Olvidar presentar la declaración de la Renta dentro del plazo establecido por la Agencia Tributaria es una situación más frecuente de lo que parece. Sin embargo, las consecuencias no son las mismas para todos los contribuyentes. No es igual presentar la declaración voluntariamente unos días después del cierre de la campaña que hacerlo cuando Hacienda ya ha iniciado un procedimiento, ni tampoco es lo mismo que el resultado sea a ingresar o a devolver.
Aunque la campaña haya terminado, la declaración puede seguir presentándose, y hacerlo cuanto antes suele reducir las consecuencias económicas frente a esperar a que la Agencia Tributaria detecte el incumplimiento.
Presentar la declaración fuera de plazo sigue siendo posible
Una vez finalizada la campaña de la Renta, el contribuyente puede seguir presentando su declaración a través de los canales habilitados por la Agencia Tributaria. La normativa permite regularizar la situación aunque el plazo haya expirado. La diferencia radica en las consecuencias económicas, que dependerán de si la presentación se realiza de forma voluntaria o tras un requerimiento de Hacienda.
En términos generales, presentar la declaración cuanto antes suele resultar más beneficioso, ya que evita que la Administración inicie un procedimiento sancionador más gravoso.
Si la declaración sale a pagar
Cuando el resultado de la declaración es a ingresar y el contribuyente presenta la autoliquidación de forma voluntaria una vez finalizado el plazo, la Agencia Tributaria aplica los recargos por declaración extemporánea previstos en la Ley General Tributaria. Actualmente, el recargo es del 1 % durante el primer mes de retraso, incrementándose un 1 % adicional por cada mes completo que transcurra hasta alcanzar los doce meses.
Si el retraso supera un año, el recargo pasa a ser del 15 %, al que se añaden los intereses de demora correspondientes desde ese momento. Estos recargos sustituyen a las sanciones siempre que la presentación se produzca antes de que Hacienda requiera al contribuyente.
Qué ocurre si Hacienda detecta que no has presentado la declaración
La situación cambia cuando la Agencia Tributaria descubre la falta de presentación antes de que el contribuyente regularice voluntariamente su situación. En ese supuesto, además del pago de la deuda tributaria que pudiera existir y de los intereses correspondientes, Hacienda puede imponer una sanción, cuya cuantía dependerá de las circunstancias del expediente y de la gravedad de la infracción conforme a la Ley General Tributaria.
Por ello, los expertos fiscales recomiendan no esperar a recibir una notificación cuando se detecta que la declaración no fue presentada dentro del plazo.
Si la declaración sale a devolver
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que, si la declaración resulta a devolver, no ocurre nada por presentarla fuera de plazo.
La realidad es distinta. El contribuyente no pierde el derecho a recibir la devolución, siempre que la solicite dentro del plazo de prescripción previsto por la normativa tributaria. No obstante, si estaba obligado a presentar la declaración, la presentación extemporánea puede dar lugar a una sanción administrativa, incluso aunque Hacienda sea quien deba devolver dinero.
En consecuencia, que la declaración salga a devolver no exime automáticamente de responsabilidad por haber incumplido el plazo legal.
¿Se pierden los intereses o la devolución?
Presentar la declaración fuera de plazo no supone perder automáticamente el derecho a la devolución cuando esta corresponde. Una vez presentada la declaración, la Agencia Tributaria tramitará el expediente y comprobará si procede efectuar el ingreso.
Si la devolución resulta procedente, el contribuyente seguirá teniendo derecho a cobrarla, sin perjuicio de las consecuencias derivadas de haber presentado la declaración fuera del periodo voluntario.
Regularizar cuanto antes reduce las consecuencias
La diferencia entre regularizar voluntariamente y esperar a que actúe la Agencia Tributaria puede resultar determinante desde el punto de vista económico.
Por ese motivo, los asesores fiscales recomiendan presentar la declaración en cuanto se detecte el error, ya que hacerlo antes de cualquier requerimiento permite, en los supuestos previstos por la ley, beneficiarse del régimen de recargos y evitar sanciones más severas.
En definitiva, presentar la declaración de la Renta fuera de plazo no impide cumplir con la obligación tributaria, pero sí puede implicar costes adicionales. La cuantía dependerá del resultado de la declaración, del tiempo transcurrido y de si la iniciativa parte del propio contribuyente o de la Agencia Tributaria.