La vendimia en la Denominación de Orixe (D.O.) Rías Baixas ha rebasado ya la mitad de la campaña y avanza hacia su fase definitiva con un volumen que supera los 45,8 millones de kilos de uva recogidos.
Después de la semana de parón del 24 de agosto, desde la denominación de origen subrayan que “parece que la meteorología ha querido que la recogida sea tranquila, ordenada y selectiva para una vendimia que se ha caracterizado por ser la más temprana de la historia” de este territorio vitivinícola.
Las primeras bodegas iniciaron la recogida destinada a vino base para espumosos y otras elaboraciones el pasado 13 de agosto en Vedra, en la subzona de Ribeira do Ulla. Pocos días después se incorporaron las subzonas de O Rosal, Condado do Tea y O Salnés, con un despliegue de 26 auditores/veedores encargados de verificar el origen y la calidad de la uva que entra en las instalaciones durante esta campaña 2026.
“Podemos decir que la uva a su entrada en las bodegas tiene un buen estado higiénico sanitario y una gran calidad”, señala Agustín Lago, director técnico de la denominación, quien añade que “el grado alcohólico y la acidez son correctas y, dadas las cifras y el desarrollo de los trabajos se puede decir que se está cumpliendo las previsiones”.
El arranque de la vendimia este año se produjo en la subzona coruñesa y más septentrional de Ribeira do Ulla, mientras que, con escaso retraso, se sumaron las áreas de O Rosal, Condado do Tea y O Salnés.
Hasta el momento, las bodegas de la denominación han centrado la recogida en variedades blancas, a las que se incorporarán a continuación las tintas, cuyo ciclo vegetativo es más prolongado y, por tanto, su entrada en bodega se retrasa respecto a las primeras.