Pontegadea, el brazo inversor del fundador y principal accionista de Inditex, Amancio Ortega, ha traspasado el 13,7% que controlaba en Redes Energéticas Nacionais (REN), el gestor del sistema eléctrico portugués, al Estado luso, en una operación confirmada por Europa Press y que la prensa portuguesa cifra en 380 millones de euros.
Con esta venta, el vehículo inversor de Amancio Ortega abandona el capital de la compañía portuguesa, que pasará a quedar bajo control del Estado de Portugal a través de Parpública --Participações Públicas (SGPS)--, un holding de capital íntegramente público encargado de gestionar las participaciones estatales en distintas empresas, según detalla un comunicado de Pontegadea remitido al consejo de administración de REN.
Aunque las partes implicadas no han hecho públicos los detalles del acuerdo, el diario luso “Jornal Económico” ya adelantó el pasado mes de agosto que el importe de la operación se situaría en torno a los 380 millones de euros.
La transacción implica el traspaso de 91,7 millones de acciones a manos del Estado y supone el retorno del capital público al operador eléctrico, que llevaba al menos una década sin presencia directa del Estado en su accionariado.
En 2021, Pontegadea Inversiones irrumpió en el capital del gestor de la red eléctrica portuguesa al adquirir una participación del 12% en REN. El vehículo inversor de Ortega, considerado el hombre más rico de España, alcanzó entonces un acuerdo con Mazoon, sociedad vinculada a Omán Oil, para hacerse con ese paquete accionarial.
De este modo, Ortega se convirtió en el segundo mayor accionista del operador de la red eléctrica lusa, solo por detrás de State Grid Corporation of China (25,0%) y por delante de Lazard (7%). De hecho, el pasado mes de enero incrementó su peso hasta el 13,7% mediante la compra de un 1,7% adicional por unos 38,5 millones de euros.
La retirada de Pontegadea del capital de REN no implica la salida de Amancio Ortega del negocio energético, ya que su vehículo inversor mantiene posiciones relevantes en compañías como Redeia o Enagás.