varias alquerías y mantener confinada la localidad de Nuñomoral. La evolución favorable permitió rebajar a cero el nivel de peligrosidad y pasar a una fase centrada en la vigilancia del perímetro.

Los trabajos se mantienen sobre las zonas afectadas mientras avanza la recuperación tras un incendio que dejó miles de hectáreas quemadas y mantuvo durante varios días uno de los mayores dispositivos de extinción del mes de agosto.

Los grandes incendios de agosto avanzan hacia la fase final

La evolución favorable de los últimos días ha permitido que otros grandes focos, como Las Peñas de Riglos, en Huesca, o el incendio de Niebla, entre Huelva y Sevilla, hayan dejado atrás la fase de emergencia. Los dispositivos mantienen labores de seguimiento en las zonas afectadas antes de que puedan ser declarados definitivamente extinguidos.

La atención se concentra ahora en la vigilancia de posibles reproducciones y en los nuevos focos que puedan surgir en un periodo en el que las condiciones de temperatura, viento y sequedad del terreno continúan siendo factores determinantes para la evolución de los incendios.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿Cuáles son los trámites y protocolos establecidos para la declaración oficial de extinción de un incendio forestal en España?

En España no existe una única norma estatal que detalle paso a paso cómo y quién debe declarar extinguido un incendio forestal, porque la competencia operativa recae en las comunidades autónomas. Sin embargo, los protocolos autonómicos son muy similares entre sí y siguen un esquema común de fases, mandos y verificaciones antes de dar por oficialmente extinguido un incendio.

1. Fases operativas de un incendio forestal

En la práctica, casi todas las administraciones utilizan cuatro grandes estados:

  • Incendio activo: el fuego se propaga libremente, con frentes de llama que avanzan y requieren ataque directo o indirecto continuado. Es la fase de máxima movilización de medios terrestres y aéreos.
  • Incendio estabilizado: se considera que no hay avance descontrolado del perímetro, porque las líneas de defensa (líneas de agua, cortafuegos, quemas técnicas) están funcionando. Aun así, el interior del perímetro sigue teniendo focos activos y mucho calor residual.
  • Incendio controlado: el mando de extinción estima que el fuego no tiene capacidad de volver a propagarse fuera del perímetro, salvo que se produjeran circunstancias meteorológicas extraordinarias. Dentro del perímetro puede seguir habiendo puntos calientes, troncos ardiendo o brasas.
  • Incendio extinguido: se considera que no queda ningún foco activo ni brasas con capacidad de reactivarse dentro del perímetro, ni en superficie ni en profundidad. Se levanta el dispositivo de extinción y se pasa, como mucho, a una fase de vigilancia preventiva ordinaria.
2. Quién tiene la competencia para declarar cada fase

La competencia básica en extinción de incendios forestales es de las comunidades autónomas, a través de sus servicios forestales, bomberos autonómicos o consorcios provinciales. Dentro del dispositivo, suele organizarse así:

  • Dirección de Extinción o Director Técnico de Extinción (a menudo un ingeniero forestal u oficial de bomberos designado): es quien, en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), propone y decide el paso entre fases operativas (activo, estabilizado, controlado, extinguido) en función de los datos técnicos.
  • Mando de Intervención o Jefe de Operaciones: coordina a los distintos equipos en el terreno y traslada al Director de Extinción la situación en cada sector del perímetro. Sus informes son determinantes para cambiar de fase.
  • Centro de Coordinación Operativa Autonómico (CECOP / CECOES / CECOPI autonómico, según la región): recibe la propuesta del Director de Extinción y la valida a efectos de comunicación institucional. En incendios relevantes, la declaración de “controlado” o “extinguido” se comunica también por la Consejería competente (medio ambiente, interior, etc.).
  • Administración General del Estado: cuando han intervenido medios estatales (UME, aviones anfibios, brigadas estatales), no declara por sí misma la extinción; se coordina con la comunidad autónoma y retira o mantiene sus medios según las decisiones del mando autonómico de extinción.
3. Verificaciones técnicas previas a declarar un incendio extinguido

Antes de pasar de “controlado” a “extinguido” se realizan una serie de comprobaciones técnicas, que suelen incluir:

  • Revisión completa del perímetro: brigadas y retenes recorren a pie toda la línea de fuego, comprobando bordes, taludes, troncos huecos y zonas de difícil acceso. Se busca cualquier punto caliente residual.
  • Uso de cámaras térmicas: bien portátiles, bien instaladas en drones o helicópteros, para detectar bolsas de calor que no son visibles a simple vista, sobre todo en incendios de gran superficie o en masas forestales densas.
  • Remate y liquidación: extinción manual y con agua o herramientas de cualquier foco incipiente detectado, con especial atención a raíces, tocones, turbas o acúmulos de combustible fino.
  • Vigilancia durante un periodo mínimo: según la meteorología (viento, temperatura, humedad) y el tipo de combustible, se mantiene un servicio de vigilancia con patrullas móviles, torres de vigilancia o cámaras. En algunos protocolos, hasta que se cumple un cierto número de horas sin reactivaciones no se propone la extinción definitiva.
4. Documentación y coordinación con Protección Civil y el Estado

La declaración de cada cambio de fase queda reflejada en la documentación operativa:

  • Partes de situación periódicos elaborados en el PMA (con superficie afectada provisional, medios movilizados, evolución del fuego y fase operativa).
  • Acta o informe final de incendio, donde se recoge la hora oficial de estabilización, control y extinción, así como los datos de daños, causas probables y medios empleados.

En términos de coordinación:

  • El CECOP autonómico informa a Protección Civil (autonómica y, si procede, estatal) de cada cambio de fase, para la gestión de evacuaciones, confinamientos, cortes de carreteras o levantamiento de medidas.
  • Cuando el incendio ha requerido la activación de un Plan Especial de Protección Civil ante Incendios Forestales (INFO, INFOPA, etc.), la declaración de “extinguido” sirve de base para desactivar el plan o rebajar su nivel de emergencia.
  • Si han intervenido medios de la Administración General del Estado, se comunica formalmente la situación para que la UME y otros medios puedan replegarse o permanecer solo en tareas de vigilancia, según lo acuerde el mando unificado.

En resumen, la declaración oficial de extinción es una decisión técnica del Director de Extinción, validada y comunicada por la autoridad autonómica competente, apoyada en verificaciones minuciosas del perímetro y coordinada con Protección Civil y, en su caso, con el Estado cuando han intervenido medios estatales.

¿Puedes explicarme con ejemplos reales cómo se ha gestionado la declaración de incendio extinguido en algunos de los grandes incendios forestales recientes en España? ¿Qué diferencias hay entre los protocolos de las distintas comunidades autónomas para declarar un incendio forestal como controlado y extinguido? ¿Cómo se coordinan los planes de protección civil (INFO, INFOPA, etc.) con las fases de un incendio forestal y su declaración de extinción?

¿Qué competencias tienen los cuerpos de bomberos autonómicos y estatales en la gestión de incendios forestales según la legislación vigente?

¿Cuántos incendios forestales de gran magnitud se han registrado en España durante el verano en los últimos cinco años?

La información oficial accesible en los documentos consultados no ofrece, de forma cerrada y desglosada por verano, una serie completa de “grandes incendios forestales” (GIF, más de 500 hectáreas) para cada uno de los últimos cinco años. Sí permite, sin embargo, aproximar el orden de magnitud y disponer de cifras anuales muy claras para 2023‑2025, que son los años mejor documentados: en torno a 19 GIF en 2023, 17 en 2024 y entre 61 y 65 GIF en 2025, la mayoría concentrados en los meses estivales.

Definición y fuentes

De acuerdo con el Ministerio del Interior y el MITECO, un gran incendio forestal (GIF) es aquel que supera las 500 hectáreas quemadas. Esta categoría se utiliza de forma sistemática en la Estadística General de Incendios Forestales y en los balances de campaña.

Los datos que podemos extraer con precisión proceden sobre todo de:

Datos por años (con énfasis estival)

2023

El Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD) hizo balance de la campaña de 2023 en la nota de Interior de 8/5/2024. Allí se indica que:

  • En 2023 se produjeron más de 7.700 incendios, con 89.068 ha afectadas.
  • Se registraron 19 grandes incendios forestales (superiores a 500 ha) en todo el año 2023.

No se desglosa cuántos de esos 19 GIF se concentraron estrictamente entre junio y septiembre, pero por el patrón habitual puede asumirse que la gran mayoría ocurrieron en verano.

2024

El informe de seguimiento de 2024 del Ministerio del Interior, difundido el 13/09/2024, ofrece una cifra clara:

  • En 2024 se produjeron algo más de 5.800 incendios, con 48.550 ha afectadas.
  • Solo 17 fueron grandes incendios forestales, que quemaron unas 17.287 ha (alrededor del 40 % de la superficie total quemada) según ese informe.

De nuevo, el documento no ofrece un corte “solo verano”, pero la práctica totalidad de los GIF se concentra en la campaña de alto riesgo (junio‑octubre), con el pico en julio‑septiembre.

2025

2025 aparece en todas las fuentes como un año extraordinariamente malo en términos de grandes incendios:

  • La Orden TED/1067/2025 y la Orden TED/1068/2025 (BOE de 30/09/2025) recogen que, entre el 1 de enero y el 14 de septiembre, se habían producido 61 grandes incendios forestales (GIF), triplicando la media de la década, con 348.349,93 ha forestales afectadas (Orden TED/1067/2025, Orden TED/1068/2025).
  • ONG como Greenpeace y WWF elevan la cifra a 63–65 GIF en todo 2025, siempre con la misma definición (>500 ha), según sus comunicados analizados en la investigación.

Esos 61‑65 GIF se concentran muy mayoritariamente en verano y en el inicio del otoño de 2025, cuando se produjo el fuerte repunte de superficie quemada.

2021 y 2022

Para 2021 y 2022, los documentos específicamente revisados no aportan un número cerrado de GIF para todo el año ni para el verano, aunque sí contextualizan:

  • 2022 se describe en varias fuentes como uno de los peores años de las últimas décadas, con unas 268.000 ha afectadas en España, pero sin cifra oficial de GIF en los textos consultados.
  • Los informes anuales detallados de MITECO y de la Estadística General de Incendios Forestales incluyen esa serie, pero no se han recuperado en formato numérico completo en esta búsqueda.

Conclusión: qué podemos afirmar sobre los veranos de los últimos cinco años

Con la información localizada, puede decirse que:

  • En los últimos cinco veranos, el número de grandes incendios forestales en España ha oscilado entre alrededor de 17‑19 GIF en años relativamente benignos (2023‑2024) y más de 60 GIF en el verano extremadamente adverso de 2025.
  • Para 2023, 2024 y 2025 sí tenemos datos oficiales anuales claros (19, 17 y al menos 61 GIF respectivamente), con la salvedad de que la estadística está referida al conjunto del año y no exclusivamente a los meses de verano, aunque la concentración estival es evidente.
  • Para 2021 y 2022, las fuentes revisadas confirman la gravedad (especialmente 2022), pero sin ofrecer cifras detalladas de GIF; habría que acudir directamente a las series completas de MITECO para disponer del desglose exacto por año y por estación.

En síntesis, los datos oficiales muestran una tendencia preocupante: los grandes incendios son menos frecuentes que los siniestros pequeños, pero concentran una parte desproporcionada de la superficie quemada y, en años como 2025, se disparan hasta cifras muy superiores a la media histórica durante el verano.

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¿Qué medida se tomó durante la emergencia en el incendio de Collserola?

Pregunta 1 de 3

¿Qué superficie fue afectada por el incendio de Segorbe?

Pregunta 2 de 3

¿Cuál fue la principal novedad relacionada con incendios en la jornada anterior?

Pregunta 3 de 3

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