Nueva ola de calor en España: cuándo empieza, cuánto durará y dónde se superarán los 40 grados

AEMET prevé un nuevo ascenso generalizado de las temperaturas durante el fin de semana, aunque todavía no ha declarado oficialmente una ola de calor. El episodio podría intensificarse desde el domingo y prolongarse durante buena parte de la próxima semana

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Mapa de la AEMET por altas temperaturas. | Europapress

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España afronta un nuevo episodio de calor intenso que comenzará a ganar fuerza durante el fin de semana y que podría convertirse en una nueva ola de calor si se cumplen los criterios de duración, extensión e intensidad establecidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Las previsiones apuntan a un ascenso progresivo de las temperaturas desde el sábado 18 de julio, con una intensificación más clara a partir del domingo 19 y valores que podrían superar los 40 grados en amplias zonas del interior peninsular durante los primeros días de la próxima semana.

AEMET mantiene, no obstante, la cautela y todavía no ha emitido un aviso especial por ola de calor. Los modelos meteorológicos anticipan un episodio de temperaturas muy elevadas, pero será necesario comprobar si el calor extremo afecta durante al menos tres días consecutivos a una extensión suficiente del territorio.

Cuándo empieza el nuevo episodio de calor en España

El nuevo ascenso térmico comenzará a apreciarse durante el sábado 18 de julio, cuando las temperaturas máximas aumentarán en buena parte del interior peninsular.

El calor se intensificará previsiblemente el domingo 19, coincidiendo con la entrada de una masa de aire muy cálido y con una situación atmosférica estable que favorecerá los cielos despejados y una fuerte insolación.

Las temperaturas más altas podrían alcanzarse entre el lunes 20 y el miércoles 22 de julio. Durante esas jornadas, algunas zonas del centro, sur y nordeste peninsular podrían registrar máximas cercanas o superiores a los 40 grados.

La previsión disponible para los próximos días apunta a valores generalizados de entre 36 y 39 grados en gran parte de la Península, con registros más elevados en los principales valles fluviales y depresiones del interior.

Cuánto durará el calor extremo en España

La duración exacta del episodio todavía presenta incertidumbre, especialmente a partir de mediados de la próxima semana.

Los modelos meteorológicos apuntan a que el calor intenso podría mantenerse, al menos, desde el domingo 19 hasta el miércoles 22 o el jueves 23 de julio. Esto situaría la duración inicial del episodio entre cuatro y seis días.

No obstante, algunos escenarios prolongan las temperaturas anormalmente altas durante el resto de la semana, especialmente en el centro, el sur y el este peninsular.

La predicción mensual de AEMET para el periodo comprendido entre el 13 de julio y el 2 de agosto señala una tendencia hacia temperaturas superiores a las habituales durante estas semanas, aunque este tipo de previsiones no permite concretar con precisión los valores de cada jornada.

Andalucía, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro, entre las zonas más afectadas

Las temperaturas más elevadas se esperan en el interior de Andalucía, especialmente en el valle del Guadalquivir, así como en Extremadura, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y el valle del Ebro.

En provincias como Córdoba, Sevilla, Jaén, Ciudad Real, Toledo, Badajoz, Cáceres, Zaragoza y Lleida podrían alcanzarse o superarse los 40 grados durante las jornadas más adversas.

También se esperan temperaturas muy elevadas en el interior de la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Aragón, Cataluña y Baleares.

Las zonas más afectadas por el nuevo episodio de calor serán previsiblemente: el valle del Guadalquivir, las vegas del Guadiana, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid. el valle del Ebro, el interior de la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, el interior de Cataluña, Mallorca y otras zonas de Baleares.

En cambio, las temperaturas serán más moderadas en el litoral cantábrico, el oeste de Galicia y algunos puntos de la costa mediterránea, donde la influencia marítima limitará las máximas, aunque aumentará la humedad y la sensación de bochorno.

Hasta 41 grados y avisos por calor en Murcia y Baleares

El calor extremo ya está dejando valores muy elevados en algunas regiones. AEMET ha activado avisos por temperaturas máximas de hasta 41 grados en zonas de la Región de Murcia.

En Baleares también se han establecido avisos por máximas que pueden alcanzar los 40 grados en el norte y nordeste de Mallorca.

Los avisos meteorológicos se irán actualizando diariamente, por lo que la extensión y el nivel de las alertas podrían aumentar a medida que se acerque el momento de mayor intensidad del episodio.

Noches tropicales y mínimas que no bajarán de los 25 grados

El nuevo episodio de calor no se limitará a las horas centrales del día. Las temperaturas mínimas también subirán de forma notable, especialmente en las grandes ciudades, el litoral mediterráneo, el valle del Ebro y Baleares.

Se esperan noches tropicales, con temperaturas que no bajarán de los 20 grados, en amplias zonas de España. En algunos puntos del Mediterráneo, Andalucía y los archipiélagos podrían registrarse noches tórridas, con mínimas superiores a los 25 grados.

La persistencia del calor durante la noche aumenta el riesgo para la salud porque impide que el organismo se recupere de las temperaturas extremas registradas durante el día.

Los grupos más vulnerables son las personas mayores, los menores, las embarazadas, los trabajadores al aire libre y quienes padecen enfermedades cardiovasculares, respiratorias o crónicas.

El riesgo de incendios forestales volverá a aumentar

El ascenso de las temperaturas, la baja humedad y el estado seco de la vegetación elevarán nuevamente el riesgo de incendios forestales en buena parte de España.

Las condiciones serán especialmente adversas en el centro, el este y el sur peninsular, así como en las regiones afectadas por periodos prolongados sin precipitaciones.

El riesgo puede aumentar todavía más en las zonas donde se registren rachas de viento o tormentas secas, capaces de generar rayos sin dejar precipitaciones suficientes para humedecer el terreno.

Las autoridades recomiendan extremar las precauciones, evitar cualquier actividad que pueda provocar chispas o fuego y consultar diariamente los avisos de AEMET y de los servicios autonómicos de emergencias.

Recomendaciones ante la posible nueva ola de calor

Sanidad aconseja beber agua con frecuencia, evitar el consumo excesivo de alcohol y limitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.

También recomienda reducir la actividad física entre las 12.00 y las 18.00 horas, utilizar ropa ligera, permanecer en espacios frescos y prestar especial atención a las personas mayores que viven solas.

Ante síntomas como mareos, dolor de cabeza intenso, confusión, piel muy caliente o pérdida de conciencia, se debe solicitar asistencia sanitaria inmediata, ya que podrían ser señales de un golpe de calor.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

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¿Cuáles son los criterios exactos que utiliza AEMET para declarar oficialmente una ola de calor?

AEMET declara oficialmente una ola de calor cuando se cumplen a la vez tres condiciones: un episodio de al menos tres días consecutivos, que afecte como mínimo a un 10% de las estaciones meteorológicas, y en el que esas estaciones superen un umbral de temperatura definido como el percentil 95 de las máximas diarias de julio‑agosto del periodo 1971‑2000. Se trata de una definición estrictamente climatológica, basada solo en temperaturas máximas. Además, se aplica a la España peninsular y Baleares, mientras que Canarias tiene una formulación específica basada en temperaturas medias. Esta metodología fue actualizada por AEMET en 2019 y es la que se usa hoy para catalogar de forma oficial los episodios como ola de calor.

Definición técnica exacta de ola de calor según AEMET

El detalle de los criterios aparece sistematizado en el estudio de AEMET sobre olas de calor, actualizado en junio de 2019, disponible en la actualización 2019 y en la página de estudios sobre olas de calor. Los criterios son:

  • Duración mínima: al menos tres días consecutivos en los que se superan los umbrales definidos.
  • Extensión territorial: al menos el 10% de las estaciones de la red considerada debe registrar valores por encima del umbral; además, debe haber un mínimo de dos observatorios afectados, para evitar “falsas” olas en zonas con muy pocas estaciones.
  • Umbral térmico: se toma la serie histórica de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971‑2000 en cada estación y se calcula el percentil 95. Hay ola de calor cuando las máximas diarias superan ese percentil en los días implicados.
  • Ámbito geográfico: la definición se aplica a la Península e Islas Baleares; en Canarias se utiliza una definición específica basada en la temperatura media, según el estudio técnico de AEMET accesible en el estudio CalMet‑25.

Estos elementos se explican también en la nota divulgativa de AEMET sobre este fenómeno (noticia 2015) y en materiales de preguntas frecuentes como el blog de AEMET o reportajes divulgativos como el de Xataka, que sintetizan esta metodología.

Matices metodológicos importantes

Además de los tres criterios básicos, AEMET introduce varios matices:

  • Regla de continuidad: dos episodios cálidos separados solo por un día que no cumple el umbral pueden considerarse una sola ola de calor continua, según la actualización metodológica de 2019.
  • Intensidad de la ola: se valora en función de tres factores combinados: temperaturas alcanzadas, duración y extensión territorial, como se detalla en el documento técnico de 2019.
  • Umbrales distintos por estación: el percentil 95 de julio‑agosto 1971‑2000 varía mucho entre, por ejemplo, Córdoba y A Coruña, de modo que una máxima de 35 °C puede ser ola de calor en una zona pero no en otra.

Esta aproximación se utiliza también en estudios conjuntos sobre meteorología y salud, como los del Instituto de Salud Carlos III (análisis temperatura‑salud‑mortalidad) y su cobertura divulgativa en medios sanitarios, por ejemplo en Gaceta Médica.

Diferencia con las alertas de salud pública

La definición anterior es climatológica. El Plan Nacional de actuaciones preventivas frente a las temperaturas excesivas del Ministerio de Sanidad, que se actualiza periódicamente (por ejemplo en el Plan 2026), usa otros criterios: combina temperaturas máximas y mínimas previstas con la mortalidad observada en cada provincia para fijar umbrales de riesgo sanitario y niveles de alerta (verde, amarillo, naranja, rojo). Esto explica que pueda haber niveles de riesgo en protocolos autonómicos, notas oficiales del Ministerio (Plan Calor) o plataformas como Meteosalud sin que AEMET haya declarado formalmente una ola de calor.

Uso de estos criterios en la práctica y cobertura mediática

En la práctica, AEMET distingue entre “episodios de calor muy intenso” y olas de calor hasta comprobar si se cumple la combinación de duración, extensión y umbral. Esto se refleja en muchas informaciones del periódico Demócrata: por ejemplo, antes de que se cumplan todos los requisitos se habla de “episodio muy cálido” en La primera ola de calor del verano se acerca, o se señala que debe afectarse una parte significativa del territorio al menos tres días consecutivos en Comienza la canícula. Cuando finalmente se valida el episodio, Demócrata recoge que AEMET ya “identifica el episodio como ola de calor” en piezas como Ola de calor: AEMET alarga el aviso o España alcanza temperaturas máximas de hasta 44 grados.

Esta metodología oficial también se cita y se contrasta en otros medios y blogs, como la explicación divulgativa de AEMET en su página de prevención de efectos del calor (prevención por altas temperaturas), sus notas de preguntas y respuestas (preguntas y respuestas) y la cobertura generalista de El País. Otros ejemplos de impactos y gestión política y social del calor extremo pueden verse en notas de prensa de ministerios y CCAA (MITECO, Emergencias 112 Andalucía, Protección Civil, Ayuntamiento de Zaragoza, alerta naranja Zaragoza), así como en los análisis sanitarios recogidos por medios especializados (efectos en salud, mortalidad diferida, recomendaciones de Sanidad y CCAA, impacto en el sistema sanitario, papel de las farmacias).

Por último, instituciones europeas y nacionales utilizan estos criterios de AEMET para evaluar tendencias de cambio climático y riesgo en España, como se ve en los análisis de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre calor extremo (calor extremo en Europa) o en la coordinación AEMET‑INSST para riesgos laborales (seguridad laboral frente al calor).

¿Cómo calcula exactamente AEMET esos percentiles 95 de temperatura máxima para cada estación y qué valores típicos maneja en distintas ciudades? ¿En qué se diferencia la definición de ola de calor de AEMET de la que usan Sanidad y las comunidades autónomas para activar sus planes de alerta por calor? ¿Cuántos días de ola de calor se registraron en España en los últimos veranos y qué impacto político y sanitario han tenido según los datos oficiales?

¿Qué competencias tienen las comunidades autónomas en la gestión de avisos y emergencias por olas de calor?

Respuesta sintética

Las comunidades autónomas son las responsables directas de la gestión ordinaria de avisos y emergencias por olas de calor: elaboran planes autonómicos, activan los niveles de alerta, coordinan el 112, los servicios sanitarios y sociales y la comunicación a la ciudadanía. El Estado fija la normativa básica de protección civil y salud pública, coordina la respuesta cuando el impacto es nacional y, a través de órganos como Protección Civil y Sanidad, articula el Plan Nacional frente al exceso de temperaturas, apoyándose en la información meteorológica estatal. Los ayuntamientos ejecutan las medidas sobre el terreno (aperturas de espacios climatizados, atención a personas vulnerables, policía local, etc.) bajo la dirección de los planes autonómicos. En la práctica, la gestión de las olas de calor es un sistema multinivel, en el que la CCAA es el “centro de mando” operativo salvo en emergencias de interés nacional.

Protección civil y planes de emergencia autonómicos

La normativa básica de protección civil estatal, encabezada por la ley del Sistema Nacional de Protección Civil (ley básica de protección civil), establece que cada comunidad debe aprobar:

  • Planes territoriales de protección civil, que organizan la respuesta ante emergencias en todo su territorio.
  • Planes especiales frente a riesgos específicos, entre ellos los fenómenos meteorológicos adversos (donde se encuadran las olas de calor).

Estos planes determinan quién declara la situación de emergencia, cómo se forman los centros de coordinación (habitualmente un centro 112 autonómico), qué servicios se movilizan y qué papel juegan los ayuntamientos. La ley estatal prevé que los órganos de coordinación autonómicos puedan actuar como Centro de Coordinación Operativa y fija que, en emergencias que no sean de interés nacional, el Estado presta apoyo pero la dirección recae en la autoridad designada en el plan autonómico.

Competencias sanitarias y plan nacional de calor

En salud pública, el Estado mantiene funciones de coordinación general y de gestión de riesgos de alcance nacional, estructuradas, por ejemplo, a través del Sistema de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (SICAS). Las comunidades, sin embargo, son las responsables de:

  • Vigilar la morbilidad y mortalidad relacionadas con las altas temperaturas.
  • Activar recursos asistenciales (urgencias, refuerzos en AP, dispositivos especiales).
  • Adoptar medidas de salud pública (recomendaciones, protocolos en centros sanitarios y residencias, etc.).

El Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud se articula mediante una Comisión Interministerial creada por la Orden PRE/1518/2004 (creación de la Comisión Interministerial), modificada por la Orden PRE/3310/2004 y la Orden PRE/2262/2005. Esta Comisión:

  • Define las directrices estatales del Plan Nacional.
  • Establece niveles de riesgo y criterios comunes de activación.
  • Elabora estrategias de comunicación y evaluación.

Las comunidades autónomas participan asesorando y adaptando el plan nacional a su realidad, y asumen su ejecución en su territorio: campañas de prevención, circuitos de derivación hospitalaria, coordinación con servicios sociales y residencias de mayores, etc.

Coordinación con AEMET y sistema de avisos

La información meteorológica la proporciona el servicio estatal, actualmente AEMET (antes Instituto Nacional de Meteorología, mencionado expresamente en la Orden PRE/1518/2004). A partir de esos avisos:

  • El Estado fija umbrales y metodologías comunes en el Plan Nacional de calor.
  • Cada comunidad aplica esos datos a su mapa de zonas climáticas y define sus propios niveles de alerta y protocolos internos.

En protección civil, la Estrategia Nacional de Protección Civil (estrategia 2019 y su actualización de 2024 publicada por la Orden PJC/1430/2024) y la normativa de planes estatales prevén el intercambio de información en tiempo real entre el Centro Nacional de Coordinación y los centros autonómicos de emergencias.

Servicios sociales y ámbito laboral

Las comunidades tienen también competencias en servicios sociales, que se activan en olas de calor para:

  • Detectar y proteger a personas vulnerables (mayores solos, sin hogar, enfermos crónicos).
  • Organizar recursos como centros climatizados o refuerzo de atención domiciliaria.

A su vez, la normativa estatal ha introducido medidas específicas de prevención de riesgos laborales en episodios de altas temperaturas, como el Real Decreto-ley 4/2023 (medidas frente a elevadas temperaturas), cuya aplicación concreta y control en los centros de trabajo descansa en gran medida en las autoridades autonómicas de trabajo y prevención de riesgos.

Cuándo entra el Estado en dirección directa

Si una ola de calor provoca una situación de interés nacional por su gravedad o extensión, el Gobierno puede asumir la dirección y coordinación del conjunto de administraciones, de acuerdo con el marco de protección civil y con la Estrategia Nacional (véase también el desarrollo en planes como el de riesgo radiológico en RD 1054/2015 y la posterior Norma Básica de Protección Civil de 2023, publicada en RD 524/2023). En ese escenario, los centros autonómicos de emergencia se integran operativamente en el centro estatal, pero manteniendo sus servicios propios y su capacidad de ejecución sobre el terreno.

Otros instrumentos citados incidentalmente

En el marco general de protección civil, salud y adaptación climática se insertan otras normas sectoriales y estratégicas (planes de maremotos, riesgo radiológico, adaptación costera, etc.), como la Resolución de 19 de mayo de 2021, el RD 1564/2010, la Estrategia de adaptación al cambio climático de la costa y su declaración ambiental estratégica (resolución 2016), o el Plan Estatal contra la contaminación marina. No se dispone de más información en las fuentes consultadas sobre normas autonómicas concretas para olas de calor, pero en general adoptan la forma de leyes y decretos autonómicos de protección civil, salud pública y cambio climático que desarrollan este reparto competencial básico.

¿Qué resultados obtuvieron los principales partidos políticos en las últimas elecciones autonómicas en Andalucía y Castilla-La Mancha?

En las últimas autonómicas, el panorama ha sido muy distinto en Andalucía y en Castilla-La Mancha. En Andalucía (17 de mayo de 2026) el Partido Popular ganó con claridad pero se quedó sin mayoría absoluta, mientras que el PSOE se hundió a mínimos y Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía completaron el mapa. En Castilla-La Mancha (28 de mayo de 2023), en cambio, el PSOE de Emiliano García-Page revalidó una mayoría absoluta ajustada frente a un PP fuerte y un Vox ya consolidado como tercera fuerza. A continuación detallo porcentajes y escaños de los principales partidos en cada comunidad, distinguiendo claramente entre datos oficiales y cifras reconstruidas a partir de análisis posteriores.

Andalucía: elecciones autonómicas del 17 de mayo de 2026

Las fuentes oficiales de la Junta de Andalucía y el análisis posterior de Demócrata coinciden en el reparto de escaños y en el porcentaje de voto de las cinco principales fuerzas. Según la nota oficial de la Junta, con el 99,94% escrutado, el resultado global fue el siguiente (nota oficial Junta):

  • PP-A: 41,58% de los votos y 53 escaños (de 109)
  • PSOE-A: 22,72% y 28 escaños
  • Vox: 13,82% y 15 escaños
  • Adelante Andalucía: 9,62% y 8 escaños
  • Por Andalucía: 6,31% y 5 escaños

La mayoría absoluta en el Parlamento andaluz está fijada en 55 diputados, por lo que el PP de Juanma Moreno, pese a ser primera fuerza en las ocho provincias, se queda a dos escaños de gobernar en solitario. Demócrata ha explicado que esta pérdida de la absoluta se produce tras la gran mayoría de 2022 (58 diputados) y se aprecia también en el reparto provincial de 2026, donde los populares ceden escaños en circunscripciones como Málaga o Sevilla frente al avance de Adelante Andalucía y el aguante de Vox (análisis general de Demócrata y resultados por provincias).

Para entender el cambio de ciclo, es relevante comparar con las anteriores autonómicas andaluzas, celebradas el 19 de junio de 2022. En esa cita, el PP logró una mayoría absoluta inédita y reconfiguró por completo el tablero, como recuerda el periódico Demócrata en su pieza de contexto sobre aquellos comicios (síntesis 2022):

  • PP-A: 43,13% y 58 escaños
  • PSOE-A: 24,09% y 30 escaños
  • Vox: 13,46% y 14 escaños
  • Por Andalucía: 7,68% y 5 escaños
  • Adelante Andalucía: 4,58% y 2 escaños

La comparación muestra que, entre 2022 y 2026, el PP pierde algo de voto y, sobre todo, tres escaños, mientras crecen Vox y Adelante Andalucía y el PSOE resiste como segunda fuerza pero en niveles históricamente bajos. El Parlamento sigue claramente inclinado hacia el bloque de la derecha, si bien la gobernabilidad pasa ahora por acuerdos PP–Vox.

Castilla-La Mancha: elecciones autonómicas del 28 de mayo de 2023

En Castilla-La Mancha no disponemos en las fuentes consultadas de una nota oficial con el detalle completo de porcentajes, pero varios artículos de Demócrata y de encuestas posteriores toman como referencia fija los resultados de 2023 y permiten reconstruir con seguridad el reparto de escaños y el peso de PSOE y PP.

En las autonómicas de 2023, el PSOE de Emiliano García-Page obtuvo exactamente 17 diputados, justo el umbral de la mayoría absoluta en una Cámara de 33 escaños. Una encuesta posterior de Idus3, citada por Demócrata, recuerda expresamente que el sondeo proyecta para Page “18–19 escaños”, mejorando “el resultado obtenido en las elecciones autonómicas de 2023, cuando lograron exactamente 17 parlamentarios” y subraya que la mayoría absoluta está en 17 (Idus3 – Castilla‑La Mancha).

Otras dos encuestas analizadas por Demócrata, de NC Report y Sigma Dos, utilizan también 2023 como punto de comparación y detallan las cifras de partida:

  • PSOE:
    • 17 escaños en 2023 (mayoría absoluta sobre 33)
    • Sigma Dos – CLM), lo que sitúa la referencia de 2023 en torno al 45%.
  • PP:
    • 12 escaños en 2023 (es la base desde la que proyectan tanto NC Report como Sigma Dos)
    • Un 33,7% de voto en 2023, del que las encuestas actuales hablan como techo previo (“por debajo del 33,7% que obtuvo en 2023”) (NC Report – CLM).
  • Vox:
    • 4 escaños en 2023, según recuerda Sigma Dos al proyectar una subida a 5–6 diputados.
    • Las fuentes no especifican con precisión el porcentaje de voto de Vox en 2023; solo indican que el 15,8% que se le atribuye en el escenario futuro sería su “mejor resultado histórico” en la comunidad.

Con estos datos, el cuadro de las últimas autonómicas en Castilla-La Mancha para los principales partidos puede sintetizarse así:

  • PSOE: ~45% de los votos y 17 escaños (mayoría absoluta)
  • PP: 33,7% y 12 escaños
  • Vox: 4 escaños (sin porcentaje preciso en las fuentes consultadas)

No se dispone de más información en las fuentes consultadas sobre el porcentaje exacto de Vox en 2023 ni sobre otras candidaturas menores, pero la propia prensa política regional y los sondeos posteriores dan por consolidado este mapa a tres: un PSOE hegemónico pero ya en el límite de la absoluta, un PP fuerte pero insuficiente y un Vox que completa el bloque de la derecha desde una posición claramente ascendente.

¿Puedes comparar estos resultados con los de las elecciones andaluzas de 2018 y las autonómicas de Castilla-La Mancha de 2015 para ver la evolución por bloques? ¿Qué pactos de gobierno o apoyos parlamentarios se están barajando en Andalucía tras las elecciones de 2026 entre PP y Vox? ¿Cómo podrían afectar los próximos cambios en las encuestas de Castilla-La Mancha al equilibrio entre PSOE, PP y Vox de cara a las autonómicas de 2027?

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¿Cuándo comenzará el episodio de calor intenso en España según las previsiones?

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